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ganadora de la beca 'Stop Fuga de Cerebros'

Aitana Braza: "La administración debería sacar oposiciones para los investigadores"

18/07/2017 - 

VALENCIA. La fuga de cerebros se ha convertido en una constante en España pero una de las profesiones donde más ha golpeado es en la de investigador. La Comunitat Valenciana ya recibió un duro golpe con el despido de más de un centenar de trabajadores del Centro Príncipe Felipe (CPFF). “El principal problema del Instituto de Investigación de La Fe es la estabilización de los investigadores”, comentaba su director, José María Millán, en una entrevista a Valencia Plaza

En el centro de investigación recogía este lunes la investigadora Aitana Braza la primera beca 'Stop Fuga de Cerebros' de la farmacéutica Roche Farma España por sus estudios sobre la muerte súbita de origen cardiovascular. Un beca de 60.000 euros que le permitirá investigar durante 18 meses.

"Esta beca son 18 meses pero es justo el tiempo que necesito para poner en marcha mi proyecto, volver a solicitar ayudas públicas y optar a yudas europeas. Confío que la ayuda de Roche tenga buen fruto", reconoce.

"Entre 2011 y 2015, se calcula que cerca de 1.300 investigadores e investigadoras abandonaron la Comunitat Valenciana ante la falta de expectativas laborales", señalaba la consellera Carmen Montón. Braza aseguraba que el mismo día que le comunicaron la concesión de la beca tenía un avión a Londres para irse a investigar al King's College.

Doctora en Biología por la Universitat de València (UV), hizo su especialidad en neurobiología en la Complutense y el diploma de estudios avanzados en el antiguo Hospital de La Fe. Cuando acabó su tesis en farmacología fue directamente al Instituto de Investigación Sanitaria de La Fe a hacer el postdoctorado.

Entró en 2009, poco antes de leer su tesis, y empezó con una línea de investigación de ginecología. En esa primera fase consiguió financiación pública con ayudas competitivas y más tarde tuvo la oportunidad de moverse al grupo donde se estudiaba la muerte súbita.

"Cuando me enteré de la beca la solicité porque los investigadores solicitamos todo. No todo sale y no tenemos muchas oportunidades por mucho que tengas un gran currículum", explica Braza. "Cada vez se está poniendo más difícil. Yo había solicitado una post doctoral pública, Miguel Servet, quedé suplente número cuatro, mi grupo no podía sostenerme y me tuve que ir al paro", reconoce.

Investigar en la incertidumbre

Que hace falta estabilidad labora es la visión general del sector. "Nosotros, cada tres años, tenemos que estar presentado resultados, siendo evaluados de nuevo y volver a solicitar la siguiente oportunidad", destaca y señala las convocatorias competitivas. "Eso significa que no puedes invertir todo tu tiempo en la investigación porque necesitas invertir un tiempo de trabajo en preparar proyectos y publicaciones y solicitar más ayudas. En llevar estudiantes y dirigir tesis".

Con todo esto sobre la mesa, nunca está garantizada la siguiente oportunidad. "Cada tres meses tienes que estar pidiendo en todas las convocatorias y la estabilidad desaparece con la incertidumbre de tener que cambiar de tema, de ciudad, y volver a empezar de nuevo", apunta Braza. 

La investigadora recalca la formación recibida con el sistema pública. "Me he formado en becas en el extranjero, técnicas en laboratorios punteros y no tengo la seguridad de que todo el tiempo que he invertido para formarme en un tema vaya a ser recompensado". 

A esto se suma que se inicie una investigación con el convencimiento de que saldrá un resultado que cambiará parte de la medicina pero que puede verse interrumpida por la falta de ayudas y no acabar el proyecto.

¿Soluciones?

"La administración, de momento, debería plantearse que somos unos profesionales más. Un profesor puede preparar una oposición y llevar a cabo su labor porque lo has formado para ello y nosotros jamás podremos llegar a tener esa oportunidad", reconoce. "Dependemos de que alguien externo nos ayude económicamente a mantener esta profesión. El sistema estatal debería ser consciente de que somos una pieza más necesaria en la sociedad". 

A la pregunta de si deberían sacarse oposiciones de investigar la respuesta es sí, y defiendo la necesidad de un tejido estructural fijo de investigadores senior. "Llegados a cierta edad ya tenemos experiencia suficiente, nos hemos movido por diferentes laboratorios, estamos incluidos en equipos multidisciplinares que ya tiene su dinámica de trabajo y que van a llevar las investigaciones adelante", asegura. "Necesitamos una tejido estructural básico. Existe un analista de laboratorio pero lo que está midiendo lo ha investigado antes alguien", insiste Braza.

"Parece una obviedad pero el sistema público no lo ve como una obviedad". También lamenta la imposibilidad de jubilarse como investigador. "Llega un momento que por tu edad no entras en ninguna convocatoria. Ya no entras dentro de jóvenes investigadores, aunque que se ha ampliado de los 30 a los 45", apunta.

La investigación es necesaria ya que los avances que se disfrutan hoy en día son las investigaciones pasadas y lo mismo será en el futuro. A las peticiones, esta investigadora del IIS La Fe insiste en la necesidad de aunar la parte privada con la investigación. 

"Mientras España no sea consciente de la importancia que tiene la investigación vamos a seguir igual". Señala la figura del mecenazgo y su poca penetración en España."En otros países como Reino Unido la sociedad es consciente de la importancia de la investigación y por eso dona, participa, quien apadrina una línea de trabajo al igual que las empresas financian líneas de trabajo".

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