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LA SEÑORA SIEMPRE TIENE RAZÓN

Crónica para gente que lee

18/02/2017 - 

VALENCIA.

Probadita de felicidad

¿Han echado de menos mi crónica de la semana pasada? Por supuesto que no. Y están completamente disculpados porque para mí el periodismo es algo tan natural y espontáneo como las flores y los frutos. A veces ocurre que hiela y no puedes encontrar cerezas ni en Mercadona, ¿verdad? Pues yo helé hasta la negrura el pasado sábado y me eché a perder. Algunos piensan que el periodismo debería industrializarse, como la patata, y que habría que cultivar artículos transgénicos en invernaderos para hacer inagotable la actualidad, como si fuera una fábrica de morcillas. Pero mi único deseo es poder separar de una vez por todas el periodismo de la actualidad, el periodismo de la política, el periodismo de la meteorología y el periodismo de la empresa funeraria. Ya está bien de tanta flagelación, de tanta falsa severidad y dogmatismo escéptico: la sociedad se merece de nuestra parte un poco de alegría.

Derechos al festival 

Los Derechos Humanos, como no son de obligado cumplimiento, pueden ser un arma arrojadiza que se lanza sobre un país cuando se le quiere bloquear comercialmente o reprobar a su presidente. Hay países “amigos” que pueden lapidar a las mujeres infieles y a la vez patrocinar al Barcelona Club de Fútbol; o asesinar abogados, a líderes ambientalistas o al presidente del colectivo LGTB sin que salgan a relucir sus banderas en una tertulia.

Afortunadamente, los Derechos Humanos también son la guía a la que se pueden acoger aquellos que han sido privados de sus derechos básicos. La Filmoteca de Valencia, con la colaboración de Aragó Cinema, el Cinestudio d´Or o el MUVIM, ha acogido esta semana la VIII edición del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, (Humans Fest, para abreviar). El festival pone a prueba nuestro superficial cinismo materialista a través de documentales, cinco de ellos estrenos a nivel nacional, que denuncian cómo se viola la Justicia en el mundo y cómo el ser humano -de primera, segunda y tercera categoría- intenta solucionar estos abusos: desde los derechos de las personas refugiadas a los de las personas de diversas orientaciones e identidades sexuales; el derecho a la sanidad, los derechos de los inmigrantes o las obligaciones de las mujeres.

Juan Diego Botto

El frío mediodía del viernes 10, el equipo del Festival, invitados, jurado y amigos, comieron en el céntrico restaurante Búho Bio (c/Murillo 9) regido por la cubana Ana Victoria Pérez (Bebé) quien por cierto exhibía ,como productora y actriz, la película de su padre Fernando Pérez “Últimos días en La Habana” en la sección especial de la Berlinale.

La noche inaugural del Humans Fest, dirigido por Javier Vilalta, superó todas sus expectativas consiguiendo el lleno total de la Filmoteca. El actor invitado en esta ocasión, Juan Diego Botto, hijo de la profesora de interpretación Cristina Rota y el del actor desaparecido durante la dictadura de Videla, Diego Fernando Botto, recibió el premio Pau i Justicia. Seguidamente se inició, con la película “Hablar” de Oristrell, un ciclo homenaje de cuatro películas del actor. Juan Diego, vestido con vaqueros y su clásico gran jersey azul, se hizo fotos con todo el mundo, atendió solícito a la prensa y fue, como siempre, amable, paciente y cariñoso. En su discurso tomó las palabras del poema James Oppenheim y pidió el “pan y las rosas”: un mundo no sólo con los derechos mínimos, sino con sueños, alegría y placer para todos, “porque si vivir fuera sólo sobrevivir, ¿qué problema habría con la esclavitud?”-añadió. Bellas palabras y breves, que originaron muchos retweets.

Presentes y derechos

Con muchas rosas y con algo de pan, estuvieron Abel Guarinos, Director de Culturarts, Enric Morera, President de Les Corts, Albert Girona, Secretario Autonómico de Cultura, el director adjunto de Cinematografía y Audiovisual del Institut Valencià de Cultura, José Luis Moreno, el director del MUVIM, Rafael Company, el responsable de Relaciones Institucionales de Caixa Popular, Paco Alós la productora vasca Puy Oria, esposa de Oristrell, el director Ricardo Macián, la escritora Fanni Grande, el director de Cinema Jove, Carlos Madrid, Sara Mansanet, nueva directora de La Cabina, la directora de cine Giovanna Ribes, la coordinadora de Amnistía Internacional Valencia, María Escalona, y la coordinadora cultural de CEAR, Nanguan Manzam o Tomás Tío, Presidente de la Fundación de la Justicia . Entre los numerosos invitados, Fernando Flores, Isaura Navarro, Manuel Mata, Carles Xavier, Lucas Soler, Antonio Llorens, Maite Ibáñez, Natacha Blai, Eugenio viñas, Samuel Sebastián, Alexia Martínez, Alvaro Yebra, Deborah Micheletti, Eva Tormo, Saúl Gómez, José Manuel Aura. También estuvo Beatriz Garrote, ex presidenta de la AVM3J y directora gerente de Barret Films, quien presentó el martes, acompañada por su hermana Rosa Garrote, el documental sobre el ninguneo administrativo del accidente del metro de Valencia “La estrategia del Silencio”, dirigida por Vicent Peris. Se agotaron las entradas. Más de cien personas se quedaron fuera.

Javier Vilalta, Beatriz Garrote, Nancuan Manzam, Macián, Javier de Lucas, Laura Ballester Beneyto, Quique Sánchez Ochoa, Xapo Ortega, Xavier Artigues o Vicent Peris Lluch también estuvieron en la tertulia de Casa Montaña sobre Derechos Humanos y Cine que forma parte de las actividades culturales del 175 aniversario de la Bodega, que además alberga eventos como las catas del Wine Up Tour con Bodegas Singulares & Vino de Autor.

Ayer viernes fue la fiesta de clausura de Humans Fest en Radio City, pero todavía colea: hoy a las 18:00 pueden ver la película de Lula Gómez sobre la violencia política en Colombia y, mañana domingo en el MUVIM, a la misma hora, la sesión de cortometrajes dedicados al tema de la mujer, sección derechos.

Almanaque Gastronómico

Dicho así, podría tratarse de un calendario con más de 300 cocineros y cocineras sexys, al estilo del polémico de la Cartelera Turia pero, bien al contrario, el Almanaque Gastronómico presentado por su director, el crítico e ingeniero agrónomo Santos Ruiz en el espacio High Cube (Cubo Alto) del edificio Veles e Vents no pretende excitar las bajas pasiones sino el elevado ingenio y las propuestas arriesgadas en la cocina valenciana, hasta las estrellas Michelín y más allá. “No hay tanto talento como aquí” -aseguró en un momento coaching, aseveración a la que yo añadí mentalmente -yo soy más de volar que del terreno- unos cuantos puntos suspensivos para simularme a mí mismo que mi pensamiento iba más allá que su ágil palabra.

Dio un osado discurso oriental con arrels de ginseng el Secretario Autonómico de Turismo, Francesc Colomer, que nos dejó a todos muy pensativos sobre la restauración de la porcelana japonesa con metales preciosos. Pablo Mazo, director de Relaciones Públicas Corporativas de Heineken, hizo de forma casual una ola a los maridajes con cerveza, que también ocupan su merecido espacio en los grandes restaurantes. Finalmente, Alfredo Argilés, hombre que se ha curtido el paladar con sus propios méritos y recursos, ataviado con un hermoso pañuelo al cuello, habló sobre literatura en la gastronomía, esos escritores esforzados que no escatiman epítetos y epítomes a la hora de describir el arte culinaria ora en un blog, ora en una etiqueta, ora en una carta o en una cata.

Juan Lagardera, editor de este completo almanaque en papel junto a Ángela Pla, ofició como maestro de ceremonias e hizo un llamamiento a ir más allá de la prudencia y a pedir, ya puestos, no sólo pan y tenedor, sino también las consabidas rosas.

Entre los pucheros anda el Señor

Se habían reunido en el Cubo todos los cocineros, hosteleros, reposteros, gentes del vino, funcionarios y periodistas de Valencia: Camarena, Dacosta, Diego Laso, Alberto Ferruz, Emiliano García, Antonio Bernabé; Mª José Cebriá de ASVAJU, Javier Rubio y Vanessa Vela, del Estudio Grafeno Arquitectura, que van a diseñar el Hard Rock Café de Valencia; Pau Pérez Rico, Director Regional de Comunicación de El Corte Inglés; Cristina Oliete gerente del Mercado Central, que dentro de poco estrenan la opereta La Cotorra del Mercat; Esther Cerveró; Pablo Río, del restaurante Diurno de Alicante; Javier Monedero; Anabel Navas de Bierwinkel con Christian JardelVicente Burgos, ex de Mª José Alcón y de Generaciones, Oscar y Eva del camping Ribamar en Sierra de Irta, Alcocebre; los del restaurante mexicano Ameyal; Lourdes Rubio Vergès, la que fuera conocida por el seudónimo Maigret, crítica gastronómica; Joan Francesc Mira; los de Jamón Luna; Anita Patrón y Humberto Santo, de Ancón; Todas las ostras valencianas; la teniente de alcalde Sandra Gómez quien aceptó con gusto posar con Salvador Gascón, que venía acompañado por su hija; el chef Kiko Moya del michelinizado L´Escaleta de Cocentaina, Javier González de A Reixidora, Elena Telletxea, o la periodista gastronómica Ángeles Ruíz García.

Pasamos después con Javier de Andrés al restaurante La Marítima, donde los premios gastronómicos anuales prepararon dos platos para los invitados. Recibieron un galardón en forma de llama fusiforme los restauradores de Casa Alfonso; Alberto Alonso y Yago de 2 Estaciones lo recibieron de manos de Ricard Camarena; Gourmet Catering y Espacios -Pablo Ministro, que preparó unos callos marinos- y Nazario Cano de El Rodat. Paco Torreblanca se lo entregó a Alfonso Egea Campoamor. El resto de la velada creo que lo dediqué al estudio de la endrina, algo que aprendí en San Sebastián con los mejores cocineros vascos. Me fijé que un cocinero decía al recibir su premio: “tengo mucha suerte, me sigue gustando la cocina”, frase que decidí guardar en mi interior con siete sellos hasta el día que decida sacar a pasear mis fantasmas.

Snobiliaire

“¿Qué quiere decir el slogan de ropa para gente que lee?” -preguntaba una alta rubia a la entrada de la clínica dental Pons Soria, sita en la calle Hernán Cortés 26, donde se presentaba la nueva marca de ropa valenciana Snobiliaire. Una de los tres componentes de esta firma de “Prêt à couture” con “Slow Fashion” le explicaba con todo lujo de detalles que se trata de colecciones con una historia: a partir de una imagen, un personaje, una idea, se van añadiendo los colores, las formas y la música hasta que todo cobra su sentido y la historia queda terminada y guardada para siempre, como en un libro.

Los creadores de esta idea son Concha Miñana, Oscar Suay y Gloria Hernández diseñadores valencianos desde hace más de 30 años. Sus piezas son limitadas, numeradas, casi únicas y exclusivas. En ésta primera ocasión las crean para y sobre coleccionistas, con cuatro targets principales: para los modernos, que coleccionan vanguardias; para los más naturales, los que coleccionan reliquias o insectos; para los jardineros o los que coleccionan herbarios; para los pasionales o los que coleccionan amores. Han recuperado la sastrería bien hecha y aportado las nuevas tecnologías para que cada prenda se distinta en función de la personalidad de quien lo lleva. Los tejidos, siempre de calidad, españoles e italianos.

Los trajes, chaquetas, faldas, camisetas y los maravillosos bolsos de Maria Picatto expuestos entre los sillones dentales de la clínica Pons Soria añadían un morboso toque inglés estilo Hitchcock a las creaciones, que gustaron enormemente a los más entendidos y exigentes. Entre ellos estaban Javier Monedero, de Dicoval, el dr. Mira y Silvia Pardo, Pilar Cañiz y Pilar Ruiz, Sue Ibars, Teresa Saiz, Jose Vivó, Marta Arce, Mayre Girona, Miquel Martínez, Paula Todolí, Bernardo Guzmán, Anuca Villanueva, Quique Camps, Mamen Jofre, Ana Zabaljáuregui, Bebe Redondo, Bego Camps, Joseca Arnau, Dolores Font Cortés, Vicente Fernández o Rocío Donat, Elena Soria y Verónica y Victoria Pons. Paula Rincón de Arellano y también Paula Sánchez de León, ex Consellera, que aseguraba no conocerme. Menos mal que una encantadora amiga suya, de una espontaneidad adorable, contó que todos éramos de la misma quinta (Argh), del mismo barrio (miradas de aceptación) y de iglesias y colegios cercanos. Mi corazón gritaba jubiloso: “¡Paula Sánchez de Leóooon, Paula Sánchez de Leóoooon!” pero mi cerebro decía: “¡Contente!”, porque se acordada de la glosa que le hiciera Ramón Palomar a su figura en Las Provincias, cuando era Delegada de Gobierno. “Si fuese perfecta” -decía- “si encima de desempeñar con tremenda solvencia su puesto cantase, bailase y nos machacase al tenis (sic), se nos tornaría insoportable.” Bueno, seguro que a muchos les gustaría mucho que, por un poner, cantase.

Snobiliaire se podrá adquirir por internet y a través de venta directa, el cliente podrá elegir tallas, variaciones, telas y volverá a vivir la experiencia de las casas de costura de principios del siglo XX. Ya que nuestros Derechos Humanos en España han sido sometidos a un severo reajuste, ¿no es el mejor tiempo del mundo para volver?

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