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consulta sobre la continuidad del líder de podemos por la compra de su chalé

El tic-tac es ahora para Pablo Iglesias

27/05/2018 - 

VALÈNCIA. Este domingo a las 14 horas se cierra la votación iniciada días atrás que decidirá si el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz en el Congreso, Irene Montero, continúan ocupando sus cargos. Una consulta a los más de 487.000 inscritos de la formación morada propuesta los propios dirigentes a raíz de la polémica surgida tras la compra por parte de la pareja de un chalé con un coste de 600.000 euros.

El revuelo de esta operación de carácter privado surgió la pasada semana tras los reiterados recordatorios en medios de comunicación y redes sociales de las duras declaraciones realizadas por Iglesias años atrás cuando el ministro Luis de Guindos adquirió un ático por ese mismo precio. El debate sobre la coherencia de los dirigentes podemitas se abrió en canal y, fruto de esta presión, ambos decidieron poner su destino en manos de las bases del partido de los círculos.

Una decisión arriesgada que conlleva, además, elevar la tensión dentro de Podemos de una manera que no pocos discuten y con el temor de que, sea cual sea el resultado, no beneficie en ningún caso a una marca que no atraviesa uno de sus mejores momentos. Así, y más allá del triunfo del sí a la continuidad de la pareja en sus puestos, el autoórdago de ambos no ha sido plato de buen gusto para muchos. Sin ir más lejos, en la rama valenciana de Podemos, las opiniones generalizadas se dirigen hacia lo inoportuno e innecesario de ese proceso de consulta a las bases para legitimar un asunto absolutamente privado.

El reto de la participación

Ahora bien, la situación todavía se ha complicado todavía más con las afirmaciones de Iglesias respecto a abandonar el cargo si la participación es baja. "Con total claridad. Sería un fracaso de la consulta y nos obligaría a dimitir y una participación alta sería un éxito, independientemente de si los inscritos nos dicen que sigamos o que dimitamos", afirmó días atrás en una entrevista en La Ser.

Bien es cierto que Iglesias no concretó el listón que debe existir para que se considere que la participación es baja pero también es un asunto que dependerá del prisma bajo el que se mire. Es decir, por ejemplo, en el Congreso de Vistalegre II Podemos registró su récord de participación desde su creación. En aquella asamblea en la que se renovaron estatutos y dirección votaron más de 150.000 simpatizantes, el 33% de los alrededor de 455.000 llamados a votar. Partiendo de esa base, aunque no parece un gran porcentaje, reeditarlo podría considerarse alto.

Pablo Iglesias en el Vistalegre II junto a Echenique, Montero y Errejón. Foto: EFE

Por otro lado, en Podemos también existe la figura del inscrito activo. Este se refiere a los que han participado en los últimos procesos de la formación morada a diferencia de los que se apuntaron inicialmente pero que llevan desde el año anterior a la nueva consulta sin tomar parte en ningún proceso. En esta ocasión, la cifra de inscritos activos desciende a los 158.452.

Por ejemplo, si se toma como referencia la mencionada última consulta para decidir sobre el formato de las confluencias en las elecciones del año que viene, la participación asciende al 46,6% si se tienen en cuenta sólo los 164.020 inscritos activos que figuraban en el mes de marzo. Así pues, según la forma de exponer los datos de los resultados de la consulta las conclusiones pueden ser matizadas.

No obstante, en esta ocasión el partido morado está convencido de que la participación que va a registrarse será alta, ya lo que se dirime en la consulta no se refiere puramente a un asunto interno sino a una cuestión que lleva siendo tema principal de conversación y noticia desde la semana pasada.

Ahora bien, pese a esta confianza en que no debe producirse un resultado contrario a la continuidad de Iglesias y Montero, la realidad es que los dos referentes de Podemos se han jugado un todo o nada que tampoco apunta a reportarles excesivos beneficios si salen airosos salvo que el resultado ofrezca parámetros tan altos para sus intereses en todos los campos que significara un revulsivo para la formación morada

En cualquier caso, hasta que se conozcan los resultados, aquél famoso tic-tac de cuenta atrás que Iglesias le cantaba a Rajoy en enero de 2015 es al que se enfrenta el responsable de Podemos con esta consulta y, posiblemente, más allá de ella, dado que parece complicado que el asunto del chalé -sobre todo la reacción sobre el mismo- termine por resolverse con una cotización al alza de Podemos en el escenario político actual.

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