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La Comisión Europea visita Valencia para presentar las ventajas del Tratado con Canadá

14/02/2018 - 

VALÈNCIA. “Somos liberales. Sí, estamos por el libre comercio”. Éste es el mensaje que nos trae la Comisión Europea a Valencia en boca de su representante en España, Jochen Müller. En un encuentro con la prensa, explicó que están en fase de implementación de los acuerdos firmados en 2017 con Canadá, el famoso CETA, y con Japón. Para ello, necesitan hacer una labor de difusión entre la sociedad civil y las instituciones cercanas a las empresas. En nuestra ciudad, están visitando la Universidad Católica, la delegación del ICEX del Ministerio de Economía y la Cámara de Comercio.

Durante el encuentro, Müller explicó que el Tratado de Libre Comercio con Canadá no ha sido tan discutido ni contestado como el TTIP, el Tratado que la Unión Europea preparaba con Estados Unidos hasta que llegó el presidente Donald Trump y lo paralizó. En el seno de la Unión Europea, fue altamente criticado en especial por grupos ecologistas por la falta de transparencia con que se actuó en principio, y por el temor de que se rebajaran los estándares de calidad y control en los productos. En el caso del CETA es distinto, principalmente, explicó el representante del Gobierno de Bruselas, “porque con Canadá compartimos los mismos valores y es más fácil compartir las reglas de control sanitario o de relaciones laborales”.  

Precisamente, estas reglas compartidas significan “una ventaja que las empresas valencianas también deben conocer”, explico Jochen Müller. Por ejemplo, la reducción de aranceles, el reconocimiento mutuo de los controles fitosanitarios en origen que reducen el tiempo de los productos en puerto y la movilidad laboral, que permite a los técnicos de las empresas viajar sin visados y con permiso de trabajo.

No obstante, los recelos entre las empresas valencianas no han desaparecido, visto el resultado del acuerdo con Sudáfrica y otros cinco países africanos  respecto a la importación de cítricos. El Parlamento Europeo aprobó recientemente, por pocos votos, extender seis semanas mas el periodo de importación de naranja sudafricana en Europea, lo que se solapaba con la naranja valenciana durante mes y medio, del 15 de octubre al 30 de noviembre, en el inicio de la producción, como ya denuncio en su día el eurodiputado valenciano de Compromís Jordi Sebastià. 

 

Sebastió alertó del problema añadido de que estos productos entraban sin los controles sanitarios europeos, provocando en estos momentos el contagio en los cultivos valencianos de la “xilella fastidiosa”, una bacteria fitopatógena que ataca sin curación los árboles de éste y otros productos frutícolas. Müller confirmó que, efectivamente, se había producido una entrada de estos productos sin control a través de un puerto holandés. 

En estos momentos, la Unión Europea prepara dos importantes acuerdos en Hispanoamérica, uno con México y el otro con Mercosur, la asociación comercial de Estados sudamericanos. En su cartera también están Australia y Nueva Zelanda. 

En este punto, el Parlamento Europeo sugirió hace unos meses que la Unión se blindara ante la posible entrada de países emergentes, como China y Brasil, en sectores estratégicos europeos. Un ejemplo es lo ocurrido en el puerto del Pireo, en Grecia, que ha sido comprado por empresas chinas, peligro que podría afectar también al Puerto de Valencia. 

Müller comentó que la Unión Europea se lo está planteando, ya que es una especie de autodefensa, como ya ocurre con las medidas antidumping del acero chino. Y añadió que estos instrumentos comerciales defensivos, llamados Self Defense Screening, ya existen en 12 países de la Unión, entre ellos, España, que han legislado para proteger sectores estratégicos o redes energéticas. 

Para Müller, lo importante es que el libre comercio convertirá nuestra economía en más competitiva  a nivel mundial y obligará a otros países a cumplir los estándares europeos. “Ahora estamos en posición de imponer nuestras reglas, las del respeto laboral y el control sanitario. Y seguiremos en ello incluso con China, para evitar que en un futuro nos las impongan otros”. 

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