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el socialista rompe con compromís por puerto mediterráneo pero conservará la alcaldía

La jugarreta maestra de Sagredo: un gobierno por los aires para relanzar su proyecto estrella

31/08/2018 - 

VALÈNCIA. La cuenta atrás de la bomba política que era Puerto Mediterráneo para el Gobierno de Paterna llegó este jueves a cero, y la explosión no por esperada fue menos violenta. Con el PSPV del alcalde en el 'sí' al macrocentro comercial y de ocio y su socio Compromís en el 'no' era difícil evitar la sangre a la hora de resolver qué hacía el Ayuntamiento. Pero aun así la solución al dilema sorprendió a propios y a extraños.

Todo apuntaba a que Juan Antonio Sagredo se la jugaría en el pleno municipal, donde el eventual apoyo de los concejales provenientes de PP y Cs le habría permitido sumar 16 de los 25 ediles. Pero la decisión, lejos de llegar al hemiciclo, se tomó vía decreto entre las cuatro paredes del despacho del mandatario.

En concreto, Sagredo firmó el pasado 20 de agosto un decreto que daba inicio de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para la instalación del renovado Puerto Mediterráneo -ahora rebautizado como Intu Mediterrani-. Y como es obvio, el uso de este instrumento legal para adoptar una medida de Urbanismo (cuya concejalía estaba en manos de Compromís) fue tomada como una afrenta por parte de la coalición nacionalista. Su contundente reacción al respecto fue anunciar en una rueda de prensa la ruptura del pacto de Gobierno.

Hasta aquí, los hechos. Ahora, las versiones de las partes. La formación liderada por Juanma Ramón asegura que se enteró este miércoles mediante la consulta del registro de salida del Ayuntamiento de Paterna de que lo que hizo Sagredo el 20 de agosto: asumir personalmente la recalificación del suelo rústico en el que está previsto el complejo y tramitarla vía decreto. En consecuencia, lo consideran una "usurpación de competencias" y "una clara deslealtad que hacía inevitable la ruptura del Pacte del Batà".

El entorno de Sagredo, por contra, lo dibuja como una decisión tomada y advertida tiempo atrás. Los socialistas aseguran que Compromís sabía de buena tinta que iban a relanzar el proyecto, y además afirman que el alcalde comunicó expresamente a Ramón que lo haría a través del decreto. ¿La razón para hacerlo? Dado que la formación nacionalista iba a romper igualmente el pacto de gobierno, la fórmula del decreto agilizaba el trámite y evitaba a los del puño y la rosa tener que votar el asunto junto al centro derecha.

En cualquier caso, en lo que coinciden ambas versiones es en que a Sagredo no le tembló el pulso a la hora de elegir. Escogió relanzar la iniciativa, que prevé "una inversión de 860 millones de euros y la creación de 8.000 puestos de trabajo", según subrayan los socialistas. Y lo hizo a sabiendas de que su pacto de gobierno saltaba por los aires. La decisión fue clara: apostar, pese a las consecuencias, por su proyecto estrella, aquel que heredó del PP de Lorenzo Agustí pero que hizo suyo desde el minuto uno de legislatura por el impacto económico que promete para la localidad.

La alcaldía sigue a salvo

Más allá de las formas, cabe decir que el resultado de este brusco movimiento es aparentemente favorable a los intereses de Sagredo. De un plumazo ha logrado resolver la difícil papeleta de que el proyecto tenga el ansiado sí del Ayuntamiento de Paterna, con lo que pasa la pelota al tejado de la Generalitat. En consecuencia, salvo que el proyecto hallara un precoz obstáculo formal en el trámite autonómico, el alcalde llegará a las próximas elecciones municipales con su principal objetivo cumplido: reimpulsar el proyecto que tumbó Compromís a principio de legislatura.

Y lo más curioso es que, pese a la dura ruptura con Compromís, no parece peligrar en absoluto su alcaldía. Apartarlo del cargo requeriría una alianza transversal que ninguna de las formaciones de izquierdas estaría dispuesta a materializar. Los concejales provenientes de PP y Cs suman 10 escaños, pero ni lo ocurrido hacía dudar este jueves a Compromís: la formación no sumará sus ediles a los del centro derecha para desbancar al alcalde. Tampoco parecen dispuestos a hacerlo ni la marca de Podemos (2 concejales) ni EUPV (1).

El definitiva, la de Sagredo ha sido una jugarreta maestra. La estrategia tiene sus puntos débiles en las formas y en la imagen de desorden que transmite cualquier ruptura en un gobierno de coalición, pero no es menos cierto que el PSPV ya gobernó en solitario un año y medio al principio de legislatura, y que ahora tan solo le restan ocho meses de mandato en los que podrá abanderar como nadie la megalómana iniciativa privada prevista en la localidad.

Sobre el futuro de la misma, fuentes de la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente subrayaban este jueves a Valencia Plaza que la iniciativa difícilmente llegará a ser sometida antes de que expire la legislatura al preceptivo trámite de la evaluación ambiental, aquel en el que fue tumbada por el entonces secretario autonómico Julià Álvaro.

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