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segunda vuelta este martes

Martínez y Mestre llegan a la votación decisiva por ser rector de la UV con el reto de unir la institución

Fotos: KIKE TABERNER
6/03/2018 - 

VALÈNCIA. “Lo importante no es lo que ocurrirá este martes; lo importante vendrá después”. Las palabras las pronuncia un investigador y tienen como marco las elecciones a rector de la Universitat de València, que concluyen hoy con la celebración de la segunda vuelta. Como si fuera un remedo de la Cúpula del Trueno, ese espacio fantástico creado en Mad Max III, los catedráticos Vicent Martínez y Mavi Mestre entrarán esta tarde en el salón de actos del rectorado y sólo uno de ellos saldrá rector.

Más de 55.000 personas están llamadas a participar en una elección en la que será determinante el sentido del voto de los que apoyaron a María Antonia García Benau en la primera vuelta. Un 20% del escrutinio ponderado estuvo al lado de la catedrática de Economía y, en función de cómo se decante, podrían volcar la balanza a un lado u a otro, habida cuenta que entre Mestre y Martínez sólo hay poco más de seis puntos de diferencia.

La igualdad es tal que en ambas candidaturas cundía este lunes el desánimo y miembros de los dos equipos, en privado, daban por ganador al rival. En el equipo de Vicent Martínez, lejos del triunfalismo, algunos consideraban que existían muy pocas posibilidades. La fuerza del establishment, la solidez de los apoyos que ha tenido Mestre desde el inicio de la campaña, así como la profusión de medios de la que ha dispuesto han hecho que su candidatura se haya mantenido aparentemente incólume.

Curiosamente, entre algunos correligionarios de Mestre también campaba el pesimismo ya que consideraban que no habían conseguido atraerse el voto de los que apoyaron a García Benau. Por si fuera poco, algunas actuaciones finales como el uso del correo interno para hacer campaña por Mestre, empleando el argumento de que había que votarla porque era mujer, han tenido un efecto boomerang y han provocado malestar en miembros de la comunidad universitaria. “¿Qué se creen? ¿Qué soy una niña pequeña y me tienen que decir lo que debo votar?”, se quejaba una docente este viernes. 

Al margen de aspectos puntuales, lo que sí ha quedado claro tras estas elecciones es la profunda división que existe en la comunidad universitaria. Por un lado estarían los que defienden la experiencia y el conocimiento de los mecanismos universitarios como paso previo a cualquier renovación; estos apoyarían sin fisuras a Mestre, que une a sus doce años como vicerrectora, el hecho de que ha sido una de las personas de confianza del actual rector Esteban Morcillo. Con un discurso sobre el cambio posible, Mestre ha puesto en valor su experiencia y la de destacados miembros de su equipo (Antonio Ariño, Ernest Cano…) como su virtud más importante.

Por el otro, los partidarios del cambio de paradigma, que defienden una renovación íntegra de la universidad, sin ambages. Estos apoyarían a Martínez, quien ha abogado por una reconversión completa de la institución cinco veces centenaria. Un proyecto al que se ha incorporado Vicente Roca, uno de los pesos pesados de la candidatura de García Benau, para ocupar el trascendental vicerrectorado de Profesorado.

Bajo el signo de los profesores asociados

La campaña ha estado marcada por la crisis de los profesores asociados y ha sido de las más tensas que se recuerdan. Ha quedado enturbiada por el uso de las redes sociales de forma denigratoria, con la presencia de trols y envíos masivos de memes. Un ambiente "enrarecido" que ya fue criticado por el equipo de la tercera candidata, García Benau. De ahí que en la Universitat haya voces que antes de saber el resultado invoquen a la unión después de las elecciones como única vía para garantizar el futuro de la institución.

Un delicado equilibrio de poderes en el que tendrán un papel importante los decanatos que estos mismos días se están votando. Este lunes, sin ir más lejos, el profesor titular Historia del Arte Josep Montesinos fue nombrado nuevo decano de la Facultad de Geografía con 34 votos a favor y 8 en blanco. Montsesinos substituye en el cargo a Ester Alba, que ha concluido el tope de dos mandatos. 

A lo largo de la próxima semana se decidirán también los decanatos de Economía, Farmacia, Química, Física, Matemáticas, Fisioterapia, Derecho y Biología. Con sus cuotas de responsabilidad, los decanatos y a su vez los departamentos, son un contrapoder al rectorado y la armonía entre estos órganos hará más o menos fácil el gobierno de la institución.

Sea cual sea el resultado, la cita de hoy se devendrá histórica. Si gana Mestre, será la primera vez en 500 años que la Universitat tiene como rector a una mujer. Si lo hace Martínez, constituirá toda una conmoción porque supondrá que, por primera vez en décadas, el ganador no ha sido una candidatura que haya contado con el beneplácito del equipo anterior. Caiga del lado que caiga la moneda, la Universitat no volverá a ser la misma.

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