X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
Hoy es 21 de agosto y se habla de à punt CVMC FUNDACIÓN HORTENSIA HERRERO TAPINERIA
GRUPO PLAZA

Viajamos a...

Myanmar, lo más profundo de la desconocida Birmania

La antigua Birmania es uno de esos rincones que no han renunciado a su esencia para transformarse al gusto del turista

12/08/2018 - 

VALÈNCIA.-L o importa los países que haya visitado, Myanmar es único y distinto a todos ellos. La antigua Birmania es el último y mejor conservado secreto de Asia. Un extraño caso de aislamiento forzoso del que apenas comienza a salir tras haber sufrido casi medio siglo de la dictadura militar más prolongada de la historia reciente. Callejear por los suburbios de la mítica Yangón o descubrir los increíbles templos de Bagán (ver Plaza número 33) no es solo una experiencia física, también es un viaje al pasado y al interior de uno mismo. Pese a su esperanzador y desbocado despertar al turismo, el verdadero ‘país de la sonrisa’ aún permanece imbuido de una profunda espiritualidad y conserva casi intacta su esencia, la misma que habita en el corazón de cada birmano.

Experimentar en primera persona la pureza de este pueblo abierto y sincero será la mejor experiencia que se llevará el viajero, por elevadas que sean sus expectativas. En apenas siete años, desde que en 2011 iniciase su particular tránsito hacia la democracia —no exento de problemas—, el número de visitantes se ha multiplicado por diez y ya supera los tres millones anuales. Por eso, cualquiera que quiera conocer este rincón de Asia antes de que entre a formar parte de los grandes circuitos turísticos no debería posponer su viaje.

Lea Plaza al completo en su dispositivo iOS o Android con nuestra app

La manera más habitual de llegar a Myanmar es a través de Tailandia, desde cuya capital operan vuelos directos a Yangón y Mandalay, dos de las paradas esenciales en la ruta que comienza a estandarizarse, junto a los incomprensiblemente desconocidos templos de Bagán o el encantador lago Inle. Mandalay es un punto de paso imprescindible en cualquier ruta por el norte del país y una buena forma de comenzar a descubrir las costumbres. A pesar de ser una ciudad mediana, la considerada capital cultural de la antigua Birmania revela el cariz rural del país, ya que sus calles polvorientas y el ambiente callejero evidencian un nivel de desarrollo inferior al de Yangón.

* Lea la entrevista completa en el número de julio de la revista Plaza

Noticias relacionadas

viajamos a...

Ecuador, encanto colonial

Por  - 

Volcanes, selva amazónica, pueblos indígenas y encanto colonial hacen de Ecuador un destino ineludible en Sudamérica

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email