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GRAND PLACE / OPINIÓN

¡Resistiré!

31/01/2017 - 

Los deseos reprimidos no son buenos compañeros de viaje. Como tampoco lo es la rabia contenida… o la ira encerrada en unos puños crispados por la desesperación. Resistir no es a veces la mejor palabra para describir el sentimiento que me embarga. Y eso es lo que he estado haciendo hasta ahora, con lo puños cerrados hasta clavarme las uñas, resistiendo el impulso de soltar la rabia contenida, reprimiendo el deseo de hablar de Trump. Sí. Suena como un trueno. Y no es para menos. Porque lo que acaba de destapar el presidente norteamericano es la caja de los truenos, la caja de Pandora.

Como los siete males que se esparcieron por la Tierra, Trump ha condenado a siete países al ostracismo del Sueño Americano y a sus ciudadanos al destierro de la American Way of Life, prohibiéndoles la entrada a territorio Norteamericano. No habrá paz para los malvados. Pero aún queda por determinar quiénes son los malvados. Adelante con el listado: Irán, Iraq, Siria, Sudán, Libia, Yemen y Somalia.

Por orden de aparición, vamos a analizar el por qué estos países tienen un alto número de refugiados, de ciudadanos que intentan huir de su país. Irán, el eterno enemigo de los Estados Unidos desde que el ayatolá Jomeini se hizo con el poder expulsando al Sha de Persia en 1979 con la Primera Revolución Islámica. Estados Unidos mantiene un eterno embargo económico sobre este país.

Iraq ha desaparecido del mapa tal como lo recordamos. A nadie le extraña que su población haya emprendido una hégira masiva por el mundo. Desde que los dos ex presidentes Bush decidieron poner su bota sobre Bagdad, degollando en público a su presidente, Sadam Hussein, en lo que fue la primera guerra televisada, este país milenario se ha convertido en un Estado fallido.

Siria, otro país milenario a punto de perder sus fronteras hasta que Rusia se decidió a bombardear en apoyo de su presidente y amigo Bashar Al Assad. Durante casi seis años, Estados Unidos han venido a apoyando a los rebeldes contra este régimen, hasta que vio que se le iba de las manos. Las alternativas a Al Assad eran Al Qaeda, con el Frente Al-Nusra, o el Estado Islámico, que avanzaba imparable por todo el territorio. Mientras Estados Unidos se batía en retirada, Rusia decidió intervenir arrebatando Aleppo a los islamistas.

Sudán acaba de ser dividido en dos Estados (2011): la Repúbica de Sudán, en el Norte, y Sudán del Sur. Así que no sabemos a cuál de los dos se refiere el presidente Donald Trump. O tal vez no lo sepa ni él. Como explica Jesús Díez Alcalde, analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), “la historia de Sudán es la historia de la dominación árabe sobre las tribus africanas”. De hecho, el Norte es musulmán y el Sur es cristiano. En el fondo de este conflicto flota la lucha por el control del petróleo. En 2004, Estados Unidos lo llevó al Consejo de Seguridad de la ONU y aquí comenzó todo. El Reino Unido le siguió los pasos enviando mas de 5.000 soldados.

Libia, “nuestro vecino al otro lado de la playa”, como describe el teniente coronel Pedro A. Nieto a este otrora guardián del Maghreb y, hoy, otro Estado fallido envuelto en guerra. La caída de Muamar el Gadafi, en octubre de 2011, en plena efervescencia de la Primavera Árabe, fue el detonante de su destrucción. Medio año antes, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña iniciaron una operación militar amparada por la ONU y, en abril, Estados Unidos lanzaba aviones Predator contra el ejército libio suministrando armas a los rebeldes.

La más reciente de las guerra es la del Yemen, que comenzó en 2015 con los bombardeos del mejor amigo de los Estados Unidos en el mundo árabe, Arabia Saudita, contra los rebeldes apoyados por Irán. Lo que parece un conflicto interno entre los rebeldes chiítas contra el gobierno de la mayoría sunita, también se puede leer en clave intervencionista al estar implicados los dos eternos enemigos en la zona. Estados Unidos apoya los ataques del régimen Saudí con drones.

Y, por último, Somalia, la eterna olvidada desde la década de los 90, la dominada por los Señores de la Guerra, la de los piratas, el no-Estado. Recordemos que soldados estadounidenses murieron entonces en la denominada “batalla de Mogadiscio”. Ahora, y desde 2014, han vuelto “para asesorar a las fuerzas somalíes” en su lucha contra el líder de Al Qaeda en el cuerno de África.

Rayos, truenos y todos los males de la humanidad se han esparcido para vagar por la faz de la Tierra, como vagan los refugiados en busca de asilo. Tal vez su presencia cruzando fronteras ponga en evidencia a los responsables de su desgracia. Tal vez por eso es mejor que se queden bien lejos, en el fondo de la caja de Pandora, donde también se quedó la esperanza. Pero mientras alguien se atreve a volver a abrir la caja para encontrarla…, ¡resistiré!

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