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internet de las cosas 

Yellowfinch, la 'startup' de una alicantina veinteañera que coge impulso en Palo Alto

7/03/2017 - 

VALÈNCIA. 21 años y CEO de una startup en Palo Alto (California). Esa es Gala Gil, una alicantina que desde que empezara la carrera ha llevado una trayectoria meteórica hasta montar su propia compañía tecnológica en Silicon Valley. Se trata de Yellowfinchdedicada a la salud estructural de los edificios y basada en el Internet de las cosas.

Aunque lo habitual es que está inquietud llegue a través de una carrera técnica, lo cierto es Gala, que este lunes daba una charla en Valencia Lab, empezó en 2013 a estudiar Traducción e Interpretación en la Universidad de Alicante. "Me gustaban mucho los idiomas y con 15 años me fui un año a estudiar a Irlanda", explica. "El primer año de universidad nos dieron una charla sobre redes sociales y la importancia de tener un blog y lo creé todo".

Se puso en marcha para generar contenidos sobre idiomas, lenguas, para explicar cómo era la carrera de traducción e incluso entrevistas a profesionales de la materia. Con todo esto le llegaron varias ofertas de traducción en primero de carrera lo que le llevó a trabajar con la ONU en varias traducciones. "También me llamaron del Parlamento Europeo para hacer prácticas, que grabara un blog allí y para hacer algunas charlas".

Siguió formándose en redes sociales, en Google Analytics e incluso la hicieron embajadora de Hootsuite. Por el camino otra empresa la contrató como estratega de Marketing Digital y aunque su carrera se giró en ese sentido siguió formándose en su carrera. El tercer año se fue a Polonia a seguir estudiándose porque uno de los idiomas en los que se especializó era el polaco.

Allí, un empresario británico que organizaba cenas por toda Europa para emprendedores la contrató. "Empecé a conocer a gente de Alexa, Google, Apple, Oculus, y me interesé por el tema", reconoce. "Una amiga me dijo, ¿porque no intentas sacar tu espíritu emprendedor? Y me comentó que había un curso en Stanford para emprendedores jóvenes. El proceso de selección era bastante exhaustivo y finalmente me cogieron". 

Desde Varsovia, donde estaba viviendo en ese momento, se fue a Silicon Valley. Pasó tres meses en Palo Alto compartiendo experiencias y para terminar desarrollando la idea que traía en mente desde Polonia, relacionada con las meteorología. 

Un sistema que revisa la salud de las infraestructuras

La idea se empezó a forma como escuchó una noticia sobre un centro comercial que se había derrumbado por el peso de la nieve. "No había nada que alertara a las personas. Luego me di cuenta de que no solo era que se pudieran colapsar, sino que había supermercados que perdían mucho dinero porque no sabían cuándo se podía colapsar y llamaban mucho a los quitanieves", explica. "Hablando con unos amigos, me comentaron que siempre tenían miedo cuando se iban de casa de que se fuera a derrumbar el tejado por la nieve".

Tras hacer un pitch dentro del curso de innovación, a los profesores, muchos de ellos inversores, les gustó la idea por no ser un 'Uber de' o un 'AirBnB de'. A partir de ahí le asignaron un equipo, que actualmente se conforman por ella y dos ingenieros de Stanford y uno de Berkeley.

Decidieron hacer un sistema IOT que reconociera qué le pasa a la estructura del edificio, si está a punto de derrumbarse el techo por la nieve o en qué estado está una humedad. "Los sensores detectan cómo se encuentran y cuando es necesario avisan al servicio técnico de que tiene que reparar los daños", explica. Esto permite en países, por ejemplo, donde las nevadas sean intensas, que la gente pueda irse de su casa de vacaciones sin preocuparse por cómo estará cuando vuelva.

Ya tienen diseñado el prototipo aunque que Gala está a caballo entre Alicante y Palo Alto, acabando la carrera de Traducción e impulsando la empresa. No obstante, ya tienen relación con aseguradoras para implantar el sistema de verificación de riesgos de edificios. También han sido escogidos para presentar la compañía en un Demo Day organizado en Silicon Valley sobre insurtech. "Cuando cuento todo esto en Alicante y la gente no me conoce siempre hay quien dice que soy demasiado joven o que es una locura", asegura.

Inspiradas

Gala Gil fue una de las ponentes este jueves en la jornada 'Emprender y empresa con M de mujer". En ésta también participaron Maureen Andrés-Boedhoe, directora de Marketing Retail de Hofmann, la empresaria pirotécnica Reyes Martí y Asun Oliver, directora de Asun Oliver Ópticas. Según explica Ana Carrau, fundadora de Inspiradas junto a Celia Domínguez, se trata de una jornada organizada junto a Valencia Lab para dar continuidad a su programa, que buscar dar visibilidad a las mujeres en determinadas áreas donde son más predominantes los hombres. "Cogemos proyectos consolidados para que las mujeres los tomen como inspiración", apunta Carrau.

Además de la jornada también se instaló un market en el que participaron la escritora Ana Mínguez con El Carmín Rojo, Pilar Quintana, con su empresa Ordenarte.es, Amparo Burguet, de Caracolillo, Bea García, de Crave Barcelona, Daniela Nayara, de Kreatify, Clara García Crespo, de El Saquito del Pastor y Begoña y María Martí, de Martirinas.

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