X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

los argonautas tecnológicos

Yo estuve en Silicon Valley

16/05/2016 - 

MADRID. Si el dicho para San Francisco es que allí todo el mundo parece más guapo de lo que es, en la zona sur de la Bahía deben de parecer los más listos. Grandes corporaciones y miles de startups se alojan en Silicon Valley, la mayoría de base tecnológica, que atraen a las mentes más privilegiadas de todo el mundo. Masas globales de jóvenes angloparlantes, mayoritariamente varones, recorren las calles de Palo Alto, Mountain View, Cupertino…en busca de las empresas que tanto admiran.

Lo hacen cargados de autoconfianza, idealismo y actitud, con visiones que convierten en misión porque han oído que el secreto está en pensar a lo grande. Chavales que malcomen y malviven gustosamente porque los precios allí son insostenibles pero sin rebajar, por ello, las expectativas. Quién sabe cuál será el siguiente capricho de alguno de esos potentados inversores que habitan en Sunhill Road.Salvador Mas, CEO de FinametrixTambién muchos españoles se han unido a estas expediciones de argonautas tecnológicos. Algunos se han quedado, pero los más han vuelto para contarlo y recordarnos lo lejos que estamos aún de replicar un ecosistema emprendedor similar al que se empezó a gestar en Silicon Valley hace décadas. Lo cuentan todo, lo encomiable y lo no tan guay.

 “Vi mucho talento. Yo creo que se concentra el mayor capital humano del mundo. Algunos que me parecían superdotados”, confiesa Salvador Mas, CEO de Finametrix , empresa que ofrece soluciones fintech para startups y compañías ya consolidadas del nivel del BBVA o Deutsche Bank.

El itinerario

La Universidad de Stanford, en el corazón geográfico e histórico de Silicon Valley y cuna de Hewlett-Packard o Yahoo, las instalaciones de Facebook o las de Google forman parte del itinerario obligado para todo nuevo visitante. “También está el garaje de Steve Jobs donde la única placa que figura es una donde se pide no molestar a los vecinos del inmueble”, cuenta Clara Montesinos, CEO de Influencity quien pasó una semana allí las últimas  Navidades. “Fui únicamente con la intención de oler un poco lo se cocía pero tengo claro que debo volver un tiempo más largo porque me parece una experiencia muy recomendable”. Llamó también la atención de Clara el ambiente “super healthy que se respira en las calles, repletas de runners o paseantes en zapatillas con un batido de proteínas en la mano. Lo que no les ves es usar tanto el móvil como aquí”.

Javier Martín, CEO de Aluxion debió de apartarse algo de la vegetación y los humedales porque él reparó en aspectos menos saludables. “No esperaba encontrar mendicidad ni tanta gente bebida o drogada por la calle. Allí deben de estar tan acostumbrados a ello que actúan como si no los viesen”. También frecuentó el comedor de Google, donde halló un menú más que decente y un entorno agradable, tras una visita a McDonald’s “que parecía un comedor social”.

Javier Martin, CEO de Aluxion

El arte de la presentación

Fue aproximadamente en 2009 cuando Salvador Mas viajó por primera vez a Silicon Valley, tras ser seleccionada la empresa con la que trajinaba entonces para presentar su solución financiera en Finovate, evento especializado en innovación Fintech. España estaba entonces en plena recesión y necesitaban nuevos distribuidores que sacasen de aquí el producto. “Nos preparamos mucho aquella presentación y todavía hoy pienso que fue una de las más dignas que hemos hecho, pero el nivel del resto era tan impresionante que llegué a pensar que eran capaces de vender muy bien algo que fuese muy malo.

En una mezcla de realidad y ficción, veías a CEO’s de grandes compañías convertidos en showman capaces de cantar, bailar, disfrazarse…era como el Club de la Comedia pero mejor, con actores que bordaban el discurso en 7 minutos y sin Power Point. A nosotros nos valoraron muy bien el software, pero no pudimos alcanzar un nivel de comunicación tan competitivo como el suyo, parecen entrenados a hablar en público desde muy pequeños. Ahora se han trasladado a España las milongas estas del pitch pero a mí, ni me gustaron entonces ni mi convencen ahora. Sigo pensando que lo importante es el producto y que la forma no debe desplazar al fondo”.

Clara Montesinos lo analiza desde otra perspectiva. “Desde luego se les ve con cero complejos, pero creo que son unos maestros en la organización de eventos y que saben convertirlos en espectáculos mágicos, con el foco puesto en quienes ocupan las butacas”.

Hay que ir

Pese a algunos de los inconvenientes referidos, ninguno de los consultados se arrepiente de haber estado en Silicon Valley, un viaje que, en conjunto, Javier Martín define como enriquecedor y muy motivacional. “Claro que lo recomiendo a cualquiera, sobre todo a quien tenga un proyecto tecnológico, porque aprendes muchas cosas de ellos, de su cultura, de su manera de trabajar, la forma que tienen de entender el producto y al consumidor y su entusiasmo en los negocios. Tienen el gran sueño americano muy interiorizado y algo de esa determinación se contagia”. Señala, además, que le pareció una sociedad muy abierta donde mucha gente está dispuesta a escuchar, “aunque, si a los 10 minutos ha dejado de interesarles lo que les estás contando, se van”.

También Dhiren Chatlani, CEO de la plataforma de economía colaborativa  Relendo tuvo ocasión de viajar a Silicon Valley aprovechando una visita a unos familiares y, ya de paso, averiguar “cómo interactuaba la gente allí, cómo se comunicaban, cómo era la cultura empresarial en las grandes empresas…Esto me ayudó a conocer mejor el mundo startup en esta zona de EE.UU”. Considera, sin embargo, que su sueño está aún pendiente de cumplirse puesto que su intención es regresar con una estancia más prolongada “y poder trabajar con personas que están allí establecidas, para aprender de ellos y entender la forma de internacionalización que siguen muchas de sus empresas”. Antes que él había estado su socio y CTO, José Vicente Ruiz, haciendo prácticas como ingeniero de software en el equipo de búsquedas de Yahoo. “Quería aprender cómo funcionaba todo dentro de una gran empresa e iniciarme en el mundo laboral. Logré mi objetivo y tanto ellos como yo quedamos muy contentos”. 

Los preparativos

Cerca de dos meses estuvo Javier Martín preparando el viaje a Silicon Valley para sacar a las 3 semanas de estancia el máximo provecho. Desde Madrid había establecido contactos a través de linkedIn y estudiado las rutas que debía recorrer. Buscó también los eventos programados que coincidiesen con su permanencia y reservó el dinero que debía pagar por asistir “porque allí todo es negocio y el nivel de vida es carísimo”, advierte Salvador Mas.

Conviene también “buscar a otros españoles afincados allí o que puedan estar en la misma situación que tú”, recomienda José Vicente Ruiz. “Mi experiencia en este sentido fue inmejorable pues tuve la oportunidad de conocer a gente fantástica de España. No solo me orientaron y ayudaron  en todo lo que tuve dudas sino que, además, fijamos una comida de españoles el primer miércoles de cada mes para mantener el contacto. Hasta donde yo sé, todavía lo siguen haciendo”.

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email