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LOS MEJORES POLLOS A L’AST

Se armó el pollo (a l’ast)

Hemos encontrado no uno, sino varios establecimientos en los que se sigue practicando el excelso arte del asado del pollo espetado. A continuación, nuestros dealers favoritos de pollo a l’ast. Sabor supremo para todos los bolsillos.

Por | 14/09/2018 | 2 min, 30 seg

¿Cuán bajo hemos caído para que para un niño sea más tradicional un bote de hummus de Hacendado que un pollo a l’ast? ¿Dónde quedan esos domingos salpicados por la alegría de la grasilla sobre el hule de la mesa familiar? El pollo asado es costumbrismo, algarabía y gresca para hacerse con los trozos más nobles.  

Para no andar como un pollo sin cabeza, apunta los locales de pollo a l’ast que frecuentar:

Pizzería Forli
Calle de Quart, 111. El Botànic

Forli siempre ha estado ahí. De noche, con sus pizzas finas y casi canónicas -todo un logro, que ya estaban ahí con su movida cuando en los noventa cuando Pizza Hut y World Pizza la partían-; de día, con jugosísimos pollos a l’ast condimentados únicamente con un ligero toque de orégano, para no desentonar con las especialidades italianas.  Esta muestra avícola es de sabor limpio y carne tersa, como de pollo de clase media acomodada que baja todos los días a correr al río y consume sus cinco raciones entre frutas y hortalizas al día.

Rausell
Calle Àngel Guimerà, 61. Arrancapins

¿Hace falta escribir este párrafo o sobran las palabras? Los pollos del Rausell son otra de la señas de identidad de esta sinagoga del producto. No tienen parangón. De su rustidor localizado en el local contiguo de comidas preparadas, ejemplares bronceados, sazonados y culpables del atasco del fin de semana en Àngel Guimerà. Y ya que estamos, ponme unas bravas. 

L’Abrevadero
Avenida Perís y Valero, 117. Ruzafa

Entre Ruzafa y Montolivete, el Nakeima de los pollos. Esta casa de comidas es capaz de hacer que en su acera se formen colas kilométricas de devotos de la pechuga. ¿El secreto? Ni idea, por eso es secreto.  Jose y Loli, aka Los Polleros, le meten al animal un mejunje cuyos únicos ingredientes identificables son el ajo y perejil. Droga.  

Hnos Fernández Ruiz
Avinguda Blasco Ibáñez, 25. Alaquàs.

Grasa y Daddy Yankee. Este lo trae Eugenio Viñas, firme defensor de la variedad gastronómica de Alaquàs. Él suspira por los pollos del establecimiento, que llevan un rub mágico por el que matas o mueres de aversión. Mezcla de especias única, sólo apto para unos pocos privilegiados. ¡Un sabor excepcional! ¡Merece la pena desviarse! 

Casa Ricardo
Avenida de Burjassot, 145. Benicalap

Casa Ricardo, todo en asados. Si empieza por un pareado no puede estar malo. La recomendación es de Jesús Terrés, que gusta de adquirir pollo en esta casa de comidas clasicorra. ¡Patatas aceitosas!, ¡comilonas!, ¡litronas de cerveza!, ¡Benicalap!, ¡grasa!, ¡reggaetón! 

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