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‘2001’ y el diseño

Un análisis a la obra maestra de Kubrick desde el punto de vista del diseño nos muestra que incluso desde ese prisma la película es impecable

21/05/2018 - 

 VALÈNCIA.- Se cumplen cincuenta años del estreno de 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968), la película de culto de ciencia ficción que no solo revolucionó los efectos especiales sino que fue vanguardista y destacó también por su estética y visión de la tecnología marcando un hito visual.

Que algunos elementos de la película hayan sido predicciones hechas realidad medio siglo después no es casual. Ni siquiera se había llegado a la Luna y ya aparecen tablets sobre una mesa o el propio H.A.L. podría ser una Siri evolucionada, ahora que tan de moda está hablar de la inteligencia artificial. Kubrick fue un visionario porque era tan perfeccionista que quería ser lo más realista posible en ese escenario futuro, así que se rodeó de un equipo de especialistas en aeronáutica, astrofísicos e ingenieros espaciales y puso a sus tres diseñadores de producción a trabajar en imaginar ese futuro, esos paneles de mandos, esos sistemas de comunicación y los interiores de las naves. Cabe destacar el trabajo de uno de esos diseñadores, el director de arte Harry Lange, quien previamente había trabajado como ilustrador para la NASA, y terminó encargándose del diseño de trajes espaciales de la película de Kubrick.

Si hablamos de la visión estética de los espacios, producto o mobiliario, 2001 supuso para el diseño industrial la reivindicación (o product placement, según se mire) de una serie de piezas que hoy son parte de la historia del diseño. Incluso en cuanto a tipografía es una de las películas del siglo pasado con mayor consistencia tipográfica, desde su cartel o rótulos de los diferentes actos hasta el uso aplicado a las interfaces o elementos de atrezo; por un lado la fuente Gill Sans (con la leve sustitución de ceros por ‘O’ mayúsculas) es con la que identificamos el título de la película, y por otro la futurista Eurostile aporta el lado más técnico siendo aplicada a las interfaces gráficas y pantallas. Se usaría también la clásica Albertus para introducir la primera parte más antigua de la película y Futura en las siguientes partes hasta los créditos finales.

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* Lea el artículo completo en el número de mayo de la revista Plaza

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