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el recibo del ayuntamiento tiene de tope 38,2 millones por dos años

Ribó exigirá por contrato que a ningún ciudadano se le pueda cortar la luz

28/07/2017 - 

VALÈNCIA. Estará escrito: En València, a partir de ahora, a ninguna familia se le podrá cortar el suministro eléctrico sin un informe previo de los servicios sociales y después de que la empresa suministradora realice un estudio sobre cada caso concreto. Esta es una de las principales novedades del nuevo contrato de suministro de energía en alta y baja tensión del Ayuntamiento de València que presentaron este viernes el alcalde, Joan Ribó, y el concejal de Gobierno Interior Sergi Campillo, “uno de los más importantes del consistorio”, tal y como recordó el alcalde. 

La iniciativa, impulsada por el alcalde desde hace un año y trabajada por Campillo, supondrá dar un rango aún mayor a una salvedad que se incorporó recientemente, tras un acuerdo entre Iberdrola y el consistorio. Con el convenio que firmó Ribó con Iberdrola, a ningún cliente de esta compañía se le podía cortar el suministro eléctrico por impago de la factura de la luz. Como prácticamente la totalidad de hogares valencianos contrata con esta compañía, el resultado es que la medida cubría a casi toda la población. Pero faltaba que ya no hubieran excepciones. Y a partir de ahora no las habrá. 

El nuevo contrato municipal partirá también de la exigencia de que el total de la energía suministrada sea verde, producida mediante fuentes renovables, e incluyendo la mencionada atención y reducción de la pobreza energética de forma que a ninguna familia se le pueda cortar la luz sin avisar. Este contrato, que incluye alumbrado, escuelas municipales y edificios públicos, además de la Fundación Deportiva y la Universidad Popular, tendrá un importe máximo de adjudicación de 38’2 millones de euros para un periodo de dos años. Además, la empresa no podrá cobrar al Ayuntamiento más del que cobra por el mismo servicio a otras administraciones.

100% verde

“El primer requisito es que ha de ser un contrato con energía cien por cien verde, producida solamente por fuentes renovables. Quedan excluidas la producción por carbón, la producción por gas natural, la producción por fuel y, por supuesto, la producción por energía nuclear. Solamente con un origen en fuentes renovables que esté garantizado mediante el certificado que la Comisión de Mercados concede a las empresas correspondientes”, explicó Ribó en la presentación de una convocatoria que ha aprobado este viernes la Junta de Gobierno Local.

“El segundo parámetro fundamental es la atención a la pobreza energética. Sabéis que tanto en invierno como en verano había una serie de personas  a los que se les cortaba la luz en València. Digo había porque en estos momentos  tenemos un acuerdo con una empresa, Iberdrola, para que no se corte el suministro eléctrico. Es un acuerdo que ahora queremos pasar a la categoría de un contrato formalmente firmado”, añadió Ribó.

El objetivo final es que a ninguna familia se le corte la luz por no poder pagar la factura. “Antes de cortar el suministro la empresa que resulte administradora  habrá de solicitar un informe a los servicios sociales municipales para determinar si en esa vivienda vive una familia en situación de vulnerabilidad”. En el caso de que no existan datos sobre la familia, “la empresa habrá de estudiar la familia por si viviese en situación de pobreza energética.”

La austeridad es esto: no malgastar ni un céntimo

Respecto a la primera  exigencia de que el total de la energía suministrada sea energía verde procedente de fuentes renovables, el concejal Sergi Campillo señaló más adelante que se podía haber contemplado en el expediente la exigencia de un determinado porcentaje de energía verde  y dejar su aumento como una mejora en la oferta, “pero  decidimos que el 100% tenía que ser verde como una  condición esencial del contrato, y que además venga con la correspondiente certificación”.  

En cuanto a la atención y reducción de la pobreza energética, “la medida se incluye en la línea de la ley aprobada por la Generalitat para paliar y reducir ese tipo de pobreza en la Comunidad. Este contrato está ligado  a una ley que aprobaron las Cortes Valencianas y que tenemos la obligación de cumplir, cumplir, y lo hacemos de muy buen grado.”

Dos años y dos prórrogas de uno

El alcalde de València informó de que la contratación tiene una duración de dos años con posibilidad de dos prórrogas de un año cada una. El precio máximo del contrato para los dos primeros años es de 38’2 millones, si bien Joan Ribó puntualizó que el Ayuntamiento está inmerso en un proceso de cambios en el alumbrado público y de los edificios municipales que ya está reduciendo de forma considerable la factura energética municipal. En este sentido, Campillo ha explicado que el proceso ya en marcha de cambio en el alumbrado público y la iluminación de edificios municipales, con un importe de cuatro millones de euros, ya ha generado un importante ahorro en la factura eléctrica del Ayuntamiento de Valencia, a la vez de  paliar una situación de despilfarro económico y contaminación lumínica que se daba en muchos lugares de la ciudad. 

En las ofertas se mantendrán precios fijos durante toda la duración del contrato, que en ningún caso podrán superar a los establecidos en otros contratos entre la empresa suministradora y otras administraciones. Igualmente ha vinculado la exigencia de que la energía sea cien por cien verde a la situación de cambio climático que estamos viviendo y a los acuerdos suscritos por el Ayuntamiento, con un último compromiso de reducción las emisiones a la atmósfera en un 40% antes del año 2030. Posteriormente el concejal de Gobierno Interior, Sergi Campillo, ha detallado otros aspectos  de este acuerdo para una contratación del suministro de energía eléctrica que —según Joan Ribó— tenga también un carácter “ejemplarizante”   ante la ciudadanía y otras administraciones.

Licitación en tres bloques

Campillo explicó que “la licitación se divide en tres bloques independientes  y las empresas pueden presentarse a uno, dos o a los tres bloques. El primer bloque es el suministro en baja tensión con potencia igual o inferior a diez kilovatios; el segundo es suministro en baja tensión pero con potencia contratada mayor de diez kilovatios, y el tercero es suministro en alta tensión.”

También ha contado que el criterio de solvencia, distribuido en los tres lotes, se ha rebajado de 3 veces el importe de licitación a 1’5 el valor anual del contrato “con el objetivo de que a esa licitación se puedan presentar más empresas  y también cooperativas eléctricas”. Esta iniciativa está en línea con las ya emprendidas en ciudades como Madrid o Barcelona.

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