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se mueven los equilibrios de poder en los populares valencianos

El triunfo de Casado deja más perdedores que ganadores en el PPCV de Bonig

22/07/2018 - 

VALÈNCIA. La victoria de Pablo Casado en el congreso del PP clausurado este sábado ha sacudido los cimientos de la organización en la Comunitat Valenciana. El grueso de la dirección del partido había apostado por Soraya Sáenz de Santamaría, lo que deja en entredicho a muchos dirigentes del PPCV por tres motivos: las mínimas posibilidades de ascenso en Génova, la evidencia de no existe un control orgánico potente y la desconfianza de los que han recibido presiones o promesas, hayan cedido o no a las mismas.

Al no existir resultados territorializados, se desconoce el tamaño del fracaso de la dirección regional y las provinciales en el proceso, si bien la holgada victoria de Casado por un 57% respecto al 43% de Sáenz de Santamaría invita a pensar que el aparato del PPCV falló estrepitosamente o, como mínimo, no logró una diferencia relevante en el proceso en favor de su candidata. 

Así pues, tal y como analizó Valencia Plaza en vísperas de la primera vuelta, de este congreso saldrían unos dirigentes más favorecidos que otros según su posicionamiento. En este caso, son más los referentes con responsabilidades que han acabado tocados puesto que eran más numerosos y relevantes que los que apoyaban Santamaría que a Casado.

1. Isabel Bonig. No puede decirse que la presidenta regional del PPCV haya ganado en este proceso. El grueso de su dirección ha respaldado a Soraya Sáenz de Santamaría evidenciando, con su holgada derrota, que existen dudas sobre la solvencia de su aparato. Ahora bien, ya sea por prudencia o simplemente por su simpatía personal hacia Pablo Casado, Bonig ha sabido amortiguar una caída estrepitosa al mantener su neutralidad hasta el final del proceso. La líder valenciana no se dejó llevar por los cantos de sirena de su entorno y evitó 'mojarse'. Una decisión que le puede permitir salvar su relación con Génova.

2. Eva Ortiz. La secretaria general -número dos- del partido ha sido una de las peor paradas en este proceso. Estaba llamada a ocupar un cargo en la dirección nacional del PP con la victoria de Sáenz de Santamaría. De hecho, distintas fuentes populares señalan que ha sido una de las más implicadas en favor de la exvicepresidenta a lo largo del proceso. El triunfo de Casado le obliga a retirarse a los cuarteles de invierno alicantinos con un descenso en la confianza de la propia Bonig y, a la espera de la Ejecutiva que nombre el nuevo presidente, con pocas opciones de tener buenos puntos de apoyo en Madrid.

3. José Císcar. Al presidente provincial del PP de Alicante puede aplicársele la misma fórmula que a su fiel aliada Ortiz. Apostó fuerte por Soraya y el resultado ha sido negativo. En el caso de Císcar, juega en su contra que otros dirigentes que ejercen de contrapeso en la provincia, como César Sánchez y Luis Barcala, se habían sumado al proyecto de Casado. La única buena noticia para el dirigente alicantino es que, a priori, todavía queda mucho tiempo para los congresos provinciales y puede recuperarse de este amargo trago.

4. César Sánchez. El presidente de la Diputación de Alicante apoyó en primera instancia a María Dolores de Cospedal por lealtad orgánica. Tras quedar fuera de la carrera, fue de los primeros en virar hacia Casado, con quien le une muy buena relación. El nuevo presidente lo ha incluido en la lista de vocales del Comité Ejecutivo Nacional, lo que indica que cuenta con él en este nuevo proyecto. De la misma manera, si un triunfo de Soraya hubiera dejado a Sánchez en una posición delicada de cara a 2019, la victoria de Casado le refuerza.

5. Miguel Barrachina. El presidente del PP de Castellón tampoco ha tenido un buen proceso congresual dado que, al igual que su entorno, apoyaba a Sáenz de Santamaría. De entrada, Casado venció en su provincia en la primera vuelta, y en esta segunda fase se han cumplido las peores previsiones. Castellón, que históricamente ha sido una de las áreas más compactas del partido, ha evidenciado una clara división.

6. Belén Hoyo. La diputada nacional es una de las grandes triunfadoras del PPCV dado que forma parte del grupo inicial -apenas una decena de dirigentes- que apoyaron a Casado cuando dio el paso de presentarse. Aunque se desconocen los resultados por territorios, el balance final evidencia que en la Comunitat Valenciana, a priori un área hostil para el candidato por la presión del aparato a favor de Soraya, se logró un porcentaje muy valioso de compromisarios. Estará en algún puesto de responsabilidad importante. 

7. Juan Carlos Caballero. El presidente de Nuevas Generaciones en la Comunitat Valenciana ha pinchado en este proceso. El joven diputado, pese a que su organización apoyaba mayoritariamente a Casado, decidió no salirse de la fila y mantenerse, junto a unos pocos colaboradores, alineado con el aparato del PPCV. Una postura que, a tenor de los resultados, le deja en una situación delicada.

8. Vicente Betoret. El expresidente provincial de Valencia apoyó en primera vuelta a María Dolores de Cospedal para, posteriormente, mostrar su respaldo a Casado. Tras la victoria del diputado palentino, no puede esperar grandes recompensas pero mejora su situación por la debilidad de los que vienen siendo sus antagonistas en la dirección del PPCV.

9. Mari Carmen Contelles. La férrea apuesta de la portavoz en la Diputación de Valencia por Sáenz de Santamaría ha significado un importante traspiés para la dirigente popular. La fuerte implicación con esta candidatura, en la línea de Eva Ortiz o Rubén Moreno, ha provocado deserciones dentro del amplio grupo que le apoyó en su día para luchar por el liderazgo provincial. 

10. Rubén Moreno. El ex secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y presidente de la gestora de la provincia de Valencia no ha tenido éxito en su decidida apuesta por Sáenz de Santamaría. De hecho, ya tras los ajustados resultados de la primera vuelta, fue uno de los encargados de reforzar el trabajo en la Comunitat Valenciana para tratar de incrementar la ventaja. Aunque no existen datos, su labor en el proceso ha quedado en entredicho y, salvo que entre en la cuota de Soraya que conceda Casado, no tendrá un papel relevante en el PP.

11. Luis Santamaría. El presidente de la gestora de València ciudad ha revivido con este proceso. Su posicionamiento con Casado permitió un triunfo claro del diputado en la capital, lo que le ha permitido reivindicar su labor en el Cap i Casal de los últimos años. En su día fue descartado por Bonig para ser candidato a la Alcaldía de València, algo que enfrió la relación entre ambos. Con la victoria de Casado, Luis Santamaría mejora su cartel para los próximos comicios. Su primer premio, ser incluido en la Junta Directiva Nacional.

12. Pablo Ruz. El presidente local del PP de Elche fue uno de los primeros en posicionarse en la Comunitat del lado de Casado, cuya mujer es ilicitana. Además, los números de la primera vuelta evidenciaron la preferencia unánime por el diputado palentino en esta localidad. Este mismo sábado, Casado lo incluyó dentro de la Junta Directiva Nacional y, de cara al futuro, es evidente que Ruz tendrá interlocución directa con Génova.

Otros ganadores y perdedores

No son los únicos ganadores y perdedores en este proceso. Entre los 'casadistas' destacados también debe mencionarse a la portavoz del PP en Castellón, Begoña Carrasco; al alcalde de Alicante, Luis Barcala, quien gana puntos para ser el candidato a la Alcaldía de Alicante que ahora ostenta y al presidente de la Diputación de Castellón, Javier Moliner, que también se ha movido en favor de Casado en las últimas semanas. Otros dirigentes que han estado este bando en el proceso han sido los diputados nacionales Óscar Gamazo y Óscar Clavell, el alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, o el vicepresidente de la Diputación de Alicante, Adrián Ballester.

En la otra orilla, puede decirse que el grueso del Comité de Dirección del PPCV y de las estructuras provinciales se alineó con Sáenz de Santamaría. Ejemplo de ello fue la secretaria general de Castellón, Elena Vicente-Ruiz, la vicesecretaria general del PPCV, Elena Bastidas, y prácticamente el resto de cargos como José Juan Zaplana, Jaime Bronchud, María José Catalá o Antonio Clemente apoyaron esta candidatura, además de buena parte de diputados autonómicos.

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