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Fondo de Cooperación Municipal

Impulso al municipalismo: cerca de 130 millones para los ayuntamientos de las tres provincias

24/01/2017 - 

VALENCIA. Los roces entre la Generalitat Valenciana y la Diputación de Alicante no cesan. A los desencuentros con el programa Xarxa Llibres y por las competencias de turismo, ahora se ha sumado otro. El presidente de la corporación alicantina, César Sánchez (PP), se borró este lunes de la presentación del proyecto del president de la Generalitat, Ximo Puig, para relanzar los municipios: el Fondo de Cooperación Municipal.  

El jefe del Consell daba luz verde a media mañana a este programa suscrito desde 1999 e incluido en l’Estatut d’Autonomía ante un abarrotado patio gótico del Palau de la Generalitat. Y lo hacía de la mano del presidente de la diputación de Castellón, Javier Moliner, y el de Valencia, Jorge Rodríguez, ante la atenta mirada de decenas de concejales y alcaldes valencianos.

Si bien se estima que este fondo supondrá una "inyección económica de 130 millones de euros" -en palabras del director General de Administración Local, Toni Such- una vez aprobado en el próximo pleno del Consell de este viernes, estos quedarán divididos en tres fases distintas: "por una parte, un fondo incondicionado con 40 millones de euros, por otra, otros 40 para proyectos financiados con fondos europeos y un tercero con avales del IVF", apuntó Such.

Así, en esta primera fase, se destinará alrededor de 66,3 millones de euros a repartir entre las tres provincias de la Comunitat en sus cerca de 500 municipios. Una cantidad que quedará distribuida de la siguiente manera: Ayuntamiento de Valencia 41,2 millones de euros –20,6 aportados por Generalitat y otros 20,6 por la Diputación de Valencia-, el Ayuntamiento de Castellón 11,4 -5,7 cada Administración- y finalmente el consistorio de Alicante recibirá 13,7 millones de euros -solo aportados por la Generalitat y que se duplicarían en caso de que la Diputación de Alicante decidiera participar en el programa-. 

Cabe señalar que estas ayudas tienen un carácter no finalista, es decir, los consistorios no tendrán que presentar un proyecto para justificar sus gastos y repartirán los fondos entre sus municipios atendiendo al criterio de población. No obstante, se tratará de evitar que los más pequeños se vean más desfavorecidos en el reparto y, por tanto, se buscará primar las ayudas a poblaciones de menos de 20.000 habitantes.

Protagonismo de un ausente

Aunque esta fuera la noticia de la mañana, la ausencia de César Sánchez –que en ese momento se hallaba visitando el municipio de Almoradí- le restó cierto protagonismo. La duda de que finalmente la diputación de Alicante se sume a este proyecto o no, supone que 141 municipios alicantinos involucrados reciban tan solo la mitad de esta financiación. 

Un argumento que no dejó de sonar en el Palau de la Generalitat, donde las distintas autoridades que tomaron la palabra pidieron en reiteradas ocasiones que Sánchez se sumara a esta iniciativa. Algunos, como Such, lamentaron que éste no supiera "todavía si va a colaborar o no", otras como la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, pedía "no actuar desde criterios partidistas. Queremos un modelo de cooperación y colaboración, no de confrontación". 

Mientras el president de la Generalitat, que también invitó a Sánchez a sumarse, se comprometió con enmarcar este fondo en una "ley valenciana de financiación local" para "generar fortaleza a la arquitectura institucional valenciana". Algo que el presidente de la diputación de Castellón, Javier Moliner, le pedía minutos antes: "hay que dotarlo de un marco legal que lo garantice en el futuro y no comprometa económicamente a los ayuntamientos". 

Por su parte, Oltra apelaba a poner atención sobre las inversiones sociales que con este fondo se podrán efectuar. "El fondo no son solo carreteras, caminos u obras hidráulicas, estas obras son el hardware de un país, pero hace falta el software, la piel, las emociones, cubrir las necesidades de los más vulnerables, de los que tienen menos suerte", señaló.

Tanto el presidente de la Diputación de Valencia como el de Castellón coincidieron en que ahora los municipios ganarían en autonomía, algo que no existe si no se da una "autonomía financiera", apostilló Rodríguez. Una "emancipación" que el presidente de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, Rubén Alfaro, celebraba por hacer realidad las "aspiraciones del municipalismo valenciano".

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