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trabajo para otros teatros

Intervención alerta de que Livermore comete incompatibilidades laborales y la Conselleria no descarta lanzar un nuevo concurso

26/07/2016 - 

VALENCIA. Las incompatibilidades, vinculadas a un todavía supuesto beneficio a partir de la gestión, acabaron con la carrera de Helga Schmidt como intendente del Palau de les Arts. Las incompatibilidades, en este caso dentro del ámbito laboral, parecen amenazar ahora al actual máximo responsable, Davide Livermore. En su caso, por un nuevo capítulo en el habitual choque de realidades entre las fórmulas contractuales administrativas y el desarrollo de las carreras artísticas; la incompatibilidad de combinar el cargo de intendente del coliseo valenciano con el desarrollo de direcciones y demás actividades para otros teatros.

La publicación este lunes de la Auditoría de Cumplimiento, dentro de la revelación de las Cuentas Generales de la Generalitat de 2015, incluyen una advertencia por parte de la Intervención de la Generalitat. Esta estructura, autora del citado informe, destaca que "el intendente  presta  servicios  profesionales  de Dirección  de escena para  otros  teatros,  según  consta  en  su  declaración  de  actividades  como  alto  cargo  de  la Generalitat". De la frase se deduce, de un lado, que Livermore no oculta estas actividades; de otro, que, tal y como está redactada la normativa vigente para los altos cargos que ha sido revisada, esa posibilidad no puede darse.

La vinculación contractual del intendente con la Fundación Palau de les Arts Reina Sofía es la de "un  puesto  directivo  de  la  Fundación  sometido  a  la  relación  laboral  de carácter especial de alta dirección", algo que en su actividad para trabajar "para otros teatros" provoca un conflicto "en materia de incompatibilidades y conflictos de intereses, entre otros". La advertencia, que precisamente alcanzaba a Livermore trabajando en el Rossini Opera Festival, el festival de Pesaro, encontraba una respuesta con cierta distancia por parte de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte. Mientras que el órgano que comanda Vicent Marzà quería destacar que valoraba "positivamente el trabajo que está llevando a cabo el intendente al frente de les Arts", avanzó en declaraciones a este diario que el conflicto surge con "respecto al contrato firmado por el intendente con autorización del anterior Gobierno".

Y la Conselleria no descarta tener que lanzar un nuevo concurso...

"La Conselleria está intentando encontrar una solución que garantice el ejercicio de la función ajustada al marco jurídico correspondiente", comentaban desde la Avendia de Campanar. Sin embargo, desde la institución no muestran reservas de cara a la posibilidad de no encontrar una solución: "en caso de no encontrar una fórmula satisfactoria entre las dos partes dentro del marco jurídico establecido, la Conselleria, aplicando el Código de Buenas Prácticas en la Cultura Valenciana, iniciaría los trámites para convocar un concurso público del mencionado cargo".

Esta posición, no obstante, generaría un concurso que, de alguna manera y según algunos expertos consultados por este diario al respecto, mermaría las posibilidades de tener al frente del Palau de les Arts a perfiles internacionalmente activos, como es el caso de Livermore. El intendente tiene un salario bruto de 135.000 euros, una cifra a priori inalcanzable dentro de los márgenes que ajusta el citado Código de Buenas Prácticas. Es curioso como, algunos de estos agentes, ya se interesaron por el futuro del propio intendente el mismo día de la presentación y él mismo, según recogen las hemerotecas, ya habló de continuar con su actividad tanto dentro como fuera del coliseo y así lo declara en su declaración de actividad. "El caso de Helga, por ejemplo, es particular por su forma de entender el teatro, quizá también por su edad o el momento de su carrera en el que se encontraba", apuntan.

Cabe destacar que algunas fuentes al caso próximas a la negociación de detalles entre los meses de enero y mayo de 2015, aseguran que ya se abordó durante ese semestre el supuesto conflicto "en los despachos". La idea fue la de cristalizar un contrato que permitiera a Livermore -incluso a otra figura en su caso como intendente a futuro- poder sostener el cargo sin generar una incompatibilidad para su desarrollo. El contrato final del italiano se firmó el 5 de junio del citado año, con el Gobierno valenciano en funciones y de salida del Partido Popular.

La incompatibilidad de Livermore en Les Arts afectaría a la de la mayor parte de directores en Europa

La cantidad de directores -"que también artistas"- afectados por la incompatibilidad que está vigente para el Palau de les Arts haría incompatible a la mayoría de homónimos de Livermore en los centros operísticos europeos. Por ejemplo, Pedro Halffter, director de orquesta a la vez que es Director Artístico del Teatro de la Maestranza o de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria hasta final de año. Tampoco lo hubiera podría ejercer Lluís Pasqual, director de escena entre 2004 a 2008, años en los que compatibilizó su tarea con la dirección artística del Teatro Arriaga, del que ahora es máximo responsable Calixto Bieito, sin haber dejado de ser director de escena.

En una situación similar se hubiera encontrado el también director de escena -como Livermore- Emilio Sagi, cuando fue responsable del Teatro de la Zarzuela durante casi todos los años 90 o cuando, sin abandonar esta faceta, permaneció entre octubre de 2001 a agosto de 2005 fue director artístico del Teatro Real de Madrid. También se hubiera visto comprometido por el mismo asunto Plácido Domingo como cantante y director cuando estuvo al frente de la Washington National Opera como director artístico, el mismo cargo que pasó a ejercer en LA Ópera (en Los Ángeles) desde 2000 para convertirse en director general en 2003 con contrato hasta 2017.

En la actualidad, entre otros, estarían cometiendo este tipo de incompatibilidad con el centro que dirigen activos como Jean-Louis Grinda, director de escena y a su vez director de la  Ópera de Montecarlo, Paul Curran, director de escena y asesor artístico  de la ópera de Denver, Valery Gergiev, director de orquesta y a su vez director general y artístico del Teatro Marinsky y del Festival Noches Blancas en San Petersburgo o el reconocido Kasper Holten, director de escena y director de Opera para  el Covent Garden hasta 2017. Estarían generando el mismo conflicto de incompatibilidad los directores de escena Graham Vick, Pierre Audi y Francesca Zambello, que a su vez son directores artísticos de la Ópera de Birmingham, de la Ópera Nacional de Holanda y la Ópera de Washington, respectivamente.

La lista, según las fuentes conocedoras de este circuito profesional de élite dentro del mundo de la ópera, podría incluir a nombres que no podrían aspirar a desarrollar su carrera con la intendencia del Palau de les Arts como el de Cecilia Bartoli, reconocida mezzosoprano y a su vez directora artística del del festival de Pentecostés de Salzburgo.


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