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el Consell logra meter la infraestructura en la reprogramación de fondos feder hasta 2020

La UE aportará fondos para retomar las obras de la T2, la línea fantasma de Metrovalencia

12/06/2017 - 

VALÈNCIA. Los días de la T2 de Metrovalencia como improvisado río navegable o escenario de fiestas rave están contados. La obras de esta línea, paralizadas de hace años por falta de fondos y convertida en unos de los principales símbolos de las consecuencias de la crisis, se retomarán próximamente con la aportación de fondos europeos. La terminación de la obra, cuyo coste se estima entre 120 y 140 millones de euros debido al importante deterioro que ha sufrido la infraestructura durante los últimos años, será finalmente posible gracias a que ha sido incluida en las actuaciones a cofinanciar mediante el programa operativo de fondos Feder para el periodo 2014-20.

La esperada reactivación de la infraestructura avanzada por Valencia Plaza ha sido anunciada este lunes por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, tras un encuentro con el alcalde de València, Joan Ribó, el conseller de Hacienda, Vicent Soler, y la consellera de Vivienda y Obras Públicas, María José Salvador, para conocer las novedades de la reprogramación de fondos del Feder hasta 2020. La inversión prevista es de 50 millones de euros -20 de Feder y 30 de la Generalitat- para el tramo calle Alicante - Oceanogràfic.

La confirmación de que la obra será cofinanciada con fondos comunitarios se produce la misma semana en la que el presidente de la Generalitat tiene previsto viajar a Luxemburgo y Estrasburgo para visitar distintas instituciones comunitarias como el Banco Europeo de Inversiones (BEI) o la Comisión Europea, donde tiene programado un encuentro con Jean Claude Juncker.

La reactivación de la T2, paralizada desde 2011 y víctima de un importante deterioro desde entonces, ha sido un anhelo del actual Consell desde su llegada a la Generalitat, pero los problemas de financiación y el volumen de fondos a movilizar han hecho imposible hasta ahora realizar ningún avance. La Conselleria de Hacienda lleva varios meses trabajando para lograr que la Comisión la incluyera dentro de las actuaciones a sus actuaciones a cofinanciar.

En línea con su política para una transición hacia economías bajas en carbono, la UE ha programado una inversión de 40.000 millones de euros procedentes del Feder y del Fondo de Cohesión en el período 2014-2020, el doble que en el periodo anterior. Las actuaciones financiables están relacionadas con la eficiencia energética de los edificios, las energías renovables o el transporte urbano sostenible.

El reglamento del Feder exige por primera a los Estados miembros destinar una proporción mínima obligatoria de la financiación disponible a la economía baja en carbono que oscila entre el 20% de los recursos nacionales para las regiones más desarrolladas, el 15% para las regiones "en transición" y el 12% para las menos desarrolladas.

Hasta ahora, la infraestructura que debe conectar el centro de la ciudad con el barrio de Nazaret solo había sido fuente de problemas para el Consell. El último suceso relacionado con esta obra fue la rave organizada la pasada Nochevieja, en la que cerca de 400 personas participaron en una fiesta clandestina en el tramo entre Plaza España y la calle Bailén.

La improvisada fiesta, que se saldó sin detenidos, obligó a la empresa FGV a licitar de urgencia el mantenimiento preventivo de la línea mediante un contrato de mantenimiento de 1,6 millones. Tras asumir en octubre las competencias traspasadas por el EIGE, la empresa de transporte adelantó la externalización para lograr "las condiciones de seguridad, salubridad y mantenibilidad adecuadas para su conservación".

Motivo de roces entre administraciones

La línea, además, llegó a convertirse en objeto de discrepancias entre los socialistas de la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de València y los de la Conselleria de Vivienda y Obras Públicas de la Generalitat. Los primeros, en línea con el alcalde Joan Ribó, abogaban por trazar una hoja de ruta en lo que queda de legislatura con el objetivo de reimpulsar el proyecto, pero el departamento autonómico no lo veía nada claro teniendo en cuenta los 140 millones que puede llegar a costar.

Mientras el concejal socialista de Urbanismo, Vicent Sarrià, solicitaba en una entrevista concedida a este diario la búsqueda de "fórmulas para poner en funcionamiento la parte más viable, que es el tramo de infraestructura entre Nazaret y la calle Alicante en el que la obra está hecha", la consellera Salvador le pasaba la pelota al ejecutivo central.

"Desde la Generalitat se ha exigido en diversas ocasiones al Gobierno que deje de discriminar a la Comunitat y aporte financiación para el metro como hace en otras ciudades de España como por ejemplo en Sevilla", afirmaba la dirigente. Pero la irrupción de los fondos europeos acaba con estas rencillas y da un giro de 180 grados al postergado proyecto.

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