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El alicantino Fergus Reig forma parte del equipo

Makeronilabs, una asociación de barrio que compite con los grandes tecnólogos del mundo

1/02/2016 - 

MADRID. Ganaron el primer premio en el Space Apps Challenge de la NASA y ahora han sido seleccionados junto con otros 10 equipos para la semifinal del UAE AI & Robotics Award de Dubai. El 7 de febrero se sabrá si han ganado el millón de dólares con el que está dotado el certamen. 

El equipo de Makeroni está ya en Dubai. Partieron de Zaragoza el pasado jueves para preparar la Demo de Eye of Horus, el ingenio que tendrán que defender el día 5 de febrero junto a los otros diez semifinalistas para alzarse con el premio de un millón de dólares que recibirá el ganador de UAE AI & Robotics Award de Dubai. La competencia es dura. Está el equipo procedente del MIT de Massachusetts, pero los hay también de la Universidad de Stanford o Berkeley, todos con un apoyo institucional y económico potente.

Ello no hace más que engrandecer el mérito del equipo español, que va por libre y que integran cinco apasionados de la tecnología –uno de ellos alicantino- que se dedican a hacer desarrollos en el tiempo libre de sus trabajos, la mayoría de ellos en el CSIC. De hecho Makeroni no responde al nombre de una startup sino al de una asociación sin ánimo de lucro que trabaja en un lab ubicado en el barrio de la Magdalena de Zaragoza y se rige por la filosofía maker y el Do it Yourself (DIY). Conforme a ella, todos sus desarrollos son libres y carecen de patente.

Reconocimiento de la Nasa

Eye of Horus es un dispositivo de asistencia visual que permite al usuario controlar objetos con la mirada. “Se trata de un wearable inalámbrico que combina tecnologías de visión artificial y tratamiento de la imagen para reconocer dónde está posicionada nuestra pupila y hacia qué objeto de nuestro entorno está mirando, para así conseguir controlar esos objetos distantes sin necesidad de tocarlos, accionarlos o pulsarlos”. El artilugio que ellos mismos describen pareció de gran interés en la NASA, de ayuda a los astronautas en misión espacial para manejar la nave emitiendo órdenes con la mirada, sin tener que recurrir a las manos ocupadas en otra cosa. Por ello les concedieron el premio ganador de la edición 2015 del concurso internacional Kennedy Space Center, el Space Apps Challenge.


El premio consistía en un viaje a las instalaciones de la NASA, en Cabo Cañaveral, para presenciar el lanzamiento de un transbordador. Lo paradójico fue que la organización del concurso no había previsto gastos de estancia y desplazamiento para el equipo vencedor -tan convencidos estaban de que el premio quedaría en casa- por lo que Makeroni se vio obligada a organizar una campaña de crowdfunding para recaudar fondos para el viaje. Lo consiguieron, pero cediendo a eso de “pedir dinero” que les parece tan enojoso.

Con todos los honores en Dubai

Tras regresar el pasado mes de diciembre de Estados Unidos y ver los elogios cosechados con Eye of Horus decidieron seguir implementando el prototipo, que es el que presentarán el 5 de febrero en Dubai. Ahora sí van con todos los gastos pagados y hay dinero por medio, nada menos que 1 millón de dólares para el ganador definitivo. 

Rubén Martín, Luis Antonio Martín, José Luis Berrocal, Esther Borao y Fergus Reig son los integrantes que asisten por parte de Makeroni. El proyecto español fue seleccionado de entre un total de 600 presentados para la semifinal junto a otros 10 equipos (8 de USA, 1 del Reino Unido y 1 australiano). 

En el transcurso del certamen, para el que se ha construido y diseñado un edificio específico, los semifinalistas deberán realizar una demostración de su prototipo en funcionamiento frente al jurado, integrado por expertos en inteligencia artificial y robótica. Esta demostración deberá dar cuenta de su aplicabilidad y utilidad en una necesidad humana real de manera que si en Estados Unidos se valoraba la idea, lo que se mide en Dubai es su eficacia. Es lo que las bases del concurso categorizan de “Robótica para el bien” entendiendo por ello aplicaciones civiles y no militares. De entre los 11 semifinalistas 3 proyectos pasarán a la final, que se celebrará el día 6, y sólo 1 resultará ganador. El certamen contará con la presencia de Su Alteza el Príncipe Sheikh Hamdan bin Mohammed bin Rashid Al Maktoum, quien presentó el concurso durante la tercera Cumbre de Gobiernos en febrero de 2015. 

No es ciencia ficción

Qué quieren ganar lo tienen claro, de hecho la semana pasada andaban maquinando algún golpe de efecto a base de “originalidad e ingenio” para la Demo. Pero, donde no parecían haberse detenido mucho era a pensar en lo que harían con el millón en caso de merecerlo. “Lo más posible es que terminásemos de implementar el dispositivo y acometiésemos la fabricación para lanzarlo al mercado”, dice Fergus Reig, natural de Alicante. Sin embargo, está por determinar hacia dónde lo enfocarían. 

Aunque Eye of Horus gustó a la industria aeroespacial, el dispositivo se concibió originalmente como una solución de seguridad laboral para las cadenas de montaje. Su mercado no es, entonces, tan de nicho como puede parecer dado que el desarrollo tiene múltiples aplicaciones terrenales, alguna tan impactante como sistema de apoyo para personas con discapacidad física o movilidad reducida. Como ejemplos cita Reig la posibilidad de activar las teclas del ordenador, cambiar el canal del televisor o encender y apagar la luz con la mirada emitiendo las órdenes con distintos pestañeos. También Pablo Motos se refirió a ellos como “personas que mueven el mundo” cuando presentaron en El Hormiguero un chaleco de orientación para invidentes.

El desafío no lo tienen, pues, en la inventiva sino en su canalización en el mercado donde no saben si aterrizar como emprendedores o traspasar la explotación de su tecnología a otros inversores. Disponer de un millón de dólares podría despejar todas las interrogantes. El 7 de febrero se sabrá.

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