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PREVISTAS PARA EL PRIMER SEMESTRE

Ni Ley de Mecenazgo ni Ley del IVAM: Cultura no cumple los tiempos para con sus 'compromisos de Morella'

2/07/2016 - 

VALENCIA. "En Cultura vamos lento porque queremos llegar lejos". La frase la dijo el conseller Vicent Marzà cuando el pasado mes de febrero, en una entrevista publicada por este diario, respondía a las urgencias de los sectores creativos. El máximo responsable de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte se mostraba sensible ante el estado crítico de los mismos. En aquel encuentro aseguró que, precisamente, el primer semestre de 2016 aglutinaría las primeras grandes acciones del nuevo Gobierno valenciano en política cultural. La conselleria, tras unos primeros meses de audición y toma de contacto, se preparaba para iniciar el lavado de cara del precario estado general de la cultura en la Comunitat Valenciana.

En esencia, eran tres los grandes objetivos para el semestre: presentar el Plan Estratégico Cultural Valenciano e impulsar la nueva Ley del IVAM y la Ley de Mecenazgo. Con el primero de ellos, la conselleria se comprometió a poner sobre la mesa la hoja de ruta para las industrias creativas a lo largo de la legislatura. La fecha prevista para este documento maestro en concreto era el primer trimestre y llegó, exactamente, el 31 de marzo de 2016. El mismo, elaborado en un proceso participativo desde Econcult, una unidad especializada en este tipo de análisis que se deriva de la Facultat de Economia Aplicada de la Universitat de València con el doctor Pau Rausell al frente, prevé la inversión de 500 millones de euros en cultura de aquí a 2020. De hecho, la idea fundamental -siete planes y 70 medidas mediante- es la de alcanzar el 1% del presupuesto de la Generalitat para esta materia en el último presupuesto del actual Consell.

Para lograrlo, Marzà ya anunció que era fundamental corregir la infrafinanciación de la Comunitat. El injusto tratamiento reconocido por todos los partidos que conforman Les Corts (incluido el grupo Popular liderado por Isabel Bonig), se ha topado de bruces con los resultados de las pasadas Elecciones Generales del 26 de junio. Con estos resultados, sin un Gobierno con participación de cualquiera de los partidos que firmaron el Pacto del Botánico, los agentes culturales se preguntan hasta dónde llegará la ambiciosa inversión del Plan Estratégico Cultural. Lo hacen tras un reciente gesto por parte de la conselleria, todavía caliente: el último recorte impuesto por Hacienda ha afectado sensiblemente a la cultura, por encima en términos relativos de cualquier otra área de toda la Generalitat Valenciana. 

Sin embargo, llama tanto o más la atención qué ha sido de las dos leyes que la conselleria de Cultura se propuso sacar adelante en estos primeros seis meses del año. Ninguna de las dos se encuentra, siquiera, en esa antesala de la entrada en vigor que supone la fórmula del Anteproyecto de Ley. Aunque distinta en su evolución y proceso, esta es la situación actual de las dos futuras normas:

Ley de Mecenazgo

Foto: KIKE TABERNER

El retraso de esta ley, según explicó el conseller, ha sido a consecuencia de la coincidencia con las elecciones del 26-J. Marzà presentó este viernes algunas ideas generales sobre lo que será la futura Ley de Mecenazgo y el Plan Valenciano de Mecenazgo y Patrocinio que, se espera, se tramite a final de año. Como principales novedades se creará una oficina de patrocinio, que integrará la propia conselleria como ya ha hecho con la oficina de captación de fondos europeos, y se incluirá la posibilidad de aplicar el micromecenazgo a partir de particulares. Esto es: los ciudadanos podrán desgravar por consumir cultura, por ejemplo con entradas de cine, o podrán financiar directamente con donativos privados espectáculos y proyectos de este ámbito.

Aunque el calendario establecido por el Plan Estratégico Cultural Valenciano-Fes Cultura fijaba “durante el segundo trimestre de 2016” la ejecución del proyecto, la conselleria prevé ahora presentar la propuesta de ley a Les Corts a finales de 2016. Habrán de hacerlo en tiempo récord, pues los workshops planificados para junio, en los que participarán empresas del sector, han sido pospuestos al próximo mes de septiembre. El Palau de les Arts acogerá la sesión en Valencia, a la que sumarán otras dos en el Teatro Principal de Alicante y el Auditorio de Castellón. De igual forma, y en colaboración con la conselleria de Transparencia, se instaurará un foro ciudadano para acoger propuestas de cara a la redacción de la norma, un proceso participativo cuya forma todavía está por detallar.

El acto que organizó la conselleria para dar cuenta del estado en el que se encuentra la confección del plan, a la que acudieron los secretarios autonómicos de Cultura y Educación, Albert Girona y Miquel Soler; la directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, y el director general de Deporte, Josep Miguel Moya; llega días después de que, a petición del Grupo Popular, Marzà compareciera en la Comisión de Educación y Cultura de Les Corts para dar explicaciones sobre Fes Cultura, interlocución que aprovechó para anunciar que la presentación de la Ley llegaría en julio, proyecto que llega bajo la marca Fes Mecenatge.

La fórmula del micromecenazgo ya es utilizada, por ejemplo, en otras administraciones como la Diputación de Gipuzkoa, que ha desarrollado este mismo año el Programa Meta! con el que ayudará a poner en marcha una veintena de proyectos culturales, en el marco del DSS2016-Donostia/San Sebastián capital europea de la cultura. Con un presupuesto de 70.000 euros para complementar las aportaciones individuales que realice la ciudadanía, el gobierno se compromete a duplicar la cantidad recaudada por cada proyecto hasta un máximo de 3.500 euros, aunque solo en el caso de que éstos alcancen su financiación mínima dentro de los primeros 40 días de campaña. El programa se canaliza a través de la plataforma Goteo, una red social para la financiación colectiva (aportaciones monetarias) y colaboración distribuida (servicios, infraestructuras, microtareas y otros recursos).

Este es el modelo vasco; el valenciano, sigue siendo un misterio. Según explicó Marzà en rueda de prensa la conselleria no descarta la habilitación de una plataforma pública de crowdfunding, aunque habrá que estudiar si es suficiente con apoyar aquellas ya existentes. “Hay diferentes proyectos que tiene Les Arts, por ejemplo, o diferentes compañías de teatro valencianas que no llegan a financiarse con sus recursos propios y lo que queremos hacer es, en ese punto, encontrar a la persona interesada en invertir en cultura y a la gente que tiene proyectos (…) para que no sea solo la administración la que invierta”, indicó el conseller.

La conselleria de Cultura sí presentó un vídeo promocional del futuro plan en el que ensalza la labor de mecenas históricos, siendo “hoy por hoy una práctica de prestigio y relevancia en las sociedades avanzadas”. Con respecto al alcance de los beneficios fiscales, Marzà recordó que hay gran porcentaje que depende de la normativa estatal por lo que no quiso concretar ninguna cifra para “no incumplirla después, como hacía el PP”. De igual forma, el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte destacó que “en un año hemos conseguido duplicar lo recaudado en aportaciones privadas al IVAM” después de años en los que los patrocinios en el museo o Les Arts se habían “hundido”.

La nueva Ley del IVAM

De izquierda a derecha, Girona, Marzà y Cortés

La nueva Ley del IVAM busca, a todas luces, generar autonomía. Eso implica un cambio de la composición de su Consejo Rector para lograr, sobre todo, una mayor representación de expertos del mundo del arte en detrimento de políticos. Es, en definitiva, la búsqueda de una fórmula para revertir que las acciones políticas y de beneficio en este sentido vuelvan a lastrar la evolución y correcto desarrollo del que, pese a todo, sigue siendo el principal centro de arte contemporáneo de la Comunitat Valenciana.

La ley, tal y como la conselleria ha informado a este diario, se encuentra en un estadio mucho más elevado que el de la de mecenazgo. Ha sido redactada conjuntamente entre el Institut Valencià d'Art Modern y la conselleria de Marzà, inspirada fundamentalmente en el cumplimiento del Código de Buenas Prácticas y a la espera en este momento de que la Abogacía de la Generalitat de su conformidad para llevarla al escalón del Anteproyecto de Ley. Las fechas y los procesos, evitan "que se pueda concretar una fecha; ni siquiera, una estrategia para poder comunicar y poner en valor lo que supondrá para el museo", confirma a este diario una de las fuentes del proceso.

La misma fuente reconoce que están a la espera, a la expectativa, "que las elecciones no han sido en este caso un obstáculo para poder sacarla adelante" y que todo cuanto falta son las garantías jurídicas. De hecho, llegará el momento del Anteproyecto de Ley, pero más tarde debería asegurarse toda la normativa con un informe del Consell Jurídic Consultiu. De nuevo los tiempos de procesos e informes parecen el gran inconveniente para no haber cumplido con los 'Compromisos de Morella', el seminario de invierno donde los miembros del Consell tomaron ciertas decisiones y la conselleria de cultura se comprometió a sacar adelante estas normas en el primer semestre del año. 

El IVAM, por su parte, mantiene un tono de confianza y cautela sobre los tiempos: "esperamos que todo siga adelante", convienen. El propio secretario autonómico de cultura, Albert Girona, también se comprometió a que el Jardí de les Escultures, la ocupación artística, lúdica y social del espacio posterior del centro, estuviera en primavera. La acción, aunque de gran interés para el centro y la ciudad, es menor comparada con la ley, pero habla igualmente de cómo los procesos administrativos, de desarrollo, redacción, de recopilación de informes económicos y garantías jurídicas no se incluyen en los plazos que de partida se había propuesto la conselleria.

Qué se ha hecho

De izquierda a derecha, Girona, Marzà y Carmen Amoraga

Desde la conselleria se han puesto en valor algunas acciones que la misma sí ha logrado cristalizar en este primer año de Gobierno, siempre refiriéndonos a la materia de creación y activación normativa y de políticas culturales (no sobre el funcionamiento regular de las estructuras ya creadas). En el Balance de la actividad del Consell, un documento hecho público esta misma semana, cultura saca pecho ante el ya citado Plan Estratégico Cultural Valenciano, cuyos siete planes son:

1. Fomentar el incremento en 200 M€ del gasto que hacen los valencianos y las
valencianas en bienes y servicios culturales.

2. Creación de 8.000 a 10.000l puestos de trabajo y aumento del número de empresas
culturales a 12.000.

3. 200.000 lectores más para estar en la media española de lectura.

4. 80 nuevos puntos de lectura e incorporación de 300.000 usuarios en la red de
bibliotecas.

5. Conseguir 6 millones de visitantes a los museos valencianos.

6. Alcanzar 2 millones de espectadores teatrales anuales e incorporar 8.000 personas en la práctica amateur de artes escénicas.

7. Aumentar hasta 2,5 millones los espectadores de música en vivo y duplicar la oferta de conciertos de música a 10.000.

Por el momento, dentro del plan recogido bajo el heterónimo #FesCultura, ya se han puesto en marcha algunas medidas inmediatas, como la llegada del Código de Buenas Prácticas, el Plan Valenciano de Fomento del Libro y la Lectura, el Plan Valenciano para la Internacionalización de las Industrias Culturales y Creativas, el ya citado Plan Valenciano del Mecenazgo, el Plan Valenciano de Democratización Cultural, el Plan Valenciano de Fomento de las Artes Escénicas o la puesta en marcha de la Mesa de la Cultura Valenciana.

El Consell, sin salir de la materia cultural, saca pecho de haber derogado la Ley 6/2015, aquella que el Gobierno de Alberto Fabra puso en marcha para el "Reconocimiento, Protección y Promoción de las Señas de Identidad del Pueblo Valenciano". La norma, que en su día fue calificada como "innecesaria" por el CJC como por el Consell Econòmic i Social, se deshizo por el "respeto a la diversidad cultural del pueblo valenciano". Además ha lanzado el proyecto Palaus Transparents, la constitución del nuevo Patronato de Les Arts, la creación de la Cátedra de Estudios Artísticos. Siglos XX/XXI, o "la ratificación" vía Patrimonio de la candidatura de las Fallas como Patrimonio de la Humanidad.

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