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la falta de consenso evita cambios competenciales en el ayuntamiento

Sandra Gómez, 1 - Joan Ribó, 0

El alcalde de Valencia decide frenar su intención de modificar las áreas ante la oposición de PSPV y València en Comú FOTOGALERÍA

6/09/2016 - 

VALENCIA. Desde que el pasado 5 de agosto el ex portavoz socialista en el Ayuntamiento, Joan Calabuig, cesara del cargo para asumir el encargo del president de la Generalitat, Ximo Puig, de convertirse en delegado del Consell en la Unión Europea, se inició un debate interno sobre las competencias que éste dejaba en la casa consistorial.

Desde aquel pleno, el alcalde Joan Ribó asumió las funciones que hasta entonces había desempeñado el primer teniente de alcalde socialista, a la vez que aseguraba que no se iba a abrir ninguna crisis en el seno el Govern de la Nau después de que Calabuig renunciara al acta. Sin embargo, dejaba la puerta abierta a establecer un diálogo sobre "pequeñas reordenaciones en algunas funciones" alegando que habría que comprobar si algunos concejales estaban sobrecargados de tareas.

Mientras Calabuig daba por hecho ante los medios de comunicación que la número dos de la candidatura y concejal de Protección Ciudadana, Sandra Gómez, asumiría sus funciones y la portavocía del grupo, Ribó recordaba que Compromís era el grupo "mayoritario" en el Ayuntamiento y matizaba que la formación siempre había sido "muy generosa" en el reparto de competencias, pero añadía que las cosas debían hablarse. Unas declaraciones que hicieron que se incrementara la tensión existente entre los dos grupos mayoritarios del tripartito.

Veinte días más tarde y después de que Gómez asumiera la alcaldía accidental que le hubiera correspondido a Calabuig, el alcalde seguía sin firmar las nuevas competencias de la dirigente. Una demora que desde la coalición se atribuía a que Ribó prefería esperar al nombramiento de la socialista Anaïs Menguzzato como nueva concejal de Protección Ciudadana -área que ocupaba Gómez- para abordar la delegación de competencias, algo que no ocurriría hasta este lunes.

El grupo socialista al completo: Vilar, Girau, Gómez, Sarrià y la nueva concejal, Menguzzato. EVA MÁÑEZ

No obstante, la incomodidad en Compromís y en concreto del alcalde por el relevo en el PSPV estaba presente. Así, la semana pasada Ribó mantenía sendas reuniones con los portavoces del PSPV y València en Comú. Unos encuentros en los que se habrían planteado "ajustes menores" y tras los que el concejal Jordi Peris, propuso un encuentro entre los tres partidos para abordar este supuesto trasvase de competencias.

Sin embargo, este iba a ser un escenario rechazado por los socialistas valencianos: "Lo que valía para Joan Calabuig, vale para Sandra Gómez", aseguraban a este diario.  Por lo que esta coyuntura que Compromís hubiese querido aprovechar para realizar una redistribución de áreas, era denegado por la joven portavoz socialista.

Cabe señalar que la relación mantenida entre Ribó y Calabuig era bastante cómoda para el alcalde, como incluso admiten algunos dirigentes socialistas. De hecho, tras el pleno municipal en el que el nuevo delegado del Consell en la Unión Europea renunciaba a su acta, el primer edil reconocía el "gran trabajo" que éste había llevado a cabo durante ese primer año en el consistorio y resaltaba la "excelente" relación que durante ese primer año de gobierno habían mantenido ambos.

La sensación generalizada en el PSPV es que en Calabuig, Compromís encontraba a un rival menos beligerante que, además, no superaba en cuestión de imagen y visibilidad al alcalde. No obstante, en Gómez, Ribó encuentra a un perfil totalmente opuesto: una posible candidata joven y con un carácter más vehemente y aguerrido que su predecesor. Muestra de ello ha sido la férrea defensa de las competencias que su compañero de partido quiso que en sus manos quedasen.

Por otra parte, cabe recordar que, como ya avanzaba Valencia Plaza, el radio para modificar el reparto de áreas que Ribó buscaba acometer alcanzaba a la concejal de Valencia en Comú, María Oliver, la edil que actualmente cuenta con mayor cantidad de competencias en el Ayuntamiento –concretamente Educación, Juventud, Gestión del Patrimonio Municipal, Vivienda y Acción Cultural-. Una sobrecarga de tareas que el alcalde quería evitar.

Peris (VLCenComú), Gómez (PSPV), Fuset y Ribó (Compromís). EVA MÁÑEZ

Sin embargo, tras la reunión del pasado viernes de la coordinadora de València en Comú quedó clara la postura del grupo frente a la intención de Ribó: no habría reestructuración y, de la misma manera que Sandra Gómez, Oliver no estaría dispuesta a renunciar a ninguna de sus competencias.

Una maniobra en sintonía con la llevada a cabo por PSPV y que quizá podría ser precedente de futuras alianzas entre socialistas y ciertos activos de València en Comú. Así como un toque de atención desde este grupo al portavoz del grupo, Jordi Peris, para que tome con cautela peticiones futuras de Ribó aunque sea conocido que ambos mantienen una relación de excelente entendimiento, por cierto no compartido con su compañera de grupo Oliver.

Jordi Peris, portavoz de València en Comú. EVA MÁÑEZ

Así pues, con la reunión de este lunes previa a la celebración del pleno en el que se haría efectivo el nombramiento de Anaïs Menguzzato como nueva concejal de Policía y Protección Ciudadana, el escenario quedaba como los socialistas habían dibujado con la marcha de Calabuig.

De momento, el pulso con Compromís planteado antes de que Sandra Gómez recogiera el testigo de Calabuig ha caído de manera favorable al PSPV. El alcalde ha firmado las competencias que Gómez defendía y el debate sobre un posible cambio de competencias técnicas ha quedado pospuesto para más adelante.

Un gobierno local en "plena sintonía"

Ante todos estos desencuentros, Ribó quiso dejar claro a última hora de la mañana de este lunes que lo más importante era "la estabilidad del Govern de La Nau", por lo que, al no haber alcanzado ningún consenso, todo seguirá igual.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, y la portavoz socialista, Sandra Gómez. EVA MÁÑEZ

Por su parte, Gómez también comparecía ante los medios de comunicación para asegurar que existía "plena sintonía" y "cordialidad" con el gobierno local y con el primer edil. "El PSPV está por la mejora constante del Ayuntamiento y, sobre todo, abierto a la mejora constante de los servicios que repercuten directamente en la ciudadanía", manifestó, a la vez que añadía que abordar cambios requería de "un debate conjunto y amplio".

El portavoz de València en Comú, Jordi Peris, por su parte, trasladó cuál había sido la postura de su grupo desde el principio y aseguraba que no iba a haber "ningún cambio en materia de competencias", ya que aunque esta el reparto de las mismas es un asunto que depende del alcalde, cualquier modificación debe abordarse entre todos los componentes del gobierno local porque son fruto de "un acuerdo, del Pacto de la Nau" y, ante un acuerdo entre partidos, cualquier cambio debe ser acordado "por los tres partidos".

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