ESCRITOS DE ARTE EN CUARENTENA

Desde siempre, bailarina

29/04/2020 - 

CASTELLÓ. Si me preguntas desde cuando soy bailarina, te diré que desde siempre. No recuerdo cuando fue la primera vez que hice un ‘plié’ y creo que eso es porque cuando empecé a conocerme y a tener consciencia de mi cuerpo, ya tomaba clases de danza y ya me sentía bailarina. 

Mi hija tiene cinco años y lleva desde los tres tomando clases y desde recién nacida me acompaña a ensayos, clases y giras. A menudo le preguntan qué quiere ser de mayor y ella hace una enumeración infinita de profesiones: algunas realistas, otras futuristas (y es porque creo que no existen como tal en estos momentos, pero puede que ella y otras tantas como ella, las inventen algún día) y otras la mar de originales, pero nunca entre ellas dice la de bailarina. Un día le insistieron: ¿y no quieres ser bailarina como tu mamá?, y ella respondió con toda seguridad: “es que bailarina ya soy”.

Creo que la danza nos invade de tal manera que no somos capaces de hablar de ella sin ponernos en movimiento. En esta cuarentena he descubierto que es una disciplina de la que no te puedes desprender, que va contigo a todas partes y que cuando la conoces bien, se convierte en una necesidad vital. No hay que ser profesional de la danza para sentirse bailarín o bailarina, y no hay que tener nada más que un cuerpo y un alma para bailar.

Puedo describirla con claridad solo cuando bailo o cuando canto, y justo de mi pasión por la danza habla mi último tema musical del que os comparto la letra y el videoclip y con el que, os invito a bailar desde casa, para celebrar el necesario Día Internacional de la Danza.

En dansa (La Pepa)

Cert que mai t’he de buscar, que sempre estàs ací.
Tu has omplit la soledat, la tristesa i el buit,
i no has dubtat, ni un instant, del que eres per a mi; tu eres la llibertat.
Sempre m’has acompanyat, tu m’has donat sentit.
Fas que tot, quan no està bé, canvie d’esperit.
No m’imagine caminant si no és al ritme de la teua màgia.
I sempre en dansa.
Travessar els núvols amb els peus,
Descobrir silencis amb la pell,
Omplir de color la terra i el cel, com en la infància.
Fer fora la por amb moviments,
trobar amb el cos la teua ment,
viure sensacions del foc a la neu, plens d’esperança.
I ara que la vida crida “açò és un no parar”,
no imagines quant i com et trobe jo a faltar.
No hi ha res, no hi ha ningú que em faça sentir la teua nostàlgia.
Seran bons, seran valents, seran com han de ser.
No per ells he de canviar ni un gir, ni un bot, ni un gest.