el decano, josé santacruz, dimitió en diciembre

Fundesem, a las puertas del concurso de acreedores por su deuda de 1,1 millones con el Ivace

19/01/2018 - 

ALICANTE. Corren malos tiempos para la escuela de negocios alicantina Fundesem Business School. Según ha podido saber Valencia Plaza, la institución (una fundación sin ánimo de lucro) está a las puertas de un concurso de acreedores tras la reclamación del Ivace, que ha acudido a la vía judicial, de los atrasos en el alquiler del edificio de la escuela en el Cabo de las Huertas. Según distintas fuentes, esta reclamación superaría el millón de euros.

El decano de Fundesem, José Santacruz, presentó su dimisión a finales del pasado mes de diciembre. En un enigmático correo electrónico remitido a los empleados y profesores de la escuela, al que ha tenido acceso este diario, el ya ex decano (para el que todavía no se ha designado sustituto) señalaba de forma elocuente que desde su cargo no había tenido "responsabilidad alguna en el área económica y la de recursos humanos". A la salida de Santacruz precedió la del coordinador del profesorado, Jorge Álvarez, que también se despidió por email. Y algunas fuentes apuntan a que el próximo en tomar la puerta de salida será Enrico Ahrens, considerado la mano derecha del vicepresidente ejecutivo de la escuela, Miguel Rosique.

Según las mismas fuentes, los profesores asociados de Fundesem aún no han percibido sus emolumentos por las clases impartidas durante el segundo semestre de 2017 (en el caso de los asociados, el pago es semestral), y algunos profesores de plantilla también se han quejado de atrasos en el cobro de sus nóminas. El correo de Santacruz desató las suspicacias, y según han confirmado las citadas fuentes, la dirección de la escuela ya ha trasladado a varios empleados que valora pedir el concurso de acreedores por su precaria situación económica.

Impagos desde 2012

Buena parte de la deuda de Fundesem es, como se ha dicho, con el Ivace. La escuela de negocios utiliza en régimen de alquiler el edificio de la calle Deportistas Hermanos Torres, que fue construido por el antiguo Impiva sobre una parcela cedida (hasta 2024) por el Ayuntamiento de Alicante. El predecesor del Ivace construyó expresamente el inmueble para arrendarlo a Fundesem. En 2016, el importe de la renta se elevaba a 150.000 euros, según las cuentas de ese ejercicio publicadas por la Generalitat. Según se recoge en la memoria de las cuentas, el montante impagado al cierre de 2016 era ya de 997.000 euros, acumulados por impagos desde el año 2012.

Según ha podido saber este diario, el Ivace emprendió acciones legales contra Fundesem para recuperar esta cantidad (que ahora superaría los 1,1 millones de euros) en febrero de 2017. No obstante, en paralelo se han producido contactos entre las dos partes para tratar de alcanzar un acuerdo extrajudicial. La propuesta remitida por la escuela de negocios para liquidar la deuda pasaba por firmar un nuevo contrato de arrendamiento para reducir la anualidad, pagar dos anualidades a la firma y refinanciar el resto de la deuda durante los años que durase el nuevo contrato. Asimismo, se ofrecía a entregar un aval por el 20% del crédito.

La propuesta de Fundesem recibió el visto bueno de la Generalitat, que comunicó este extremo a la escuela de negocios a principios de este mes, pero el acuerdo aún no se ha firmado porque se condiciona al cumplimiento del compromiso de liquidación de la deuda presentado por la propia institución meses atrás. Mientras, la reclamación del Ivace sigue su curso por la vía judicial, según las mismas fuentes.

Paralelismo con Coepa

La situación de Fundesem, pese a algunas diferencias, guarda bastantes similitudes con la que ha vivido en los dos últimos años la patronal alicantina, Coepa, que finalmente ha terminado en liquidación tras la reclamación por vía ejecutiva del Servef, que se elevaba a 2,2 millones de euros. En caso de que se produjese una sentencia favorable al Ivace antes de alcanzar un acuerdo (la Generalitat reclama la citada cantidad económica o, subsidiariamente, la resolución del contrato de arrendamiento), ésta podría abocar a liquidación a la escuela de negocios, ante su incapacidad de hacer frente al pago.

De ahí que, como ya hiciera Coepa en 2016 ante la reclamación del IVF por el crédito de 3 millones de euros para construir el centro de oficios (cuya reclamación ejecutiva habría liquidado a la patronal en aquel momento), en Fundesem se valore acudir al concurso de acreedores como forma de salvaguardar su futuro a corto plazo. 

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