MADRID (SERVIMEDIA). DES–Digital Enterprise Show 2026, el mayor evento en Europa sobre IA, cerró este jueves las puertas de una edición muy especial por la celebración de su décimo aniversario. Desde el martes han pasado por el encuentro 17.733 directivos internacionales, que han conocido cómo los agentes de IA, junto con otras tecnologías exponenciales, están incrementando la rentabilidad, eficiencia y sostenibilidad de grandes empresas, pymes y administraciones .
Según informó este jueves, la celebración de DES 2026 ha generado un impacto económico de más de 30 millones de euros para la capital de la Costa del Sol, al tiempo que ha situado a la ciudad en el centro del debate europeo sobre los agentes de IA.
Quienes exploraron estos avances fueron los 637 expertos internacionales que se han citado en el Digital Business World Congress, el mayor foro de digitalización a nivel comunitario. Además, todos ellos abordaron las cuestiones que están marcando el sector como la escalabilidad de la IA para incrementar el retorno de la inversión, el nuevo orden mundial marcado por la soberanía tecnológica, la geopolítica y la ética; la construcción de infraestructuras digitales resilientes y el papel del talento humano.
Los asistentes también pudieron descubrir un total de 706 innovaciones de la mano de 403 firmas que han participado activamente en el 'Universo DES', el ecosistema de eventos hiperespecializados que se ha diseñado por la década de la feria.
Por primera vez, DES ha acogido un foro sobre defensa a raíz de la evolución que están viviendo los sistemas no tripulados y las plataformas autónomas, las cuales han transformado la forma en que se conciben las operaciones militares. En él se abordó este cambio de paradigma con expertos como Rosalía Machín, comandante de la Guardia Civil en la Jefatura de Transformación Digital y Ciberseguridad, quien expuso los nuevos elementos que han entrado en juego incluyendo el dominio cognitivo o el ciberespacio, “lo que obliga a repensar la seguridad desde una perspectiva multidominio”.
En el escenario también se citó Silvia Gamo, directora general de la Fundación Círculo de Tecnologías para la Defensa y la Seguridad, quien recordó que las tecnologías que se están empleando “no son nuevas”, ya que comenzaron a usarse en la Guerra Fría y Vietnam. No obstante, subrayó que el conflicto de Ucrania ha marcado un punto de inflexión por su uso “de manera táctica y de forma masiva”.
“A nivel tecnológico está cambiando cómo se combate”, afirmó, apuntando también al futuro de los enjambres de drones y a la capacidad de estos sistemas para repartirse tareas y reorganizarse. En la misma línea, Antonio Martín, IoT Global Business Development Manager en Deutsche Telekom IoT, destacó que “el escenario de conflictos ha cambiado totalmente” y que la defensa debe apoyarse en innovaciones civiles, satélites y nuevas capacidades de conectividad.
De acuerdo con los expertos, el gran reto pasa ahora por reforzar la resiliencia, el mando y control, la protección del dato y la cooperación entre sector público, empresa privada y academia. Martín advirtió de que las tecnologías no solo están cambiando las operaciones militares, sino igualmente los ataques en la denominada “zona gris”, desde la desinformación hasta acciones dirigidas a desestabilizar la seguridad pública. “Es muy barato atacar y excesivamente caro defender”, apuntó, sosteniendo que la colaboración público-privada será esencial porque “la tecnología va tan rápido que, hoy la administración pública depende de la empresa privada”.
Satélites, pieza clave
El espacio se está consolidando como una nueva frontera estratégica para la defensa y la seguridad global. Por ello, expertos de la Agencia Espacial Europea y la alemana DLR GfR, junto con directivos de centros tecnológicos, analizaron el papel de los satélites en inteligencia, vigilancia, comunicaciones y en la protección de infraestructuras clave. Joan Mas, director científico del área digital de Eurecat, explicó que desde la organización trabajan en innovación vinculada a defensa, especialmente en “explotación de datos, ciencia de datos, IA agéntica, inteligencia artificial clásica y computación cuántica”, un ámbito que han incorporado desde 2023.
En este contexto, Nil Angli, responsable de Business Applications and Partnerships de la Agencia Espacial Europea, señaló que el organismo es conocido por la exploración espacial, pero que existe un elemento cada vez más relevante: “Utilizar los activos espaciales para crear resiliencia en nuestras empresas”. A su juicio, los satélites ya forman parte de todas las operaciones críticas, ya que “la única forma de contar con todos los datos es apoyarse en ellos”. Por ello, subrayó que son una pieza esencial para el desarrollo de la IA y que, para garantizar la entrada segura de información procedente del espacio, también será necesario reforzar “la seguridad de los algoritmos de inteligencia artificial”.
Los especialistas coincidieron en que la soberanía tecnológica, la regulación y la colaboración internacional serán claves para proteger el espacio como infraestructura estratégica. Francisco Gallardo, ingeniero de Global Navigation Satellite System en la empresa aeroespacial alemana DLR GfR mbH, apuntó que “el problema del espacio es que requiere mucha inversión inicial”, por lo que “la cooperación entre países es básica”. Además, advirtió de la importancia de avanzar en sostenibilidad espacial, evitar colisiones y establecer “políticas y reglas claras para los satélites y el espacio satelital”. En la misma línea, Mas defendió que “necesitamos regulación, porque de lo contrario podría producirse un desastre”, mientras que Gallardo recordó que la monitorización y protección de los sistemas espaciales es fundamental porque “necesitamos tener control sobre el espacio”.