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¿Y si hubiera otra forma de coleccionar? El arte 'a pedazos' anima a crear obras personalizadas

15/12/2020 - 

CASTELLÓ. Comprar un cuadro, o no comprarlo. Parece un dilema fácil de resolver pero no lo es tanto, al menos para el coleccionismo supone el mayor de sus problemas, y es que son muchas más las veces que nos decantamos por la no adquisición. Tanto que podría decirse que el mercado del arte está en una crisis constante, en una falta de ingresos que nunca termina. No existen compradores. En parte, por su elevado coste. Pero, ¿y si el problema realmente fuera que el coleccionismo no ha sabido pensar en presente? Pongamos por caso la industria de la música. Sabe esta que hoy en día es una meta complicadísima de alcanzar el poder conseguir que alguien escuche un disco entero, sea del artista que sea. Por eso, aunque no se han dejado de lanzar álbumes de larga duración, han optado por otra estrategia: desgranar estos trabajos canción por canción. Algo que también podría hacer, a su manera, el arte. Desde InfinityArt explican cómo.

Lo que plantea este proyecto valenciano es que en lugar de un cuadro entero, a quien le apetezca se lleve solo un trozo. Pero que no cunda el pánico; no se trata de desmenuzar cualquier creación, sino una creación que ya ha sido pensado en fracciones. Es decir, lo que InfinityArt propone es una forma de coleccionismo basada en la compra de obras de arte modulares, compatibles y encajables entre sí, que pueden derivarnos al hecho de juntar varias piezas de uno o de diferentes artistas. Crear combinaciones personalizadas o simplemente dejarlas tal y como están.

"Siempre ha habido dos formas de adquirir el arte: o bien comprando un cuadro para llevarlo a casa o a modo de inversión comprando las participaciones de una obra de arte. Pero faltaba ese punto de fragmento que sí ha sabido hacer la música. La tendencia que se ha implantado desde hace tiempo es la de escuchar canciones en streaming y principalmente en playlists donde conviven unas con otras. Esta filosofía en el mundo del arte no existía y es lo que hemos querido conseguir", explica Ximo Tebar, mente pensante de este proyecto que ya ha arrancado bajo el amparo de varios artistas de toda la Comunitat. Nombres como los de Isabel Oliver, Rafael Armengol, Javier Calvo; o Lucía Moya, Carlos Asensio y Alejandra de la Torre, desde el plano más local, forman parte de su primera colección.

"Lo que yo propongo a los artistas es que intervengan unos formatos concretos. De hecho, nuestra aportación se basa en ofrecerles el material. Unos soportes hechos a mano que también necesitan de un trabajo artesanal muy laborioso y que facilitan el encaje de todas las piezas. Ahí es donde está la clave y la esencia del proyecto", cuenta Tebar, quien entrando en detalles, explica además que para hacer más practicable el juego modular se ha usado un sistema de fijación magnética que permite cambiar la forma de la obra, nivelar o rectificar, "sin necesidad de hacer agujeros en la pared".

Con todo, lo que podría dar futuro al proyecto es esa posibilidad que tiene el coleccionista de convertirse, de alguna manera, también en creador. Esto, junto a las ganas de tener la obra de dos artistas en ese hueco de la pared que nos queda vacío y donde solo cabría, a priori, una. "Es un camino de doble sentido, le damos al usuario la posibilidad de hacer su propia composición artística. Dependerá de su gusto hacerlo de una forma u otra. Pero nuestro planteamiento les facilita interactuar con las obras e incluso modificar la forma original, tanto en la composición como en el tamaño", señala el profesional.  

¿Y qué les parece a los artistas que su obra se deje de individualismos para convivir con otras? Carlos Asensio confiesa que cuando se lo propusieron a su cabeza le dio "un giro". "Nunca me había planteado hacer una pieza así. Sueles crear para ti mismo y en formato convencional, por lo que me lo tomé como un reto. Además porque mi obra es más figurativa y en el proyecto encajan creaciones más abstractas. Tuve que hacer algo que funcionara pero que recordara a mi trabajo. Son piezas que dejan de ser tan personales, pero fue interesante y también didáctico, porque es como hacer un dibujo por capas, es una pieza viva". 

En su caso, Alejandra de la Torre asegura que no le costó tanto producir siguiendo las directrices del proyecto, porque está acostumbrada a crear desde la fórmula del collage. "Ya hago creaciones a las que parece que les falta algo a la izquierda o a la derecha. De hecho, hay gente que si no conoce el proyecto no le extrañará que haya escogido el formato puzzle para crear. Pero no, fue para mi un formato nuevo. Complejo además, porque te puede dar mucho juego pero también te puede perjudicar. En mi caso, que tengo un estilo más urbano y hablo mucho del objeto, me provocó curiosidad", cuenta la artista, quien ve como un reto el poder combinar sus obras con el resto. "Lo veo complejo. Me gusta que el coleccionista pueda mezclar unas piezas con otras, pero habrá algunas que funcionen mejor que otras y al final no es fácil componer", explica la castellonense, que añade: "Aun así, me parece genial que tengan libertad para hacer lo que quieran porque pasan a ser sus piezas."

InfinityArt, que funciona como una galería independiente en internet, tiene pensado abrir su campo de acción incluyendo en sus futuras colecciones a artistas de ámbito nacional e internacional. Así, una de sus próximas paradas será la Feria Estampa de Madrid que se celebrará, de manera excepcional, en marzo de 2021.

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