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las asociaciones de circo capitanean la transición

Acció Cultural externaliza la gestión del festival Contorsions

17/01/2020 - 

VALÈNCIA. Aunque las pasadas elecciones municipales mantuvieron el proyecto de gobierno de La Nau, la salida del hemiciclo de València en Comú provocó cambios significativos en un equipo que todavía está en periodo de revisión de la herencia recibida de sus antiguos compañeros. Tal es el caso de la concejalía de Acció Cultural, antes liderada por María Oliver y ahora capitaneada por la socialista Maite Ibáñez. Esta segunda presentó ayer el proyecto de centro de producción de artes escénicas que ocupará dos antiguas naves del Canyamelar, una iniciativa que tumba definitivamente la idea de Oliver de levantar una escuela municipal de teatro y amplía las funciones del espacio, conectado con el Teatre el Musical (TEM). Pero esta no es la única revisión del ‘legado’ de Oliver, que también pasa por regenerar el festival de circo Contorsions, que nació en 2018 amparado por la concejalía de Acció Cultural y que, tras apenas dos ediciones, tiene por delante una reformulación que cambiará por completo su fórmula de gestión.   

Para empezar, una noticia: el festival volverá con una tercera edición. Así lo confirmó la concejala de Acció Cultural a este diario. Eso sí, no lo hará como hasta ahora. "Estamos tratando de hacer una gestión más ordenada, más organizada, de la que había anteriormente. Sobre todo para que no se inicie año a año, que podamos establecer un marco organizativo de manera que ese festival se asiente en la ciudad como respuesta del Ayuntamiento al mundo de circo", explica Ibáñez, preguntada por Culturplaza. El festival continuará su aventura, sí, pero con una estructura radicalmente distinta a la que había sido utilizada hasta ahora. 

Así, las dos primeras ediciones fueron gestionadas por los propios servicios de la concejalía de Acció Cultural, una gestión interna que asumía todo lo necesario para impulsar el festival, incluidas las tareas de programación, un modus operandi poco habitual en este tipo de eventos, sean impulsados directamente o participados de la administración pública. Es la propia concejalía la que, explican, ha detectado un proceder anormal en ello y, frente al temor de que asumir la gestión completa de un festival acabe por bloquear sus recursos humanos, ha decidido externalizar la gestión del mismo. "La idea es asentarlo de la mejor manera posible", recalca la concejala. 

Un modelo en fase de prueba

De esta forma, aunque seguirá apoyando económicamente la cita, delegará la transición hacia la externalización del proyecto en la Asociación de Profesionales de Circo y la Asociación Valenciana de Circo, que mediarán en esta nueva etapa, que acabará siendo gestionada por una de las empresas asociadas. Según explican desde la propia concejalía, esta fórmula asegura el futuro inmediato del festival y evitará que sean los servicios de la concejalía los que asuman la gestión del festival internacional de circo sin "bloquear" sus recursos. La fórmula se asemejaría más a casos como el del desaparecido Tercera Setmana, impulsado por la asociación de empresas de artes escénicas, pero financiado en gran medida por la administración pública. En este caso, apuntan desde la concejalía, se plantean esta tercera edición como una de transición por lo que respecta al cambio de modelo, una experiencia que, dependiendo del resultado que dé, se repetirá en 2021 o se modificará de cara a una posible cuarta edición. 

Si la primera edición contó con un presupuesto de 85.000 euros y la segunda de en torno a los 100.000 euros, la idea es que en 2020 el Ayuntamiento reduzca su participación a los 60.000 euros aproximadamente, impulsando que otras instituciones se sumen al proyecto, como pueda ser la propia dirección general de Cultura y Patrimonio, espacios como el Centre del Carme o los propios teatros dependientes de la concejalía, el TEM y La Mutant, que podrían incluir en su programación algunos de los montajes planteados por Contorsions, asumiéndolos como propios. Aunque se espera que para la presente edición el festival cuente en total con un presupuesto similar al de años anteriores, la procedencia del mismo no será la misma. 

El festival mantendrá unas fechas similares de celebración, entre el 16 y 19 de abril, con lo que mantendrá la cita generada desde 2018, cuando por primera vez se levantó el telón de Contorsions. Lo hacía, además, como la primera propuesta de La Mutant tras estar cerca de un año cerrada a causa de las filtraciones de agua. Entonces llegó con la intención de "descentralizar" la oferta cultural e impulsar un sector del circo al que el gobierno de La Nau siempre ha querido mimar. De hecho, la propia llegada del festival estaba vinculada a la escuela municipal de circo. Dos años después, Contorsions se 'independiza' -al menos, en la gestión- del consistorio para enfrentarse a un futuro todavía por escribir. 

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