X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
Hoy es 13 de diciembre y se habla de cerveza ribera salud concesiones rocafort generalitat EMPRESAS à punt
GRUPO PLAZA

en bombas gens

Anna-Eva Bergman, una exposición no apta para Instagram

15/11/2018 - 

VALÈNCIA. Cuenta Vicente Todolí, director del área de arte de la Fundació Per Amor a l’Art, que la primera vez que vio la obra de Anna-Eva Bergman (Estocolmo, 1909) fue toda una “revelación”, un experiencia difícil de explicar. Es por ello que, insiste, es una obra que hay que ver en directo. Sin filtros. Cruda. No se fíen por tanto de las imágenes que acompañan a este artículo, pues reflejan tan solo una parte de la realidad, tanto como las reproducciones que se puedan ver en libros o redes sociales. A Instagram no se le espera ni falta que hace. “Son cuadros vivos, dependen del movimiento”. Esta última frase la pronunciaba Nuria Enguita, directora de Bombas Gens y una de las comisarias de la exposición De norte a sur, ritmos, junto a Christine Lamothe, que presentó ayer el centro valenciano y que se podrá ver hasta mayo de 2019.

Pan de oro, plata y bronce conviven con colores planos, en muchas ocasiones el azul del mar, materiales que dotan a cada pieza de una textura única, que muta dependiendo de la situación de la luz o del propio espectador con respecto a la obra. La exposición, realizada en colaboración con la Fundación Hartung Bergman, reúne una selección de obras realizadas entre 1965 y 1971, coincidiendo con una serie de viajes a España y Noruega, en las que genera una relación entre norte y sur, fundiéndolos en uno. “[El norte y sur] son nociones útiles para los geógrafos pero no para la unidad de la especie humana”, explicaba Daniel Malingre, presidente de la fundación francesa, que destacó precisamente ese punto de conexión entre una tierra y otra, un mensaje que “nos devuelve la fe en Europa”. Frente a lo “reduccionista” del contexto geográfico, tal y como mencionó Enguita, la ruptura de estereotipos.

Efectivamente, su obra no bebe de manera explícita del espacio, aunque su vinculación es irrenunciable. Y es que no fue hasta 1962, cuando la artista visitó Carboneras, en Almería, que elaboró sus primeros horizontes, motivo que retoma más tarde con los paisajes noruegos. Aunque estuvo a punto de instalarse en Andalucía, las complicaciones de la legislación española sobre la salida del territorio de obras de arte impidió una mudanza que suplió con numerosos viajes a la zona. Antes ya había mostrado su interés por España, cuando se estableció en Menorca, entre 1933 y 1934, tiempo en el que realizó pinturas y acuarelas que anunciaban las formas simples que más tarde iban a protagonizar su trabajo. Es en 1970 cuando, tras un viaje entre España y Portugal, la creadora produce la serie de tinta china sobre papel Piedras de Castilla, que se puede ver en la exposición.

El arte de abstraer

Creadora del “arte de abstraer más que abstracto”, explicaba Christine Lamothe, Anna-Eva Bergman genera un vocabulario propio de formas simples, en la que cada una es “diferentes y similar a la vez”. Con ello, crea una 'gramática' particular, configurada por un lenguaje simple y personal a través del que interpreta piedras, horizontes, acantilados o fiordos, espacios naturales que pasa por su filtro. "Es una obra original, que aunque se enmarca en la tradición pictórica paisajista del romanticismo, ofrece un punto de vista singular y difícilmente clasificable. En la Colección Per Amor a l’Art constituye un un eslabón muy importante entre la abstracción clásica de artistas como Esteban Vicente y la post-abstracción de Uslé o Brandl”, recalca por su parte Todolí. 

Esta muestra se enmarca, además, dentro de una línea de trabajo por la que buscan poner el foco en artistas mujeres que “necesitan ser descubiertas”, explicó la directora general de la Fundació Per Amor a l’Art, Susana Lloret, quien destacó que, a pesar de que en contadas ocasiones se ha podido ver su obra en España, de la mano de la de su marido el artista Hans Hartung, esta muestra es la primera “de esta magnitud” y dedicada en ella “en exclusiva”. La aventura seguirá en 2021 cuando, tal y como anunciaron, el Museo de Arte Moderno de París acoja una gran retrospectiva de la creadora. Aunque no es indicativo de calidad, quizá sí se puede tomar como referencia en cuanto a la repercusión que la entrada en Wikipedia (versión en inglés) de la artista cuente con apenas dos líneas… en las que solo se habla de sus matrimonios. “Anna-Eva Bergman, junto a otras artistas que también forman parte de la colección como Irma Blank o Barbara Kasten, son ejemplos de nombres femeninos mayoritariamente desconocidos por el gran público en España. Y desde nuestra fundación vamos a hacer lo posible por darles la visibilidad que merecen”, indicó Lloret.

Para saber más

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email