VALÈNCIA. Cuando el artista Andrés García Ibáñez (Oula del Río, Almería, 1971) tenía unos veinte años, su obsesión no era como la de los jóvenes que le rodeaban. A él le interesaba el arte, y más concretamente la vertiente realista, y enfocó toda su vida y sus estudios en aprender a pintar y respetar este estilo a cada trazo. Con grandes maestros como referentes, como Francisco de Goya, Joaquín Sorolla, Antonio López, Ignacio Zuloaga y Juan Valdés Leal, empezó a labrar una carrera artística prolífica que ahora se puede ver en Fundación Bancaja a través de la muestra Andrés García Ibáñez. Una mirada al realismo español, en la que se reúne por primera vez en València -y en España- de forma monográfica sobre la obra del artista y que se podrá visitar hasta el 10 de enero de 2027.
Ibáñez, en la presentación de la muestra, ha querido agradecer a Fundación Bancaja que se arriesgue en mostrar su obra, de corriente realista que en España es un estilo “está injustamente marginado”. Además, ha señalado que la ciudad de València le ha ofrecido la primera apuesta para mostrar su obra en una extensa exposición. “He expuesto siempre a nivel internacional, pero dentro de España esta es la exposición más grande que se ha dedicado a mi obra”. Es por ello que Fundación Bancaja se ha vestido de azul para acoger en su sala principal esta muestra en la que el pintor puede dividir su arte en cuatro bloques para comprender su historia desde que se puso ante un lienzo con sus veinte años hasta ahora.

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- Foto: FUNDACIÓN BANCAJA
De esta forma se comprende un recorrido que va desde las “disciplinas pictóricas tradicionales, pasando por la reflexión alegórica o la propuesta metapictórica, hasta una visión crítica y deformante, de carácter expresionista, pero moviéndose siempre dentro de los límites de la representación realista o naturalista de la imagen”, tal y como lo explican desde Fundación Bancaja. Algo que para Ibáñez se resuelve en ochenta y cuatro obras propias que dialogan entre los muros del museo con once de los artistas que le han inspirado a lo largo de su vida.
La muestra se divide en cuatro series. Para abrir el apetito está la sección Los géneros tradicionales, que presentan los “paisajes, bodegones y retratos” que marcaron el inicio de la carrera de Ibáñez. Piezas que para Ibáñez sirven para explicar cómo comienza en la pintura y cómo estos ejercicios le convierten en quien es, ya que los inicios “siempre han sido una forma de diálogo con la tradición de la pintura española”. En segundo lugar están Las series beethovianas, que son lienzos compuestos también en su juventud que se apoyan en la obra de Ludwig van Beethoven para contar cómo vive la música a través del arte.

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- Foto: FUNDACIÓN BANCAJA
“Beethoven es un faro que siempre ha guiado mi trabajo y me parecía fundamental que entrara en diálogo con mi pintura. Es una manera que tengo de rendirle homenaje a través del arte”. El arte también lo emplea para dialogar, antes de hacerlo con sus grandes referentes, con su compañero y artista Antonio López -en Amistad y trabajo- donde sus lienzos dialogan para mostrar las mismas imágenes vistas por dos artistas y personas diferentes. “Esta serie es un elogio a la amistad y rescata el ejercicio del realismo de salir con el caballete a pintar al natural. Son trabajos que evocan a un género que está quedando cada vez más olvidado y que ayuda a comprender la naturaleza humana”.
El colofón de la muestra es la revisión de la mitología clásica a través del arte con Mito y alegoría, serie en la que además emplea “grandes obras de la historia del arte para indagar en la naturaleza humana y sus pasiones” y que le ayudan a comprender una parte de su arte más “metapictórica” con la que aprender de los grandes. “En esta serie hablo de la pintura que compone nuestra historia, lo hago al igual que Equipo Crónica reflexiona sobre los artistas que les preceden”, señala el artista, quien ante todo reinterpreta, pero respeta a quienes le preceden: “El arte se convierte en la manera que tengo de indagar sobre el lenguaje y la naturaleza humana”.
Y todo ello lo hace desde el realismo, un género que considera que está infravalorado en España y que sí que se valora en el resto del mundo. “El realismo siempre ha estado presente en España, pero queda mucho camino por hacer para valorarlo. Exposiciones como estas ayudan a acercarlo a la sociedad y a comprender el peso que tiene en las grandes vanguardias históricas del mundo del arte”. Es a través de este estilo como Ibáñez lleva presentándose al mundo toda su vida, y ahora lo hace bien codeado de sus referentes que le acompañan en Fundación Bancaja para celebrar todo tipo de arte: el que va desde los bodegones hasta el bañado por la luz del gran Joaquín Sorolla.

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- Foto: FUNDACIÓN BANCAJA