Arte y fotografía

Concha Ybarra presenta 'Las estrellas callan, la luna sueña' en la galería Luis Adelantado

  • Concha Ybarra. Mundo imaginario I, 2020.
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VALÈNCIA. La galería Luis Adelantado presenta Las estrellas callan, la luna sueña, segunda exposición individual de Concha Ybarra en el espacio, que abrirá sus puertas el próximo 18 de junio. Tras su participación en A media lumbre, exposición colectiva del IVAM comisariada por su directora, Blanca de la Torre, y después de la gran retrospectiva Una habitación propia, celebrada en el Espacio Santa Clara de Sevilla, Concha Ybarra regresa a València con un proyecto que reúne algunas de las líneas fundamentales de su trabajo: la memoria, la materia, el color, el gesto, lo doméstico y la construcción de un imaginario íntimo atravesado por una profunda sensibilidad poética.

En Las estrellas callan, la luna sueña, la obra de Ybarra se sitúa en un territorio suspendido entre lo onírico y lo cotidiano. Tal como señala Guillermo Amaya Brenes en el texto que acompaña la exposición, sus pinturas y cerámicas emergen desde una factura orgánica y acompasada, donde el uso cromático y las formas que transitan entre lo abstracto y lo figurativo generan un marcado ritmo lírico. La muestra reúne una serie de escenas que parecen surgir del umbral entre el sueño y la vigilia, sin resultar nunca ajenas a quien las observa.

La práctica de Concha Ybarra se ha desarrollado a lo largo de más de dos décadas desde una relación intensa con los materiales y con el tiempo del hacer. Pintura, dibujo, cerámica, textil, papel, lino, arpillera, hilo, pigmentos y barro conforman un vocabulario propio en el que lo cotidiano se transforma en soporte de pensamiento visual. Su obra encuentra anclaje en lo doméstico, lo artesanal y lo cercano, activando una poética de lo leve donde cada forma, color o textura encierra una carga emocional latente.

El título de la exposición abre una atmósfera de silencio, escucha y recogimiento. En esa imagen se condensa buena parte del universo de Ybarra: un lugar donde lo simbólico aparece de forma tenue, como una señal, una huella o una memoria antigua. Estrellas, lunas, formas vegetales, conviven en composiciones que evocan lo atávico y lo ritual, pero siempre desde una sensibilidad cercana, serena y contemporánea.

En esta nueva exposición, la artista continúa expandiendo la pintura hacia otros lenguajes. El hilo bordado, los apliques, las telas y las superficies blandas introducen una dimensión táctil que conecta con el cuidado, la memoria familiar y los saberes manuales. Como ya podía apreciarse en Hilo de coser, en mi sueño un instante, Ybarra incorpora elementos como hilo, terciopelo, encaje, borlas, cintas o apliques, integrándolos en una investigación que une tradición e innovación desde una mirada contemporánea.

La reciente retrospectiva Una habitación propia permitió leer su trayectoria como un recorrido atmosférico por los distintos lenguajes de la artista. Más que una narración cronológica, la exposición proponía un tránsito por “habitaciones” en las que lo íntimo se abría a lo colectivo y donde la obra se convertía en experiencia. Esa idea resuena ahora en Las estrellas callan, la luna sueña, que puede entenderse como una nueva estancia dentro de su universo: un espacio en el que sueño, materia, memoria y deseo se reúnen en un lenguaje cada vez más libre y esencial.

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