VALÈNCIA (EP). El Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) inaugura la primera exposición retrospectiva en España dedicada al trabajo videográfico del artista castellonense Pepe Beas, pionero del videoarte y cuyos trabajos, realizados desde una mirada "irreverente y provocadora", transitan desde el cine independiente de finales de los 70 hasta la videoinstalación o videoescultura.
Conocido artísticamente como pepebeas su figura ha estado muy ligada al espíritu de artistas como Antoni Muntadas, Antoni Padrós, Grup de Treball, Eugènia Balcells, Antoni Miralda, Francesc Torres, Nam June Paik o Wolf Vostell.
'Pepe Beas. Los márgenes de lo real', que se podrá ver hasta el 12 de abril en la sala Ferreres del CCCC, recorre la trayectoria del artista a través de nueve grandes instalaciones convertidas en escenografías que envuelven al espectador y lo interpelan acerca de cuestiones como la emigración, la violencia, la identidad o temas filosóficos como el eremitismo o la serialidad infinita de la vida.

La exposición, producida por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana ha sido presentada este jueves por el director-gerente de la institución, Nicolás Bugeda, acompañado por la comisaria de la muestra, Silvia Tena y por el propio creador.
Bugeda ha destacado la calidad plástica de Pepe Beas ya que "cada una de estas instalaciones es una puerta de entrada a su universo creativo" y ha señalado que "aunque el vídeo sea el hilo conductor de su trabajo lo que se va a encontrar el visitante son grandes esculturas donde la imagen en movimiento aparece insertada en medio de una escenografía y donde la luz y el sonido terminan de completar el mensaje".
Asimismo, el director del CMCV ha destacado la oportunidad de mostrar el trabajo de un artista pionero en la videocreación, no sólo como reconocimiento a una trayectoria, sino como ejemplo para las futuras generaciones de artistas en un momento en el que esta disciplina está cada vez más presente en la creación actual".
Hijo de españoles emigrados a la Argentina peronista, en los años setenta llega a España huyendo de la dictadura de Lonardi y se afinca en la Comunidad Valenciana. Silvia Tena ha recordado que sus primeros pasos transitaron por el cine independiente, donde trabaja en súper-8 y 16mm a base de planos y secuencias que trasgredieron el cine narrativo y hoy se considera que, en una fecha tan temprana como mediados de los setenta, pepebeas ya trabaja en lo que posteriormente se conocerá como 'videoarte', dando más tarde un giro hacia la videoinstalación y la videoescultura.

En esos primeros trabajos Pepe Beas reflexiona sobre las normas sociales de la España franquista a su llegada al país, algo que choca con la concepción más abierta o liberal en la sociedad que había conocido en Argentina.
Para la exposición se han restaurado varias películas de esos trabajos de los años 70 y 80 salvándolas de su desaparición y que gracias a su digitalización hoy pueden verse en la muestra como primicia.
"Beas fue también un pionero porque organizó la primera muestra de videoarte en la Comunitat en los años 80, en Lucena, Castellón" explica Tena.
El tránsito de una vida
Por su parte, el artista ha reconocido que esta exposición muestra el tránsito de su vida: "Está la juventud, la madurez y la ancianidad" y reconoce que "artísticamente con la juventud está la polémica, la provocación y la denuncia en mis primeras instalaciones como las del emigrante o la videoboda, hasta llegar a la madurez donde reflexiono a cerca de lo íntimo, el misticismo o la serialidad de la vida".
Tras sus primeras obras cinematográficas, la exposición ofrece un recorrido más o menos cronológico a través de nueve instalaciones. En el sueño del emigrante (1992) Beas reflexiona sobre la deshumanización y el papel del individuo en un mundo alienante. La videoboda o Presente ilustrativo (1989) introduce al visitante y lo envuelve en la escena de un banquete nupcial en el que sobre la mesa descubre varios vídeos de bodas reales, típicas de los años 70, para reflexionar sobre la relevancia del género como construcción social. Según Tena en esta instalación se observa la influencia de obras como 'Texas TV Dinner' de Antoni Miralda donde se hace evidente la fusión entre alta y baja cultura.

En los Eremitas (2002), 'Deshielo y mandorla' (2011 - 2012) y 'La realidad es serial como algunos asesinos' (2007/2008) Beas empieza a adentrarse en textos filosóficos. En esta última instalación muestra una cinta transportadora, una cinta sinfín para reflexionar sobre la serialidad infinita de la vida en la que todo se repite, generación tras generación.
La pieza 'El festín de la carne' (2007) sin embargo, explora la relación entre lo carnal y lo espiritual. Según Tena "Beas transforma el barro en una alegoría sobre el ser humano: venimos del barro y en barro nos convertiremos".
En 'Runa Uturunco' (2015) explica Beas que llegada la ancianidad se inspira en una leyenda indígena argentina para explorar el concepto de poder y de transformación.
La exposición se cierra como empieza, reflexionando sobre la identidad, en 'Laudas funerarias como sábanas tendidas al sol' (2019) y sobre la emigración en dos vídeos de nueva creación 'Persona y 'Tierra de promisión' (2002-2025).
Según Tena, "los años 2019-2025 suponen la asunción de su lenguaje videográfico ya de plena madurez artística con una estética dura, despojada de toda retórica barroquista y donde nos presenta temas de mayor calado filosófico".
"Son piezas etéreas en cuanto a tratamiento estético, pero que constituyen devastadores tratados sobre los grandes temores y agonías que, hoy día, azotan a hombre moderno: la soledad, la insatisfacción vital, el odio, la volubilidad de las relaciones, la represión, las polaridades de la violencia o la disolución de la identidad en las mega urbes de nuestro mundo globalizado", concluye la especialista.
