VALÈNCIA. La artista Mikaela Donkova recala en Teatro Círculo con su muestra Ojos tristes, mente nublada, una serie de obras que nacen de una reflexión personal sobre cómo un estado emocional, en este caso la tristeza, influye en la forma de pensar y percibir la realidad. Lejos de representar la tristeza de forma literal, la artista muestra cómo esta se manifiesta en el pensamiento mediante dudas, inseguridades y sensaciones que se repiten y se acumulan.
En esta exposición, compuesta por seis obras de diferentes formatos realizadas principalmente con tinta china y aguadas, la palabra adquiere un papel protagonista. Las piezas se construyen a partir de la escritura repetida, fragmentada o superpuesta, buscando distintas composiciones y así hacer visible esos pensamientos internos que normalmente permanecen ocultos.
Conceptos como la soledad, la inseguridad o el peso emocional aparecen en la obra no como mensajes cerrados, sino como huellas de una mente saturada. A través de esta propuesta, Donkova busca generar una conexión directa con el espectador, invitándolo no solo a observar, sino también a identificarse con aquello que ve. La obra se convierte así en un espacio de encuentro entre lo individual y lo colectivo, donde lo personal deja de ser aislado para transformarse en una experiencia compartida.