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este sábado, en el tac

Baila, machito, baila: Sol Picó se enfrenta a la masculinidad tóxica en 'Dancing with frogs'

28/11/2019 - 

VALÈNCIA. Se pregunta Thomas Paige Mcbee, primer boxeador transexual en combatir en el Madison Square Garden, en sus memorias (Un hombre de verdad) qué significa ser un hombre. En sus páginas indaga por esa idea patriarcal de masculinidad, especialmente vinculada a una violencia que, de hecho, fue origen de este libro. La conclusión: ese hombre ‘de verdad’, al que cantaba Alaska y Dinarama, “no existe”. De su relato el diario británico The Guardian alababa su “refrescante” empatía “en una época en la que la identidad se ha fragmentado y fraccionado tanto”. “Es su determinación por hacerse responsable de su situación lo que resulta más radical”, completaba el diario es un reseña. El libro era publicado este mismo 2019 y se metía de lleno en una conversación que no es nueva pero que está más latente que nunca, un debate sobre príncipes y ranas o la inexistencia de ellos. Es en este puzzle donde se integra Dancing with frogs, un espectáculo impulsado por la compañía de la Premio Nacional de Danza Sol Picó (Alcoy, 1967) y que se podrá ver este sábado 30 de noviembre en el TAC de Catarroja.

La pieza aborda este debate de frente, una obra que cuestiona el concepto de masculinidad en un mundo cambiante. Poníamos como ejemplo del presente debate el libro de Paige McBee, un relato que supone una parte de un todo que también se vincula con esta pieza, aunque esta fue estrenada en 2017. Si bien apenas pasan dos años entre una cosa y la otra, estos dos puntos nos sirven como eje cronológico para hablar de una sociedad ha avanzado (o retrocedido), elevado nuevas cuestiones y debatido como nunca en torno a la cuestión de género. “Cada vez la gente acoge el espectáculo con menos cachondeo y con más seriedad, aunque yo la presente desde un lugar muy irónico. Están pasando cosas muy graves. Ahora se entiende mejor”, explica Sol Picó en conversación con Culturplaza, preguntada sobre cómo ha cambiado la forma en la que Dancing With Frogs ha sido leído por el público en estos dos años.

Junto a los intérpretes Antoni Comas, Daniel Corrales, Elías Torrecillas, Guillermo Weickert, Junyi Sun, Pere Jou y Valentí Rocamora, Picó busca “desmitificar” ese cuento en el que la rana se convierte en príncipe azul. Ni existe ni se le espera. “Lo que me interesa no es solo retratar a ese hombre que no nos gusta, sino también reflejar cómo ellos hablan de esta herencia. La idea es retratar las multifacetas masculinas: el hombre que llora, el hombre que quiere ser padre… Ahora estamos enfocados en un tipo de masculinidad”, recalca la alcoyana. Y es con esta obra que mete el dedo en la llaga, señalando directamente a los machitos y, al tiempo, subrayando la necesaria reflexión en los hombres para el éxito de la revolución feminista. “El hombre del siglo XXI está muy desorientado”, explica la coreógrafa, en referencia a esa ruptura con el rol tradicional asignado para el ‘hombre’ que, ahora más que nunca, está siendo cuestionado.

Cuando al principio de esta pieza hablábamos de ese 2017 del estreno frente al 2019 no era casual. El ascenso de la ultraderecha y la reivindicación por cierta parte de la sociedad de los roles ‘tradicionales’ marcan un presente convulso de un debate necesario. “Tenemos muchas reacciones. Nos hemos encontrado con señores que se han levantado y se han ido, como si fuera una burla […] Es una pieza que molesta. Estamos viviendo una situación muy difícil. Lo que pasó en el Día Contra la Violencia de Género es alucinante [hace referencia a Vox]. Es brutal que no estemos todos a una en este asunto”, reflexiona Picó. Con una evidente “inquietud” por el presente social, la coreógrafa lanza preguntas que, aun sin respuesta clara, son clave para desencallar un debate que cada vez tiene más piedras en el camino. “¿Si molesta? Me parecerá maravilloso. ¿Si gusta? También. Tiene que despertar conciencias”.

La pieza, además, se complementa con otro de sus espectáculos, We Women, un proyecto colaborativo en el que reflexiona sobre el papel de la mujer en el mundo actual. “¿Por qué la mujer sigue estando denostada? Los dos espectáculos funcionan como un binomio”, recalca Picó. Sea como fuere, es el momento de que las 'ranas' salgan a escena. Baila, machito, baila.

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