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canciones sencillas y letras punzantes en su nuevo disco

Bearoid pinta y colorea la melancolía en 'Papagayo'

16/08/2020 - 

VALÈNCIA. A estas alturas, relacionar la complejidad de un trabajo musical con su valor resulta un auténtico disparate, y mucho menos efectivo que tener en cuenta, por ejemplo, cuánto habla del presente o del futuro, su marco moral, o sencillamente, lo que le funciona a la gente. Desacomplejar la sencillez es una tarea que solo se consigue cuando el trabajo funciona. Y Bearoid, en este camino haciendo Papagayo, lo ha conseguido. "Voy a hacer un disco con canciones que me curre poco. A mí me gusta hacer discos, no sufrir haciéndolos", cuenta Dani Belenguer. Tras Ultravida, un disco con el que acabó "bastante enfadado", el músico quiso "quitarse la espina" con un trabajo que hablara sin complejos aquello que estaba viviendo musical y personalmente. Papagayo es "el hermano pequeño" de su anterior disco, que puede presumir, sin embargo, de no desmerecer su altura.

Papagayo es una colección heterogénea de canciones pop sencillas y letras punzantes. Una fotografía de un aquí y un ahora que traslada el presente personal de Belenguer a los temas de una manera muy efectiva. Los puntos cardinales musicales del disco son algunas de las referencias musicales más conocidas de la llamada música urbana actual, como Bad Gyal (Giro), C. Tangana o One Path (con quien incluso colabora en un tema). Pero también "la música emo, trap, pop Avril Lavinge, Linkin Park...": "utilizo el género como palanca", explica, y en Papagayo, todas las canciones recuerdan a, y a la vez pasan su filtro personal. La verdadera definición de aquello que hace es "música para bailar llorando".

Sobre las letras, un episodio intenso de desamor teje los cortes de este trabajo. Explica Belenguer que "siempre he sido transparente en mis letras", pero que ha aprendido a expresarse mucho más para este nuevo disco. La "hipersensibilidad" que ya demostró en Ultravida toman un nuevo tono en este nuevo disco, que hablan del amor, del sexo, de la vida en pareja, de las batallas por el relato, de los flechazos en los bares, de una manera contemporánea, nada romántica, siendo producto de un momento, que es este. Disocia así esa colección de referencias musicales ajenas con el relato de un aquí y ahora personal: "algunas canciones pueden resultar frívolas, pero hay otras que se ofrecen a una segunda o tercera lectura porque digo muchas cosas todo el rato y todo tiene un sentido".

Un viaje en coche, un concierto sin baile

¿Cómo abordar entonces el disco? A la pregunta de cómo se imagina el momento perfecto de escuchar esa música para bailar llorando, Dani Belenguer apuesta por un viaje en coche: "Te permite pasártelo bien, pero a la vez, hacerlo de una manera introspectiva. La carretera es larga y te permite escuchar bien la letra. Los viajes en coche me han permitido forjar algunos de los discos más importantes de mi vida. Papagayo es un tutti frutti y en una discoteca te volvería loco porque se necesita cierta coherencia que este disco no tiene".

Traslademos la pregunta al directo. "El último concierto que hicimos en Mallorca, solo una semana después de lanzar el disco, tocamos muchas canciones tristes y nos gustó mucho. Hay que tener en cuenta que la gente estaba sentada y eso invitaba menos al baile y más a las palabras. Nos quedó un bolo muy emocional y eso estuvo bien, a la gente le gustó. Y tal vez eso marca un camino hacia cierto equilibrio, no ser tan festivalero como siempre y dejar que el cuerpo repose incluso cuando te pida fiesta, darle algo que pensar al público. Eso se agredece mucho mientras no actúes a las cuatro de la mañana".

Pese a considerarlo un "hermano pequeño", Papagayo parece marcar un camino que no se avistaba en Ultravida: "creo que a partir de ahora las canciones van a ser más improvisadas musicalmente hablando, y por el estado emocional en el que estoy ahora (que es bien), menos viscerales". Booty Call tal vez sea el principio de eso, una canción hecha en dos tardes, que comparto por Instagram, a la gente le gusta y de repente se cuela en el disco.

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