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Camps contraprograma a Mazón en su carrera por ser candidato a la Alcaldía de València

8/05/2021 - 

VALÈNCIA. El expresident de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, se acerca cada vez más al Ayuntamiento de València. Este viernes, de hecho, el acercamiento fue del todo explícito. La presentación de una reclamación al Ayuntamiento que dirige Joan Ribó para que devuelva los 43 millones a la Generalitat por la construcción del circuito de la Fórmula 1 sirvió a Camps para escenificar su intención nada velada de presentarse como candidato a la Alcaldía de la ciudad.

El exdirigente popular ya ha mostrado en varias ocasiones su disposición de volver a la política valenciana tras 10 años y de hacerlo concretamente en el ámbito municipal del Cap i Casal, donde inició su andanza política como concejal de Rita Barberá, figura que ahora abandera y reivindica allá adonde va y en las redes sociales. En este sentido, el movimiento de este viernes, acudiendo in situ al consistorio y convocando a los medios de comunicación, fue un paso más en la vuelta a la primera fila que desea.

Esto incrementa un poco más la presión sobre la que fuera candidata a la Alcaldía por el PP en 2019, María Jose Català, actual portavoz municipal del grupo popular que en el verano de 2020 fue elegida presidenta del partido a nivel local y que se encuentra inmersa ahora en la construcción de la nueva dirección regional. Camps indicó en la puerta trasera del consistorio que, de presentarse una candidatura encabezada por él, tendría muchas posibilidades "no sólo de ganar sino de hacerlo con mayoría absoluta".

Pero más allá del qué y del cómo, a nadie se le escapó el cuándo de esta comparecencia: la misma mañana en la que Carlos Mazón representaba su puesta de largo como candidato cuasi electo a la presidencia del Partido Popular de la Comunitat Valenciana tras el forzado abandono de Isabel Boing. Mazón había organizado un acto multitudinario con el apoyo de la mayoría de las familias populares en el que estuvo Català y, por supuesto, no estuvo Camps, cuya convocatoria particular en el Ayuntamiento significó para muchos en el partido una contraprogramación en toda regla.