cofundador de la biotecnológica

Carlos Buesa: "Oryzon Genomics es una mejor compañía desde que cotiza en bolsa"

9/10/2016 - 

VALENCIA. A mediados de diciembre del pasado año, Carlos Buesa y Tamara Maes daban el paso de sacar a bolsa a Oryzon Genomics, la compañía biotecnológica que habían cofundado años atrás. Diez meses después, y pese a que se deja un 15% en el parqué desde entonces, la empresa ha ganado en reputación, marca y notoriedad solo por el mero hecho de cotizar en bolsa y, además, hacerlo en el Mercado Continuo y no en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Palabras mayores.

Todo ello además del acuerdo que mantiene con el gigante mundial suizo Roche y que en los próximos meses esperan que les siga dando buenas noticias; o la confianza que están recibiendo de la banca en su plan de financiación; o los reconocimientos en forma de premios que viene cosechando. Pero nada mejor que el propio Buesa para informar del presente y futuro de una compañía que ya está en el radar de inversores nacionales e internacionales a los que pide paciencia porque esto es una carrera de fondo como bien apuntó hace casi un año a este diario.

-Siguen recogiendo reconocimientos en forma de premios pero no el del mercado bursátil, ¿a qué lo achaca?
-El mercado bursátil y el de los premios no se mueven por los mismos inputs. Sí que es cierto que en los últimos meses nuestra gestión se ha visto reconocida en forma de premios y que en el mercado no vemos ese reconocimiento. Es también cierto que en los últimos meses hemos dado una serie de buena noticias al mercado en forma de progresión de los proyectos clínicos  y de datos que amplían enormemente las posibles indicaciones en la que nuestros fármacos se puede postular -como es el caso del potencial de nuestro fármaco 2001 en esclerosis múltiple- y el mercado no les ha prestado quizás la suficiente atención. Por otro lado somos pacientes. Nuestra carrera es una carrera de fondo en la que vas sembrado poco a poco y se recogen los resultados en el medio plazo. 

-Cierto es que usted dijo en este diario que buscaban inversores que tuvieran en cuenta desde el primero momento que el recorrido era a largo plazo, ¿no es el mercado un tanto impaciente con ustedes?
-La verdad es que no hemos detectado que el mercado sea impaciente. Al mercado le hemos explicado y le estamos explicando cómo es el comportamiento de biotecnología, las necesidades de capital que tiene, lo intensivo que es en inversión en I+D, no hace aún un año que debutamos en bolsa y estamos convencidos no solo nosotros sino también los cuatro analistas que siguen el valor de Oryzon , uno en USA otro en UK y dos en España, que la acción tiene un recorrido muy importante y la sitúan en la horquilla entre 4,60 y 7 euros.


-“Buscamos inversores con simpatía por esta industria” manifestó también, ¿los siguen encontrando o cada vez es más difícil en un mercado donde prima la celeridad
-Desde la salida al primer mercado, hemos mantenido un contacto contínuo con multitud de inversores institucionales tanto nacionales como internacionales. Aunque la liquidez del valor como pyme recién cotizada necesita mejorar y estamos trabajando en ello. Lo cierto es que hemos encontrado simpatía e interés entre los inversores institucionales españoles por la propuesta de Oryzon, una propuesta donde la propuesta de rentabilidad está ligada también a un concepto de compromiso en la mejora de la salud pública, de económica de conocimiento y de responsabilidad social en términos de creación y consolidación de tejido industrial español de alta calidad, y en último término de sostenibilidad…  Todo ello nos hace pensar que es simplemente cuestión de tiempo que empecemos a ver tomas de posiciones de estos inversores. Además hemos seguido manteniendo contactos con inversores internacionales en los diferentes congresos y conferencias a los que hemos asistido en EE UU, además de detectar interés y apetito inversor que en este caso probablemente se materializarán cuando desencadenemos nuestra aproximación al Nasdaq.  

-La banca confía en ustedes y buena prueba de ello es que han logrado captar financiación aunque algunos dirán que se están endeudando, ¿qué les diría?
-Hay que ver el plan de financiación de la compañía en su contexto. La compañía ha conseguido captar 32 millones de euros entre julio de 2015 y julio de 2016. Esta financiación ha tenido una parte muy importante en recursos propios, con una ampliación de capital por unos 16,5 millones de euros que hemos complementado con un tramos adicional de deuda. Hace unos días hemos cerrado el segundo tramo de esta ronda de financiación bancaria. La visión global es que un número importante de entidades financieras hayan decidido contribuir en la financiación de los programas de I+D de Oryzon con 15,8 millones de euros en préstamos a largo plazo, lo que pone de manifiesto su interés por lo que hacemos y por el sector biotecnológico y su compromiso por los nuevos sectores de la economía. Este endeudamiento es coherente y proporcionado a las ampliaciones de capital y tiene como objetivo seguir invirtiendo para avanzar en nuestros proyectos de investigación en enfermedades oncológicas y neurodegenerativas, aportando a Oryzon una posición financiera muy sólida y estable para los próximos 24-28 meses, lo que nos coloca en una situación comparativa muy favorable en el entorno biotech internacional. Estamos agradecidos al sector bancario porque esta parte de financiación demuestra la transformación de una parte importante de la banca española que apuesta en su mayoría por la innovación y la I+D.

-Pero para confianza la del gigante mundial Roche, ¿va para largo el ‘noviazgo’?
-En unos meses presentamos los primeros resultados del ensayo clínico de Fase I/IIA de ORY 1001, la molécula licenciada a Roche en el Congreso Americano de Hematología (ASH) y esperamos que los expertos clínicos y financieros y los datos de los próximos pasos de desarrollo clínico que dará Roche sean percibidos como una muestra de la buena salud de la alianza y su interés por continuar el desarrollo de ORY-1001

-¿A qué próximos retos se enfrenta Oryzon? ¿Cuáles son las principales prioridades?
-Nuestro objetivo para los próximos meses es continuar avanzando en la investigación con nuestras moléculas, algunas de ellas están dando resultados esperanzadores en determinados especies animales. También como hemos dicho a finales de este año tenemos previsto presentar los primeros resultados del ensayo clínico de ORY 1001, el fármaco que licenciamos a Roche en 2014.  Sabemos ahora que la segunda molécula ORY-2001 tiene un potencial de actividad que va más allá del enorme campo de la neurodegeneración (en las enfermedades de Huntington y Alzheimer) y que puede también jugar un papel en enfermedades neuroinflamatorias como la esclerosis múltiple y otras. Además, y en colaboración con diversas universidades y hospitales españoles estamos investigando activamente otras posibles implicaciones de nuestra molécula en otras enfermedades del sistema nervioso. ORY-2001 puede ser un creador de valor para la compañía mucho mayor de lo que fue en su momento ORY-1001.


-¿Cómo se presentan los resultados del tercer trimestre tras la vuelta a las pérdidas en el primer semestre?
-El modelo de negocio del sector biotecnológico requiere de financiación a largo plazo, con importantes inversiones en I+D. Es un modelo de negocio alejado de las políticas de inversión financiera que se focalizan en el corto plazo y que han venido aplicándose tradicionalmente en diversos sectores más tradicionales de nuestro país. Como hemos señalado la monitorización que un inversor en Oryzon debería de hacer no es la de la evolución de las cuentas trimestre a trimestre sino a la progresión del pipeline y del potencial de sus fármacos y a la estabilidad financiera global de la compañía. Creemos que el análisis de ambos parámetros debería de ilusionar al inversor en Oryzon al reafirmar que estamos cumpliendo los objetivos de la compañía.

-¿En qué momento se encuentra la biotecnología española?
El sector de la biotecnología en España está comenzando a despuntar, contamos con un tejido empresarial en este sector muy importante pero nos falta seguir creciendo, madurando para terminar de posicionarnos en el mercado, especialmente el internacional. Cada vez se nos ve más completivos, más comparables y homologables al resto de las empresas americanas o europeas.

-¿Cuáles fueron las principales conclusiones que arrojó el reciente BioSpain 2016 celebrado en Bilbao?
-Durante BioSpain hemos tenido oportunidad de poder entrar en contacto con inversores internacionales y nos ha permitido comprobar de primera mano que hay interés entre el inversor internacional por lo que hacen las empresas biotecnológicas en España. La feria se está consolidando como un evento europeo de primera magnitud.

-Para terminar, ¿volvería a tomar la decisión de salir a bolsa?
-En el caso de Oryzon sabíamos que convertirnos en una empresa cotizada era un requisito imprescindible para poder jugar en una liga internacional y centramos todos nuestros esfuerzos en conseguirlo.  La decisión de salir a bolsa hay que tomarla teniendo todas la cosas claras: beneficios, costes, servidumbres y riesgos. En nuestro caso fue una decisión correcta y hoy la compañía es mucho mejor empresa que en 2014.

Noticias relacionadas