El despegue del biogás en Castellón: la provincia suma ya siete proyectos en trámite con 100 millones de inversión

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Las iniciativas se concentran en el Baix Maestrat y la Plana Alta, donde se localiza el grueso de la actividad ganadera de la provincia, y plantean convertir residuos agropecuarios en biometano y abonos

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CASTELLÓ. Castellón está dando los primeros pasos para incorporarse al mapa de la producción de biometano. La provincia cuenta ya con al menos siete proyectos en distintas fases de tramitación para valorizar residuos agropecuarios y generar energía renovable, unas iniciativas que, en conjunto, representan una inversión cercana a los 100 millones de euros. Los tres últimos movimientos se han producido esta misma semana, con la publicación en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) de la solicitud de las declaraciones de interés comunitario (DIC) de una planta en Sant Jordi y dos instalaciones en Vall d'Alba.

El salto se produce en un momento de necesidad de avanzar en alternativas renovables y reducir la dependencia exterior en el suministro de gas a la Comunitat Valenciana. Las nuevas iniciativas se concentran, además, en el norte de Castellón, en la comarca del Baix Maestrat, así como en la Plana Alta, territorios con una elevada presencia de explotaciones ganaderas y, por tanto, una importante generación de purines y otros residuos orgánicos susceptibles de valorización. En la actualidad, según datos de la Conselleria de Medio Ambiente, la provincia cuenta únicamente con dos plantas de biogás en funcionamiento, en la Vall d'Uixó y Catí, además de los digestores anaerobios de las depuradoras de Castelló y Almassora.

Los tres proyectos cuya tramitación se ha conocido esta semana constatan el creciente interés por la implantación de esta tecnología de valorización en territorio castellonense. En Sant Jordi, Reval Maestrat promueve la construcción de una planta de valorización de residuos destinada a producir biometano, con una capacidad máxima de tratamiento de 118.000 toneladas anuales. Según el proyecto, la instalación incorporará un sistema de depuración o upgrading para transformar el biogás generado en biometano, que posteriormente se inyectará directamente en la red convencional de gas natural. El proyecto contempla también un ducto de interconexión con la red gasista y una línea eléctrica subterránea de media tensión. La inversión prevista asciende a 19 millones de euros.

En Vall d'Alba, por su parte, se plantean dos instalaciones vinculadas entre sí y centradas en la valorización de residuos agropecuarios. La primera, promovida por Valorizadora Agropecuaria de Vall d'Alba, utilizará tecnología de digestión anaerobia para procesar 227.868 toneladas de residuos al año y obtener biometano y digestato, que podrá emplearse posteriormente como abono orgánico. La planta ocupará 28.765 metros cuadrados y supondrá una inversión de 25 millones de euros.

La segunda, impulsada por Dafo Ecoenergías, completará ese proceso mediante el tratamiento y valorización del digestato a través de compostaje para obtener abonos orgánicos. La instalación tendrá capacidad para tratar 200.000 toneladas anuales, ocupará 39.280 metros cuadrados y contempla otros 25 millones de euros de inversión. Su DIC está condicionada a la aprobación de la primera planta.

El proyecto de Valorizadora Agropecuaria justifica la necesidad de este tipo de instalaciones por la gestión actual de los purines. Según la documentación presentada, parte de estos residuos procedentes de las explotaciones agropecuarias se utilizan para abonar cultivos sin tratamiento previo, mientras que su descomposición puede generar emisiones de distintos compuestos. La digestión anaerobia permite, en cambio, aprovechar esa materia orgánica para producir energía y obtener posteriormente un subproducto susceptible de valorización agrícola.

Los otros cuatro proyectos

Estas tres iniciativas se suman a otros cuatro proyectos que ya se encontraban en tramitación en la provincia y que sitúan a Castellón ante una nueva actividad vinculada a la economía circular y las energías renovables.

Uno de ellos es el promovido por Dafo Ecoenergías en la Salzadella, a través de Biometanizadora Salzadella SL. La compañía plantea una planta de valorización de residuos agropecuarios para producir biometano y abonos orgánicos en una superficie de 82.500 metros cuadrados. El proyecto contempla una inversión de 1,78 millones de euros en obras de transformación del suelo y prevé, entre otras instalaciones, ocho digestores de 36,6 metros de diámetro y siete metros de altura. La elección de esta zona responde, según la documentación del proyecto, a la elevada presencia de explotaciones ganaderas, especialmente porcinas y avícolas. 

A estos proyectos se suman dos plantas previstas en Canet lo Roig. Una está promovida por Ence Biogas, filial del grupo Ence, con una inversión superior a 20 millones de euros, mientras que la otra corresponde a Vilagas Canet, empresa con sede en Vila-real, y contempla un presupuesto de 7 millones.

El séptimo proyecto corresponde a Queimada Investments (ahora Enerth Investments) sociedad vinculada a Azora Capital, que plantea una planta de biometano en Vilanova d'Alcolea, aunque próxima a los núcleos de Torre d'En Domènec y Les Coves. La iniciativa parte de una inversión inicial de 2,5 millones de euros y cuenta ya con la aprobación de la Declaración de Interés Comunitario por parte del Consell. 

Una tecnología todavía incipiente en la Comunitat

El volumen de proyectos en Castellón contrasta con el escaso desarrollo que todavía presenta el biogás en la Comunitat Valenciana. Según la Generalitat Valenciana, actualmente existen alrededor de una treintena de pequeñas instalaciones de producción de biogás, vinculadas en su mayoría a depuradoras y destinadas al autoconsumo.

El mapa autonómico contabiliza 21 digestores anaerobios en estaciones depuradoras de aguas residuales, dos en plantas de valorización de residuos sólidos urbanos, cuatro en instalaciones ganaderas y de restos herbáceos de iniciativa privada y otros cinco en depuradoras industriales.

La producción valenciana se sitúa en apenas 0,25 TWh anuales de biogás, una cifra que la Generalitat sitúa en torno a cinco veces por debajo de la media europea. Hasta ahora, además, la Comunitat carece de grandes plantas capaces de producir biometano a escala comercial para suministrarlo a terceros.

Es precisamente este vacío el que pretenden cubrir los nuevos proyectos. El biogás permite transformar residuos ganaderos, agrícolas, lodos de depuradora y otros residuos orgánicos en una fuente energética renovable. Una vez sometido al proceso de upgrading, el biometano obtenido presenta unas características que permiten su inyección en la red gasista y su utilización en sustitución del gas de origen fósil.

Para la Generalitat, el potencial de esta tecnología está relacionado tanto con la transición energética como con la gestión de residuos. La Comunitat no dispone de producción propia de gas natural y depende de las importaciones, mientras que al mismo tiempo genera importantes cantidades de residuos agroganaderos y lodos que pueden ser valorizados mediante digestión anaerobia. En Castellón, además, el desarrollo de estas instalaciones encuentra un suministro potencial especialmente importante en las comarcas donde se concentra la actividad ganadera.

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