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MAR ABIERTO / OPINIÓN

Contorsiones y distorsiones

19/07/2022 - 

Vivimos en un momento líquido, cuando no gaseoso, donde quienes tienen la responsabilidad de gobernarnos, en lugar de centrarse en gestionar -y hacerlo bien-, están ocupados, continuamente, en decir una cosa y la contraria en poco tiempo.

A la cabeza de la secuencia de mutaciones sin pudor, contorsionismos nocivos y atajos inmorales, el presidente Pedro Sánchez, “girocóptero” que rota según sople el viento. Que nos tiene atónitos con sus relatos contradictorios, donde niega lo que ha declarado solemnemente incluso  días antes. Como que no gobernaría con Podemos porque le produciría insomnio (a él y al 95% de la población) y que jamás pactaría con Bildu -“si quiere lo digo 5 veces ó 20”-, ni con los independentistas -“no es no y nunca es nunca”. 

Nos anuncian que Sánchez acaba de dar su enésimo “giro a la (+) izquierda”. Eso en un Debate que, como acertadamente ha descrito Alberto Núñez Feijóo, no ha sido sobre el Estado de la Nación, sino de la Coalición con sus aliados preferentes: quienes batallan por salir de España, aunque cometan delitos de los que luego Sánchez les indulta -tras asegurar que no lo haría-; y los herederos-cómplices políticos de ETA, siempre más cerca de los verdugos que de las víctimas.

Con EH-Bildu ha pactado el PSOE la Ley de Memoria Democrática, habilitando una Comisión para analizar la “vulneración de Derechos Humanos en España hasta 1983” y un relato ‘blanqueador’ en que juzgarán la Transición y pasarán a ser víctimas de no se sabe qué infracciones. Basta remitir al indignado manifiesto de ilustres socialistas históricos, como el propio Felipe González, y su lamento por la “tergiversación injusta del pacto constitucional”. Porque es Sánchez, quien en peligrosa cuadrilla con Bildu, ha roto, tristemente, el espíritu común de Ermua. 

Y voy a contarles algo: ha sido particularmente doloroso, cuando tenía este artículo orientado a analizar el Debate y los giros contorsionistas, encontrarme con otro, en este mismo medio,  acusándonos a otros, concretamente al PP, de fanáticos y busca-enemigos, con un pliego de cargos plagado de falsedades.  

Foto: ALBERTO ORTEGA/EP

Así que, sin que sirva de precedente, en intervención provocada y sin ánimo exhaustivo, voy a explicar, por una vez, lo que pasó respecto a la 25 conmemoración por el Ayuntamiento de Valencia del asesinato de Miguel Ángel Blanco:

1. Como el 13 de julio, fecha de tan dura conmemoración, iba a coincidir con un Pleno, el Grupo Popular envió el 6 de julio al Alcalde, que preside el gobierno  municipal  de Compromis-PSOE y a quien les corresponde fijar el Orden del Día, la solicitud de incluir una “moción”-“declaración institucional” (se incluyeron ambos términos) para suscribir todos los grupos y muy blanca.

2. Como en la Junta de Portavoces del 12 de julio, la solicitud todavía no había sido siquiera contestada, con evidente falta de respeto institucional a la labor de la oposición y de sensibilidad con la conmoción que supuso aquel cruel asesinato, se requirió respuesta al Alcalde Ribó quien manifestó no iban a incluir declaración ninguna (tampoco la de Cs consistente en aprobar la que había propuesto la Fundación Miguel Ángel Blanco titulada “La unión a ti debida”) por no  parecerle “adecuada”.

3. A la objeción de que no había impedimento jurídico, porque la facultad de fijar el Orden del Día le corresponde a él y se había planteado también su consideración como declaración, contestó que el que no hubiera impedimento legal no hacía a la propuesta “adecuada”.

4. Se insistió en esa sesión, al alcalde y los portavoces de los grupos PSOE-Compromís, que estaban a tiempo de reconsiderar la negativa e incorporar una declaración al Pleno, porque éste es soberano, como lo demuestra que finalmente se introdujera subrepticiamente otro texto al final.

5. Se les hizo ver la incongruencia, dolorosamente injusta, de que les pareciera bien incluir como punto 6 del Orden del Día la “incorporación de una ficha de protección BRL Paneles cerámicos con motivos florales en calle Ruzafa”, pero no el recuerdo a un acontecimiento desgraciadamente histórico, producido ese mismo día 13, 25 años antes.  

Joan Ribó. Foto: KIKE TABERNER

6. Justo cuando iba a empezar ya el Pleno, por el PSOE se propuso aprobar la declaración de la Fundación Miguel Ángel Blanco, pero mutilando parte de ella, en particular las menciones a Bildu y a los más de 300 asesinatos sin resolver. Todos los grupos de la oposición manifestamos que, en una declaración emitida precisamente por la Fundación dedicada a la víctima conmemorada, no era aceptable añadir ni eliminar nada por interés partidista. 

7. Comenzado el Pleno, la portavoz socialista envió mensaje proponiendo dejar la moción o declaración para la sesión Ordinaria del mismo mes, a fin de tener más tiempo para llegar a un acuerdo. Lo que se aceptó, confiando en la palabra, por evitar conflictos ese día, y dado que habíamos dedicado 3 minutos de silencio, aprobados el día anterior a propuesta del PP.

8. La sorpresa llegó cuando, al término de la sesión, el alcalde anunció que se iba a leer la declaración institucional que se había acordado, lo que evidentemente no era verdad. El texto que finalmente se leyó, con mutilados y añadidos, según ha reconocido Ribó y el autor del artículo, no se pasó en ningún momento durante el Pleno a los grupos de la oposición.

9. Pedimos la palabra para explicar que no había acuerdo en el texto manipulado, y menos en su versión final desconocida; que habíamos quedado en buscarlo para el pleno Ordinario del mes; y que el Reglamento exige unanimidad para considerar una declaración institucional que no conste en el orden del día y también para aprobarla. No nos la dieron. 

10. Ante todo ello, unido a la trampa y vulneración trilera de lo pactado, salimos de la escena del engaño y de la afrenta a la palabra mutilada de las propias víctimas.

Imagen de archivo de un pleno celebrado en mayo. Foto: AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA

Aún tuvimos que soportar tuits falaces e insultantes. Hasta hoy. Porque lo de ver cómo, días después y en frío, se divulgan argumentos mendaces y fango con tono maniqueo, ha sobrepasado los límites de lo aceptable. 

No caeré en la ingenuidad de mostrarme sorprendida. Ha pasado antes y no sólo entristece,  porque en política hay límites y no todo vale, comprobar cómo se recurre sin escrúpulos a la adulteración de la verdad, y a la confrontación de trinchera partidista, hasta en una columna. Una gran decepción personal, además.

Ya lo dije en una ocasión a quien de nuevo insiste: creerán que así ganan con ‘debatillos’, tuits inveraces o artículos ignominiosos. Pero han perdido el respeto, esta vez ya para siempre aunque seguramente poco les importará, de quienes sabemos qué ha pasado y no hemos venido a la política buscando enemigos. Porque son poco digeribles las contorsiones. Pero definitivamente intolerables las distorsiones.

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