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Con multas de hasta 3.000 euros en los casos más graves

Contra el acoso callejero, el racismo o botellones: València avanza en su Ordenanza de Civismo

17/09/2021 - 

VALÈNCIA. El concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, ha presentado este jueves el borrador de la Ordenanza de Civismo para la ciudad de València, un documento que servirá para ordenar la convivencia entre los vecinos y vecinas y, sobre todo, perseguir conductas molestas que ahora mismo no se contemplan en otras vías como por ejemplo la judicial.

Entre sus medidas estrella se encuentra la persecución del acoso callejero contra las mujeres, la xenofobia, el racismo o la homofobia, todas ellas "conductas que no son ilegales pero que podrían considerarse la antesala de un delito", según ha detallado el concejal. Asimismo, la ordenanza también pone el foco sobre el botellón y los problemas de ruido, junto con el vandalismo o los malos hábitos durante el paseo de las mascotas.

Tal y como ha explicado Cano, esta ordenanza no está pensada para quedarse en una "mera declaración de intenciones", sino que tiene como objetivo "ser una herramienta útil para la Policía Local". Así, se han incluido multas y sanciones para las personas que atenten contra el orden público en los supuestos que contempla el documento. Las sanciones leves serán de hasta 750 euros, las graves hasta 1.500 y las muy graves hasta 3.000. 

Pero además de las acciones punitivas, la ordenanza también tiene un objetivo formador y sensibilizador. Es por ello que se contemplan diferentes acciones informativas y educadoras como por ejemplo el reparto de guías didácticas en los colegios e institutos de la ciudad. Asimismo, el documento también prioriza la vía de la mediación para resolver conflictos. 

Foto: KIKE TABERNER

La ordenanza ha contado durante su elaboración con la participación de diferentes colectivos sociales, tales como los hosteleros y las asociaciones de vecinos. Un documento altamente anticipado que ya se alumbró por primera vez en el año 2016 y que ha pasado por un largo proceso de tramitación hasta hoy. Como siguiente paso, la concejalía de Seguridad Ciudadana presentará el documento ante los grupos de la oposición en el Ayuntamiento, con el objetivo de obtener el "máximo consenso posible" antes de su aprobación definitiva. 

Conductas contra la dignidad de las personas

Una de las patas más importantes de la ordenanza es la prevención de conductas que atenten contra la dignidad de las personas, ya sea por motivos machistas, racistas, homófobos o de cualquier otra índole. En este sentido, se pondrá especial atención sobre las personas con diversidad funcional y menores de edad. Además, el documento también contempla un agravante en caso de que el acoso sea grabado y se difunda por cualquier medio digital.

En esta misma línea, la Ordenanza de Civismo también regula los casos de acoso callejero o que atenten contra la libertad sexual de las personas, siempre y cuando estos no entren en conflicto con las acciones que sí que son constitutivas de delito y por ende competencia judicial. A este respecto, quedan prohibidos los actos de exhibicionismo "aun cuando no constitutivos de delito". Esto incluye, principalmente, a las víctimas mayores de edad. 

Asimismo, también se prohíben los gestos, comentarios o insinuaciones "que crean un gran malestar entre las personas" y "las equiparan a meros objetos sexuales", ya sean individuales o colectivos. Finalmente, otro de los puntos contempla sanciones para los organizadores de actos en la vía pública que puedan resultar ofensivos para una persona o grupo. En todos los casos, las sanciones podrían llegar a ser muy graves. 

Persecución del botellón

Según ha explicado Cano, la parte del botellón ha sido una de las más difíciles de regular por entrar en conflicto con otras leyes de ámbito estatal o autonómico. Así, se no se ha regulado específicamente el consumo de alcohol en la calle, que ya está penado, sino el ruido o las molestias que esto genera.

A este respecto, la ordenanza sancionará el consumo de bebida en cualquier espacio público siempre y cuando se demuestre que hay una alteración de la convivencia. Esto es, molestias a los vecinos o daños de cualquier índole sobre bienes públicos o privados. Del mismo modo, se sancionará de manera específica a las personas que convoquen a través de las redes sociales un encuentro para botellón. En cuanto a las sanciones, estas podrían ser graves. 

Protestas por el botellón en plaza Honduras. Foto: EP

Finalmente, la ordenanza también contempla otras situaciones como el deterioro o uso impropio de los espacios urbanos, así como los actos vandálicos. Dentro de estas categorías se podrían considerar los ruidos fuera de horas, el uso fuera de horario de las instalaciones deportivas al aire libre o los grafitis, estos últimos castigados como infracción leve de hasta 750 euros. También se considerará infracción leve la realización de necesidades fisiológicas en la calle, y se perseguirán las malas conductas durante el paseo de las mascotas. Esto es, no recoger los desechos.

Por último, la ordenanza de civismo ha incluido las conductas intrusivas de mendicidad, que principalmente se manifiesta en acciones que pueden molestar a los usuarios de la vía pública. Por ejemplo, limpiar parabrisas sin permiso o 'gorrillas' en las zonas que ya están reguladas por la ORA. En este sentido, Cano ha explicado que no se persigue "la mendicidad" en sí misma, sino las situaciones particularmente incómodas. Aunque también ha detallado que este será el apartado más "laxo" puesto que las sanciones económicas podrían no tener ningún recorrido en este contexto. 

Para el PP, la ordenanza llega "tarde y mal"

El Partido Popular se ha mostrado desencantado con este borrador de la Ordenanza de Civismo que, en su opinión, "llega tarde y sin efectivos policiales para poder aplicarla". En este sentido, recuerdan que el primer anuncio sobre la materia se hizo hace 4 años, y que han tenido que pasar tres concejales "para presentar solo un borrador". Asimismo, consideran que su aprobación definitiva todavía podría demorarse otros "dos o tres meses" por "los procesos administrativos" que aún le quedan por pasar.

Por su parte, Ciudadanos considera que esta ordenanza "no va solucionar los problemas de inseguridad que han aflorado en Valencia", y coincide en que se ha "demorado demasiado". En este sentido, consideran que ahora urge más reforzar la Policía Local y potenciar la policía de barrio "para dar seguridad a los vecinos". 

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