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¿Quieren tomarle el pelo el Valencia y la Fundación a la CNMV?

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VALENCIA. La operación de reventa de acciones del Valencia CF SAD por parte de la Fundación del Valencia quedó planteada hace casi un año. Memorable junta general. La Fundación suscribiría un 1.534.458 acciones, representativas del 72,57% del capital, de la tercera fase de la ampliación de capital para que en un acto de democratización del club sin precedentes, la propia Fundación re-vendiera a los aficionados ches (inversores minoristas) estas acciones en pequeños paquetes.


Y así fue. Para concluir este trámite necesitaría el visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). ¿Por qué? Pues porque el organismo supervisor de los mercados de valores considera esta operación como una oferta pública de venta y, por lo tanto, su autorización conlleva el registro de un folleto informativo.

Evidentemente este escollo resulta insuperable para el Valencia SAD y su Fundación. La transparencia requerida es de tal calibre que hace inviable poner blanco sobre negro todos los desmanes llevados a cabo en los últimos tres años.

Asesores (Garrigues) y gestores ('BanCajaMadrid', ya que al final los pone el mayor acreedor del club) pensaron una buena alternativa: reconvertir la oferta pública en oferta privada. Muy fácil, con tal de fijar un mínimo de suscripción de 50.000 euros por inversor, la CNMV no tendría armas legales con las que oponerse (letra c, del apartado 1, del articulo 38 del RD 1310/2005).

Un escollo más. Sería necesario salvar la doctrina Rumasa, es decir, no utilizar publicidad en su comercialización, ya que en caso contrario sería necesaria la participación de una entidad de crédito. Y esta participación, de llevarse a cabo (Rumasa no lo ha conseguido), complicaría el proceso de reventa aún más.

Puzzle resuelto. La reventa de las acciones propiedad de la Fundación no se considera oferta pública (oferta mínima de 50.000 euros). No se admite a cotización (no requiere tampoco folleto) y no se realiza publicidad.

El siguiente paso. Buscar dos o tres potentados (seguro que algún patrono de la Fundación estaría dispuesto). Estos compran a la fundación y re-re-venden, ahora sí, a los aficionados ches.

Otro error de planteamiento. Sigamos con el artículo 38 del citado Real Decreto. En el último párrafo de ese articulo reza: "No obstante, cualquier reventa ulterior de valores que hayan sido previamente objeto de uno o más de los tipos de oferta mencionados se considerará como una oferta separada y se aplicará la definición de oferta pública contenida en este artículo para decidir si dicha reventa puede calificarse o no como oferta pública de valores".

Es un bucle. Volvemos al inicio.

Señores todos del Valencia SAD (accionistas, gestores, acreedores, aficionados, autoridades públicas) pongan cordura a sus decisiones en beneficio del Valencia SAD. Estas operaciones no son un juego y la CNMV, por experiencia propia, siempre está vigilante. Hay otras alternativas que ustedes conocen sobradamente.

No es necesario replantearse los principios que dieron lugar a esta operación: devolver el club a los aficionados, democratizar la sociedad, ampliar la base de accionistas... Hoy en día siguen más vigentes que nunca.

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