El anteproyecto de la nueva Ley de Servicios Profesionales "dejará un escenario muy desdibujado y muchos problemas de futuro si finalmente se aprueba el texto, que permite que cualquier ingeniero pueda firmar cualquier proyecto de ingeniería", asegura el decano del COIICV, Javier Turégano.
En la jornada también intervino Manuel Acero, presidente del Instituto de la Ingeniería de España, quien explicó que a pesar de las reuniones que esta institución está manteniendo con técnicos del Ministerio de Economía, "la voluntad de diálogo es nula. No queremos que se nos escuche, sino ser tenidos en cuenta, y no tener que oír argumentaciones pobres, falsas o tendenciosas. Existe una especie de desesperación por encontrar datos que avalen esta decisión y el argumento de que esta medida contribuirá a liberalizar los mercados".
Manuel Acero también denuncia el ninguneo a que ha sido sometida la ingeniería en general, "ya que los textos han llegado de manera oficiosa y sin habernos consultado nada antes de redactarlos". Ante esta situación ya han escrito cartas al presidente del Gobierno, a los partidos políticos del Parlamento y a diversas instituciones de ámbito nacional para intentar evitar la aprobación de esta ley.
UNA SITUACIÓN "TERRORÍFICA"
Según Acero, "la aprobación de esta ley significará que sea legal que un ingeniero agrónomo pueda diseñar un central nuclear o que un ingeniero técnico agrícola pueda diseñar una estación de ferrocarril. Eso me parece terrorífico". Acero recuerda que esta situación "no se da en ninguna parte del mundo y supone un desprecio manifiesto hacia el conocimiento y la experiencia que hemos acumulado los ingenieros durante muchos años".
El presidente del Instituto de la Ingeniería de España alerta de los riesgos que supone este anteproyecto, puesto que intenta desregular "actividades que suponen un riesgo para la sociedad, cuyo control es absolutamente necesario. Es como si quitáramos las señales de tráfico y los radares dando por hecho que la gente va a respetar las normas de tráfico sin control alguno".
Si esta ley entra en vigor, Acero asegura que el intrusismo "estará garantizado, de hecho desaparecerá el concepto porque todos los ingenieros podrán hacer de todo". Y ha mostrado su perplejidad cuando desde el Gobierno se habla de un tronco común de las ingenierías: "¿Tronco común? Hemos estado comparando planes de estudio de diversas ingenierías y entre algunas de ellas sólo hay tres asignaturas comunes de 50. Este dato debiera de ser definitivo".
"CADA UNO HARÁ LO QUE LE DÉ LA GANA"
El decano del COIICV, Javier Turégano, también mostró su preocupación: "Si se aprueba la ley, cada uno hará lo que le dé la gana. Por eso no descartamos llevar este conflicto a instituciones internacionales para que muestren su desacuerdo, algo que ya nos han anticipado".
Turégano relacionó esta Ley de Servicios Profesionales con "la Ley Ómnibus, de la que se dijo que iba a crear una barbaridad de empleo. Pero con la perspectiva que tenemos ya estamos viendo que ni en la creación de empleo ni en la creación de riqueza está teniendo éxito. ¿Quién nos dice que con esta nueva ley las cosas van a cambiar, cuando lo cierto es que van a empeorar? Se confirma que no somos un país serio, la picaresca va a tener el campo abonado, este proyecto de ley anima al intrusismo".
Sobre el tronco común, Turégano advierte de que a día de hoy "hay más de 900 denominaciones aprobadas por la NECA entre grado y máster. ¿Para qué van a servir? Los alumnos están recibiendo el mensaje de que estudien lo que quieran que después trabajarán en lo que sea. Mientras, países poco sospechosos de antiliberalismo como Canadá o Reino Unido están exigiendo un año más en los planes de estudio de titulaciones técnicas".
LA ACREDITACIÓN PROFESIONAL
También se abordó la puesta en marcha de la acreditación profesional, un asunto que se está pilotando desde el colegio de la Comunitat Valenciana para todo el ámbito nacional. "Tras los cambios legislativos operados por la Ley Ómnibus, esta acreditación supone una alternativa eficaz, puesto que la nueva Ley de Servicios Profesionales va a ser muy plana y no deja ninguna alternativa de control al trabajo de los ingenieros", afirma Turégano, quien define esta acreditación como "un sistema voluntario de ordenación de la práctica profesional que aporte a los profesionales prestigio, trazabilidad, visibilidad y reconocimiento, así como la garantía de la competencia técnica y la continua actualización, generando confianza y garantía social".