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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

De injerencias y tontos útiles

En este complejo mundo global debemos tener cuidado en no caer en fáciles manipulaciones y terminar siendo tontos útiles, que alguna vez lo habremos sido seguro

23/11/2019 - 

En la Carta fundacional de ese club internacional, donde las demócratas y países civilizados somos minoría, como habrán imaginado me refiero a la ONU, se establece el “principio de no injerencia” en los asuntos internos de los países, en uno de sus primeros artículos, en concreto el segundo, párrafo 7, después de que en su apartado 4 se hubiera establecido la renuncia al uso de la fuerza o a su amenaza (es decir a la guerra), y como comprobaran día tras día en las noticias, parece que las Naciones Unidas no tienen mucho éxito.

Casos de injerencia a lo largo de la historia han existido muchísimos casos; por ejemplo los españoles hemos sufrido multitud, como cuando Reino Unido participó en nuestra guerra de Sucesión (entre Borbones y Ausburgos) para quedarse con Gibraltar, o cuando desembarcaron tropas inglesas en Venezuela lideradas por el traidor Francisco de Miranda, precursor de otro independentista, Simón Bolívar, podríamos así seguir citando otros casos como todas las intervenciones francesas, desde la usurpación de la Corona por Napoleon Bonaparte, fruto del tratado de Fointeneblau, a los Cien Mil hijos de San Luis, etcétera.

Otros países  también han sufrido la injerencia en sus asuntos internos por parte de potencias foráneas, de forma incluso incruenta con medios económicos o culturales, un ejemplo de ello es la política exterior norteamericana en Iberoamérica, consecuencia de la Doctrina Monroe, o por ejemplo toda la influencia china conseguida a través de sus inversiones económicas en África y de su Instituto Confucio, o también por parte de Rusia por medio del Ciberespacio mediante fake news o acciones DNS en base a la Doctrina Gerasimov.

Pero para que esas injerencias tuvieran un éxito total, siempre ha sido mucho mejor  contar con los tontos útiles o cómplices interiores, concepto que tradicionalmente se le achaca a Vladimir Ilch Ulianov, alias Lenin, sobre todo en las revoluciones socialistas de la guerra fría; y es así como hubieron a lo largo de la historia, oligarquías deseosas de recuperar o retener su poder, como en nuestra guerra de independencia donde contemporizaron con los franceses, y así el Antiguo Régimen empezó a extinguirse por traidor, o las burguesías ávidas de aumentar su poder económico en base a incrementar su poder político, como ocurrió en las guerras de independencia iberoamericanas con los criollos liderando la revolución aliándose con los ingleses, o las clases proletarias deseosas de salir de sus miserias como sucedió a lo largo del siglo XX en aquellas tierras iberoamericanas para librarse de esa nueva clase dirigente criolla mucho más opresiva que la Monarquía española, ya ven, son ejemplos de como todos esos cómplices o tontos útiles se han entregado en cuerpo y alma a fuerzas extranjeras. 

Y cómo no, en esta época de la globalización, donde actores estatales y no estatales interactúan en todo tipo de relaciones nacionales e internacionales, ya sean lícitas o no, allí donde hay un conflicto, crisis o problema larvado, aparece la injerencia extranjera y los  tontos útiles. Es así como en los problemas de orden público o intentos separatistas en Occidente durante décadas ya experimentamos anteriormente la confluencia de estos dos factores, recordemos como la URSS ayudó al terrorismo marxista y/o independentista, la ETA y sus gudaris asesinos son un claro ejemplo; y por lo tanto no nos debe extrañar que en la deriva separatista, de aquellos dirigentes que se ponían antaño como ejemplo del seny catalán (por parte del establisment de la Villa y Corte), aparezcan los tontos útiles (todo el populismo indepe incluido sus dirigentes delincuentes condenados) que se dirigen hacia el precipicio, ayudados por el empuje de las injerencias extranjeras, otra vez venida desde el Este (alguna de ellas), a demás de ser tontos útiles para esos dirigentes independentistas que los usan como cortina de humo para tapar sus redes de corrupción del 3%.

Y cuál es alguna de esas injerencias, pues ya lo dijo Maria Dolores de Cospedal en la rueda de prensa posterior del Consejo de Ministros del 10 de noviembre de 2017, cuando ella lo era de Defensa, que muchas de las fakes news poniendo a España como maltratadora de los derechos humanos, e inventando heridos entre los manifestantes indepes (esta contextualización es mía) provenían del territorio ruso, aunque no había constancia de la participación de su gobierno, dirigido por cierto por un antiguo agente de la inteligencia como es Vladimir Putin. Es por eso que en teoría no nos debería sorprender, en todo caso ocuparnos que no preocuparnos, a no ser que vivamos haciendo la avestruz, que la Audiencia Nacional esté investigando la participación o al menos la presencia de agentes rusos, entre ellos el conocido como Sergey Fedotov (que habría participado en el intento de eliminación de otro ex agente de inteligencia ruso en Londres llamado Serguéi Skripal, es decir tonterías las justas, ojo) por parte del  juzgado central de instrucción Número 6 con el juez Manuel García Castellón a su frente, según publican todos los diarios, aunque según publica el diario el Mundo, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores han afirmado “que la coordinación con Rusia en materia de desinformación está mejorando desde abril de 2018, cuando Josep Borrell y su homólogo ruso, Serguei Lavrov, acordaron crear un grupo de trabajo conjunto” ya veremos lo que opinan los tribunales.

Y muchos de ustedes pensarán, que le importa a Rusia lo que pase en la Comunidad Autónoma Catalana, para empezar ya saben el viejo aforismo atribuido a Julio Cesar Divide et Impera” (divide y vencerás), cuanto más fragmentados y débiles estemos en Occidente más fácil será su influencia Geopolítica en nuestra región. Por otra parte España es un gran aliado de la OTAN y de los Estados Unidos de América, contando en su territorio con diferentes Bases Militares y Cuarteles Generales, tanto de la organización atlántica como de los USA, por lo que nuestra desestabilización siempre es un punto beneficioso a la estrategia de contra poder hegemón que está adoptando Rusia en los últimos años, fíjense lo que ha pasado en Siria, o en la más cercana Libia, por lo tanto las huestes de Putin están encantadas con tanto tonto útil que hay en nuestra autonomía vecina, que incluso parece que querían cambiar cromos de reconocimientos internacionales entre una Cataluña independiente y una Crimea rusa, este tema no es baladí.

Lo malo es que la tontería, en este caso el totalitarismo nacionalista, muchas veces se contagia, y en nuestra Comunidad Valenciana, parece que va habiendo ya tontos útiles nacionalistas, aunque no lo sepan, ya sean pancas o blaveros, que en lugar de preocuparse y gastar todas sus energías en la infrafinanciación (después como no van a aumentar las listas de espera en los hospitales), se preocupan en discutir si AVL “si o no” (algo aparentemente ya sin marcha atrás, ya que es una institución estatutaria desde el 2006) o de intentar independizarse del Derecho Civil Español inventando uno propio, lo que me lleva a recordar aquella disquisición de Josef Stalin sobre la elección entre la política de cañones (AVL “si o no” o Derecho Civil Valenciano) o de mantequilla (financiación Justa), y ya saben como acabo Stalin y la URSS por elegir cañones, yo prefiero mantequilla.

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