VALÈNCIA (EFE/Eva Batalla). La revista Gràffica nació con la aspiración de cubrir el hueco de un medio especializado en diseño gráfico y se ha convertido, diecisiete años después, en un referente del sector en el ámbito hispanohablante, una voz autorizada para escuelas, marcas y medios de comunicación y, sobre todo, en un archivo vivo de la cultura visual en español.
En el germen de Gràffica, cuya versión digital ha llegado a tener picos de lectura de un millón de usuarios mensuales, están Víctor Palau, licenciado en Bellas Artes y diseñador gráfico, y Ana Gea, especializada en diseño estratégico y consultoría, fundadores del estudio creativo y editorial PalauGea, que además de Gràffica publica desde València las revistas especializadas Mússica, Öbjetto y Universo de Emociones.
PalauGea nació como un estudio tradicional de tráfico, comunicación y auditoria que "funcionaba bien", con grandes marcas como Bancaja, hasta que llegó la crisis de 2008. "El mundo se para, el teléfono deja de sonar y había que hacer algo para paliarlo", recuerdan Ana y Víctor en una conversación con EFE. Empezaron entonces a hacer algo "tan básico" como escribir sobre sus propios trabajos, pero de forma divulgativa, una especie de "estrategia interna" para consolidar a sus clientes y conseguir nuevos que derivó en un blog y una newsletter que enviaban a clientes y amigos y que, "de repente", superó los 15.000 lectores.
Poco a poco habían conseguido una audiencia fiel, que apreciaba que se hablara del gremio del diseño desde dentro, con la que crearon un vínculo; esta comunidad les pidió más, un contenido extra a la red, de calidad, y dieron el paso a la publicación de la revista en papel. "La gente se suscribió antes de que existiese la revista", rememoran, y todo esto sucedía en un momento en el que no existían redes sociales.
Ocurrió poco después otro "hito" inesperado. Flipboard -un agregador de noticias y una red social con sede central en Palo Alto, California y oficinas en Nueva York, Vancouver y Pekín- les incluyó en su apartado de diseño y se desató la "locura", asegura Víctor, ya que les dio una gran visibilidad y reconocimiento a nivel internacional, convirtiéndose en un referente del sector hispanohablante.

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- Foto: ANA ESCOBAR
El papel de la imagen
Gràffica ha evolucionado hasta convertirse desde València en una plataforma editorial para entender el papel que la imagen ocupa en la sociedad contemporánea: las marcas, la tipografía, el packaging, la publicidad, el audiovisual, la inteligencia artificial, la formación, la industria gráfica, la creatividad y la cultura visual en sentido amplio. Observa también, señalan sus fundadores, cómo se construyen los lenguajes visuales que nos rodean, cómo influyen en la vida cotidiana, cómo transforman las empresas y cómo afectan a la cultura, la educación, el consumo y la comunicación pública, de una forma analítica y reflexiva pero también crítica.
Y sirve de altavoz del sector denunciando malas prácticas, como los concursos que contribuyen, lamentan, a la precarización del sector; analizando campañas de imagen institucionales; movilizaron ayudas para los diseñadores afectados por la Dana de Valencia de 2024; y han dado voz a los docentes de escuelas superiores de diseño, en huelga indefinida con el profesorado de toda la educación pública no universitaria para reclamar unas condiciones "dignas".
Todo este trabajo se complementa con una línea audiovisual que documenta la cultura visual a través de sus protagonistas, por la que han pasado figuras como Ferran Adrià o Toni Segarra, o el documental -que puede verse en CaixaForum+- 'El futuro del ayer', donde analiza la evolución de la cultura visual en los últimos quince años. Ana y Víctor han trasladado también sus conocimientos a las aulas como profesores, son conferenciantes, articulistas y escritores.
Sobre su relación con la IA, la ven como una "alianza", una herramienta muy poderosa que "va a reordenar valores y nos van a liberar de tareas" y pondrá en valor otras, como "lo físico, lo artesanal, las cosas amables, bien hechas y cuidadas". "Estamos ahora mismo ante un nivel de estética muy alto en la sociedad, ante una nueva generación que exige calidad y que sabe leer los nuevos códigos del diseño", explica Ana, autora del libro 'Vivir del diseño'. "Estamos deseando que los adolescentes de ahora se hagan mayores y sean los que lideren las nuevas tendencias y la nueva sociedad, que seguro tendrá mucha más cultura visual", pronostica.

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- Foto: ANA ESCOBAR