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PARTY STUDIES EN ENSEMS

El mundo académico también se acerca a Spook

7/09/2022 - 

VALÈNCIA. La murga de que el reggaeton es una expresión del patriarcado por el contenido de sus letras se desmonta fácilmente viendo algunas de las fiestas en las que suena esa música. Simplificando el ejemplo, donde sonaban antes guitarras eléctricas y platillos punzantes, también había un grupo de hombres capaces de organizar un círculo en el que poder batirse a base de golpes caóticos, lo que se conoce como un pogo. El reggaeton expulsa a los hombres que no saben bailar y le cede el espacio a las mujeres, que perrean, hacen twerk y disponen de su cuerpo de manera sorora. Y es algo así como si el campo de fútbol de los patios de colegios cambiara de dueños. Es un reflejo de los cambios que vive el mundo. La fiesta explica cómo somos y qué cambios experimenta la ciudad.

Más allá de las letras o la técnica musical, el conjunto de elementos bajo el paraguas de la fiesta no ha solido ser objeto de la investigación académica. Pero sigue siendo hablar de música y escena cultural las drogas, el baile, el ligue, los taxis, la seguridad, o la propiedad del garito que se frecuentan los sábados. Así lo recoge Ensems impulsa, a través del departamento de mediación para personas adultas, Party Studies, un programa de actividades para reflexionar sobre la fiesta desde una perspectiva crítica.

Así lo explica Marina Hervás, que forma parte del equipo de programación del festival: “Nuestra idea era problematizar un fenómeno que era muy vivencial. No se hace teoría sobre la fiesta. Pensamos en el concierto, pero no en el resto de elementos que la crean”. Así que teoría y práctica servirán para reflexionar sobre ello tomando ese hilo del que se va estirando en los últimos años: la Ruta.

“Debemos aprovechar que ha cambiado el paradigma, no solo de la academia, sino socialmente. Se está empezando a desestigmatizar otras formas de expresión y diversión. Caben otras voces y otros relatos, y eso está pasando con la Ruta”, comenta Hervás. El punto de partida eran conceptos como la experiencia, la vivencia, la periferia, lo negado, los raros. Y se toparon con el trabajo de la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE), que ha iniciado la publicación de una serie de investigaciones bajo el paraguas de Party Studies. Ya se ha editado el primer volumen, en el que habla de la cultura de la fiesta en lugares periféricos de Europa, a los que le seguirán otros dos, sobre la fiesta clandestina y los clubs, respectivamente.

Este tercer volumen casaba especialmente con el contexto-València, así que invitaron a sus promotores a diseñar tres actividades, que tendrán lugar en el marco de Ensems, los días 15, 16 y 17 de septiembre. La primera de ellas será una sesión en el Àgora València de la Plaza del Ayuntamiento. En un enclave singular, no solo por su arquitectura, sino por lo inédito que será escuchar los sonidos hardcore en el centro de la ciudad (la fiesta también cuenta cómo son los barrios), Cute Aggression, Diego Navarro y Dj Tekiero revivirán subgéneros desde el trance hasta las “cantaditas”, un repaso por los espectros de la Ruta Destroy a través de DJs jóvenes.

El día siguiente, Brandon LaBelle y Pol Esteve darán una conferencia en la discoteca Spook. Un autobús llevará al público desde València ciudad. El porqué estaba claro: “queremos pisar los sitios, que también fueron protagonistas. No queríamos sentir de hacer una visita turística, sino hacer el programa de actividades desde el mismo lugar. Las discotecas que fueron protagonistas de la Ruta tienen la complejidad de debatirse entre la estigmatización y la turistificación”, desgrana Marina Hervás.

Brandon LaBelle es uno de los redactores del primer volumen de Party Studies, además de artista sonoro. Le preocupa la relación entre el sonido y la resistencia, el espacio público, o la creación del espacio privado a través del sonido. En sus talleres suele tomar elementos sencillos para crear una actividad sonora de manera comunitaria.

Finalmente, el día 17 habrá otra presentación, en Spook y Chocolate, con la charla de Mauro Benavides y la proyección de Es Imposible No Puede Ser, un cortometraje de Andrea González, que, al igual que recupera la analogía del vampirismo y el consumo de drogas de Arrebato para recorrer las carreteras vacías de la Ruta.

"Normalmente, la historia de estas expresiones se ha llevado a cabo por críticos culturales o periodistas. Y parece que los centros de investigación volvemos a llegar tarde. Lo que está sucediendo con la Ruta nos tiene que dar un impulso para abrir la academia a otras cuestiones", reflexiona finalmente Marina Hervás.

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