tribuna libre / OPINIÓN

El reparto del American Pie: ¿Trump o Biden?

29/10/2020 - 

VALÈNCIA. El próximo martes se van a celebrar las elecciones para elegir el presidente de EUA, que ganará el candidato que consiga 270 delegados del colegio electoral y que será o Donald Trump o Joe Biden. A la hora de escribir este artículo, a falta de 8 días, las encuestas son muy favorables para Biden, incluso llegando a darle victoria en Texas (realmente es empate, porque su ventaja, 48 %-45 %, está dentro del margen de error de la encuesta), el segundo estado con más delegados y donde el último candidato demócrata que lo ganó fue Jimmy Carter en 1976.

En la web de referencia a la hora de recopilar las encuestas, RealClearPolitics, Biden tiene una ventaja de unos 8 puntos sobre Trump a nivel nacional, con encuestas variadas que dan un amplio rango de resultados, pero con victoria en votos de Biden. Hay que tener en cuenta que RealClearPolitics recopila las encuestas y hace un simple promedio de las más recientes. Pero las elecciones no se ganan por voto popular, sino por delegados, y más o menos, Biden contaría con un handicap de entre 2-3 puntos para estar igualado el colegio electoral, por lo que los 8 puntos son un margen suficiente para que Biden ganara las elecciones, incluso considerando posibles errores en las encuestas. Si en la misma RealClearPolitics se mira el promedio de las encuestas de cada estado y se asignan los delegados de cada estado a quien su promedio de encuestas dé más votos en el estado, Biden tendría, 232 delegados claros por 125 de Trump, con 181 en disputa por ser la diferencia no significativa; asignando estos delegados en disputa aunque la diferencia sea pequeña, a Biden le correspondería 341 delegados por 197 de Trump, apreciable ventaja.

Si se habla de modelos que pronostican el resultado de las elecciones, el de referencia es el de FiveThirtyEight, medio fundado y dirigido por Nate Silver. Nate Silver que empezó haciendo estadísticas de béisbol consiguió la fama en las estadísticas políticas por sus aciertos de las victorias de los candidatos en los estados en las elecciones presidenciales de 2008 y 2012. En 2016, aunque su modelo no acertó, ya que su candidata favorita era Hillary Clinton con un 71 % de posibilidades de ganar, fue el modelo que más posibilidades daba a la victoria de Trump, ya que otros daban al menos 85 % a Clinton.

Aunque no sea el único modelo, hay que agradecer a FiveThirtyEight su espíritu didáctico y abierto a la hora de publicar y discutir sus pronósticos. A día de hoy FiveThirtyEight da un 87 % de posibilidades de victoria a Biden con una ventaja del 8 % del voto. Visto así, parecería que la victoria de Biden estaría clara, pero solo hay que recordar que las posibilidades de victoria de Trump, 12 %, son un poco menores que las de sacar un 5 al tirar un dado; y es fácil recordar partidas de parchís en las que se ha entrado en el tablero a la primera, por lo que cuidado, ya que en estadística los sucesos solo empiezan a ser irrelevantes cuando sus probabilidades son menores del 5 %.

Resulta que RealClearPolitics también recopila las probabilidades de ganar calculadas a partir de las cuotas de las casas de apuestas para cada candidato, dando 65 % para Biden y 35 % para Trump. Parecería que no todos los apostantes están convencidos del triunfo del Biden y siguen arriesgando por Trump.

En la siguiente tabla se muestran las últimas predicciones de FiveThirtyEight para los estados más disputados. En la primera columna están los nombres de los estados (o distritos electorales). En la segunda, la diferencia de voto que consiguió Clinton a Trump en las elecciones de 2016. En la tercera columna, la previsión de voto de FiveThirtyEight para estas elecciones, que no es un simple promedio de encuestas, sino que FiveThirtyEight también las cocina para eliminar supuestos sesgos de las empresas demoscópicas. En la cuarta, las posibilidades de victoria de Biden calculada por FiveThirtyEight. En la quinta, los delegados que corresponde al que gane el estado. Y la sexta es el acumulado de delegados desde las filas superiores: como la tabla está ordenada de arriba a abajo desde los estados con más posibilidades de que gane Biden a los de menos, indicaría un acumulado de delegados de Biden.

 

Entonces se ve que el primer estado donde Biden consigue superar los 270 delegados es Pensilvania, por lo que a Biden le bastaría para ser elegido presidente con ganar Pensilvania junto con todos los estados donde tenga mayor posibilidades de victoria que en Pensilvania. Darse cuenta que las posibilidades de Biden de ganar Pensilvania, 84 %, son muy similares a las de ganar Biden la presidencia, 87 %. Al final, las elecciones se van a decidir en unos pocos estados, que seguramente están incluidos en esta tabla.

Si se contaran todos los estados donde es más favorito Biden que Trump llegaría hasta 335 delegados, es decir, según el modelo de FiveThirtyEight, ahora mismo tendría un margen de 65 delegados.

Comparando con las elecciones de 2016, Biden tendría que ganar, además de los de Clinton, en al menos tres estados de los de Trump: Michigan, Wisconsin y Pensilvania, todos en el Cinturón de Óxido, estados que han sufrido la desindustrialización. Así que las opciones de victoria de Biden se sustentan principalmente en que gane estos estados "oxidados", aunque alternativamente, si alguno de estos estados fallara, podría compensarlos con estados del Cinturón del Sol como Florida, Arizona o Carolina del Norte, estados más al sur y con mayor diversidad demográfica, con más latinos y afroamericanos. Por contra, la ruta de la victoria más clara para Trump se basa en ganar tanto Florida como Arizona y Carolina del Norte, así como algún estado "oxidado".

Y centrándose en Pensilvania, el estado decisivo que daría a Biden (pero visto al revés, también a Trump) la victoria, Biden tiene un margen de unos 5 puntos en FiveThirtyEight. Según RealClearPolitics, Biden tiene también una ventaja de unos 5 puntos, por los 2 puntos de ventaja que daba a Clinton en 2016, pareciendo la posición del candidato demócrata más sólida en estas elecciones. En unas elecciones las evoluciones del voto de los estados tienen cierto acoplamiento, por lo que si Pensilvania terminara en manos de Trump, revertiéndose la ventaja actual, seguramente también se habría dado un vuelco de alrededor de esos 5 puntos en diferentes estados, siendo la victoria de Trump mucho más plausible en el colegio electoral.

También se puede ver la evolución del modelo de FiveThirtyEight en esta gráfica: la línea azul discontinua muestra la evolución del margen de Biden en el estado decisivo, el que en cada momento le daría la mayoría (el 50 % de los delegados); y la zona sombreada azul indica con qué margen conseguiría el 47.5 % y el 52.5 % de los delegados.

Se ve que desde septiembre Biden ha gozado de una ventaja de al menos el 3 % en el estado decisivo. Pero para asegurarse cierta ventaja en delegados, llegar al 52.5 % de los delegados, su margen ya se reduce ahora a algo más del 2 %, un margen más ajustado considerando los posibles errores de las encuestas.

Por último, el modelo de FiveThirtyEight permite evaluar el desarrollo de la noche electoral. En un principio, la noche electoral empezaría con un 87 % de posibilidades de Biden de ser elegido presidente. Pero según se conozcan los escrutinios de algunos estados, estas probabilidades cambiarán, porque ya no solo se contará con los datos de las encuestas sino también de resultados reales. Salvo sorpresa mayúscula, Carolina del Norte, Florida y Pensilvania, estados disputados de la costa este con ligera ventaja para Biden, marcarán el rumbo de las elecciones. Además, serán de los primeros estados que se sabrán sus resultados, siempre y cuando el voto por correo, que en estas elecciones va a ser mucho más importante, no altere los escrutinios finales.

Por ejemplo, si Trump gana en Carolina del Norte, ya las probabilidades de que Trump gane las elecciones suben del 12 % al 33 %. Si además ganara Florida, se convertiría en el favorito con el 50 %. Y si lo rematara con Pensilvania, sus posibilidades pasarían al 91 %. Por contra, Biden ganando Carolina del Norte, ya alcanzaría el 99 % de probabilidades de ganar. Esto es lo que daría el modelo de FiveThirtyEight para todas las combinaciones de ganadores de estos estados:

En conclusión, los augurios de victoria electoral son propicios para Biden, claramente, mucho más que los de Clinton hace cuatro años, pero como dice el refrán, hasta el rabo todo es toro.

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