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DISEÑO PARA EL PENSAMIENTO

El significado de los iconos, su diseño y la separación de su significante

Seguimos guardando cosas en disquettes, viendo el tiempo pasar con relojes de arena, hablando con teléfonos de disco de dial, escribiendo con pluma estilográfica o pintando al óleo con una paleta de artista

14/05/2018 - 

VALÈNCIA. Lo que ocurre cuando utilizamos a diario ese entorno que son las pantallas, lo que se conoce como interfaz gráfica de usuario, es que interactuamos con pequeñas representaciones de objetos que nos conceptualizan rápidamente una función particular. Tan obvio ya como natural (natural si la interfaz está bien diseñada). A la mayoría de estos iconos se les dio forma hace cuarenta años, y por muchos rediseños que hayan sufrido llegaron a calar tanto que su significado ha trascendido tanto que consiguió desvincularse del objeto que representaba.

Este mes hace veinte años que Apple lanzaba el primer iMac, aventurándose a eliminar la disquetera en pos de la ranura del cd, de forma que aunque los nacidos a partir de la década de los 90 probablemente no llegaron a utilizar físicamente disquettes como soporte informático, conocen su forma y función gracias al icono del Word de cada vez que han querido guardar un documento, y de igual manera hoy nos reprimimos de jubilar aquellos antiguos teléfonos fijos de auricular a causa del icono de la app de llamada de nuestro móvil o del botón de las conversaciones de programas de videoconferencia.

Una cámara de vídeo de cintas, una calculadora, una esfera analógica de reloj de pared, una pluma estilográfica, una paleta de óleos, un cd, un rollo de película, un teléfono de marcación por dial giratorio… ¿Reconocería un menor de edad estos objetos más allá del icono?


Si nos remontamos otras dos décadas atrás en la historia de Apple encontramos un hito en el diseño de iconos y algunas de las primeras interfaces gráficas diseñadas por Susan Kare, quien exprimió esa idea del escritorio virtual con elementos de oficina para representar acciones cotidianas como cortar, pegar, archivar o tirar a la papelera. Posteriormente la diseñadora norteamericana sería contratada por el eterno rival, Microsoft, para desarrollar los ya míticos iconos para las versiones de Windows 3 realizados entre 1990 y 1992. Pasaron de líneas simples en dos tonos (por limitaciones tecnológicas que definieron el estilo 8-bit) hasta cuatro y dieciséis colores, de puntos de vista planos a perspectivas isométricas, cobraron brillos, formas redondeadas e incluso superaron por suerte una fase esqueumórfica, y como su fuese la representación egipcia en un jeroglífico, todos estos elementos sobrevivieron en pantalla a su desaparición de nuestras vidas cotidianas. Susan Kare decía que los buenos iconos debían representar una idea de la forma más clara, concisa y reconocible posible. Eran pues la representación o la metáfora perfecta en su origen, pero ahora están obsoletos como imagen pero sin prescribir como significado, así que son vigentes a la vez que caducos y ya estamos más familiarizados con la representación de un icono y su símbolo que con el elemento en sí que lo inspiró. Un follón metalingüístico y de evolución cultural al que nos hemos adaptado con naturalidad al incorporar las interfaces digitales progresivamente a nuestro día a día.



No desaparecerá la calculadora como icono, y posiblemente el cd se mantenga como lo hizo el disquette para referirse a música y a datos respectivamente. Tampoco desaparecerá la pluma estilográfica como símil de escritura o dibujo vectorial, la paleta de pintura o el reloj de arena, aunque en nuestras casas ya no tengamos ninguno de estos objetos pero sobreviven gracias al diseño de interacción.

Y posiblemente sobrevivirá el sobre y el sello como metáfora del correo aunque no recordemos la última carta que llevamos a un buzón, y aunque la llave como objeto para abrir cerraduras sea jubilada por el smartphone seguirá como icono de llaveros y accesos a cuentas, y el auricular de los teléfonos seguirá vigente como decíamos antes (aunque tiene narices que lo utilice de icono precisamente Whatsapp, la aplicación que mató la conversación hablada). Desaparecerá la pila hoy usada como indicador de batería y el icono de gasolinera seguirá como representación de añadir energía aunque se extinga el combustible fósil, y las cámaras analógicas y Polaroid ya han sido rescatadas para representar las apps de filtros de la fotografía móvil.



Iconos para las versiones de Windows 3 realizados entre 1990 y 1992 por Susan Kare, quien la década anterior había trabajado para Apple desarrollando los iconos del primer Macintosh.

A sucesivas generaciones los iconos y las interfaces gráficas han impuesto un significado a cosas para las que no ha habido una experiencia real de uso por parte del usuario. Y seguirá siendo así, haciendo que los iconos de las pantallas constituyan un legado cultural de índole casi antopológica, ya que por medio del diseño de los mismos podremos entender los usos de objetos cotidianos de nuestra sociedad.

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