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tribuna libre / OPINIÓN

El teléfono Streisand

14/09/2018 - 

Durante la jornada del martes saltó la noticia, en los medios de comunicación valencianos, de la implantación de un teléfono rojo donde, la Concejalía de Desarrollo Económico Sostenible del Ajuntament de València, va a informar cada 10 minutos de las medidas tomadas a cabo en el nuevo programa de empleo impulsado desde València Activa, dependiente de su concejalía, Oportunitats +55 y de la propia agencia de empleo. Una acción comunicativa, nunca una acción de gestión pública, que pretendía dar a conocer las medidas impulsadas dentro de este programa de empleo y que, gracias a su originalidad, buscaba ampliar el radio de impacto habitual al resto de acciones lanzadas por el Ayuntamiento.

Para aquellos que no hayáis conocido la noticia, se trata de la instalación de un teléfono rojo en uno de los cruces más transitados de València (Calle Colón con Calle Russafa), el cual sonará cada 10 minutos y aquella persona que lo descuelgue conocerá de primera mano alguna de las medidas impulsadas desde València Activa y, en concreto, de su nuevo programa Oportunitats +55. Una acción puramente promocional del trabajo de gestión que se está realizando desde la Concejalía correspondiente. Hasta ahí, parece todo normal.

Pues bien, las próximas horas al anuncio, algunos cargos públicos autonómicos, algunos de los “socios” de Gobierno, se lanzaron rápidamente a criticar la acción promocional criticándola de “humillante” y “de pésimo gusto”, obviando completamente la función primaria de la acción, confundiéndola como un servicio de asesoramiento al uso (el cual ya se realiza en diferentes centros municipales), y potencia el objetivo de la campaña: que tenga un alto grado de conocimiento por la ciudadanía.

Y es aquí, al igual que en otras situaciones recientes donde algunos de los implicados son reincidentes, donde aparece el efecto Streisand y la pregunta que alguno debería de haberse hecho antes de lanzar un tuit ¿Qué impacto va a tener esto entre la ciudadanía? y ¿Voy a ayudar a ampliar el radio de impacto de la noticia por culpa de mi crítica?

Si la respuesta es sí, como ha sido este caso, la consecuencia es el efecto Streisand, un clásico de la comunicación, en especial de la comunicación política, que se produce cuando alguien intenta camuflar o desprestigiar cierta información y que, lejos de conseguirlo, lo que hacen es ampliar el impacto de esto llegando a la famosa “viralización” de la noticia otorgando una publicidad involuntaria al emisor de la información. (tal vez en este caso afirmar esto sea un tanto desproporcionado pero no en otras broncas, también recientes, como la que se generó cuando el PSPV propuso informar en sus sedes de la nueva Renta de Inclusión, donde se cumplió a la perfección las consecuencias de este efecto)

Este efecto, se conoce así, tras el suceso que protagonizó la actriz y cantante Barbra Streisand en 2003 cuando pretendió retirar de un portal web, prácticamente desconocido, una imagen aérea de su mansión, logrando un efecto multiplicador de las visitas en dicha web.

Entendemos que la alta exposición a los medios de comunicación tradicionales, la gran actividad que generamos en las redes sociales y el hecho de que estemos en (pre)campaña, hace que muchos de nuestros políticos entren al enfrentamiento directo con el fin de censurar y/o criticar errores de los contrarios, pero, como recomendación, les diría que es mejor pensar dos veces el efecto que va a tener su denuncia ya que, como hemos visto en este caso, el alcance de la noticia se ha multiplicado por las críticas realizadas, tanto en prensa como, exponencialmente, en las redes sociales.

No está de más que algunos recuerden de la noticiabilidad de estos choques por parte de los medios y entiendan que lo que antes podía ser una simple discusión ahora puede realizar un efecto multiplicador en el impacto de la noticia, especialmente cuando esta noticia tal vez hubiera pasado desapercibida, en los medios de comunicación y en las redes sociales, si no hubiera sido por...

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