LA VOZ DEL CONSUMIDOR / OPINIÓN

El eterno 'apaño' ferroviario

23/07/2024 - 

La situación del transporte ferroviario en la Comunitat Valenciana parece sacada de una novela kafkiana, recordando el centenario del escritor. Mientras nos prometen modernización y mejoras, la realidad es que viajar entre Valencia y Castellón a bordo de un tren de cercanías, hoy es más lento que hace 35 años. Esta paradoja es sólo la punta del iceberg de una serie de decisiones cuestionables y promesas incumplidas que han caracterizado el desarrollo ferroviario en nuestra Comunitat.

El anuncio de nuevos cortes e incidencias en las líneas de cercanías para este verano, justificados por un plan de modernización que lleva años de retraso, suena más a una prolongación de las molestias que a un remedio definitivo. Es cierto que se han prometido nuevos trenes para el próximo año y que las infraestructuras están mejorando, pero la pregunta que nos hacemos muchos valencianos es: ¿a qué precio?

La implementación del tercer carril, presentada como una solución innovadora, parece más bien un parche temporal que no resolverá los problemas de fondo. Este "apaño", como algunos lo consideramos, probablemente no mejorará los tiempos de viaje a largo plazo y sólo prolongará el colapso actual en cercanías, hipotecando una conexión hacia Barcelona por debajo de los estándares que se aplican a otras líneas. La necesidad de compatibilizar el tráfico de pasajeros y mercancías a través del corredor mediterráneo es un desafío que hubiera requerido otras soluciones más ambiciosas y bien planificadas.

Lo más preocupante es la sospecha de que los responsables de estas decisiones eran conscientes de que no sólo se trataba de una solución temporal, sino que también llevaría consigo un largo calvario para los usuarios, que todavía padecemos. Entonces, si partimos de esa hipótesis, ¿por qué se permitió la ejecución de una obra con estas características cuando existían reservas sobre la idoneidad de la misma? Esta falta de transparencia y responsabilidad es inaceptable cuando se trata de infraestructuras tan cruciales para el desarrollo económico y la calidad de vida de los ciudadanos.

La pregunta que resuena en la mente de muchos valencianos es: ¿Lograremos alguna vez tener un transporte ferroviario en condiciones en la Comunitat? La respuesta, desafortunadamente, no es clara. Mientras sigamos permitiendo soluciones a medias y falta de visión a largo plazo, es probable que sigamos atrapados en este ciclo de promesas y decepciones.

Es hora de exigir un plan integral y adecuado para el desarrollo ferroviario de la Comunitat Valenciana. Necesitamos transparencia en la toma de decisiones, inversiones dignas y soluciones que realmente mejoren la conectividad y la eficiencia del transporte. Los valencianos merecemos un sistema ferroviario del siglo XXI, no uno que nos haga viajar más lento que hace tres décadas.

El progreso no se mide solo en kilómetros de vías reformadas o en el número de trenes nuevos, sino en la calidad del servicio y en cómo éste mejora la vida de los ciudadanos. Hasta que no veamos un cambio real en este sentido, seguiremos siendo testigos de cómo el tren del progreso pasa de largo por la Comunitat Valenciana, dejándonos en el andén de la frustración y la incredulidad.

El autor es abogado experto en consumo