ENTREVISTA A LA NUEVA GERENTE DE LA FUNDACIÓN de investigación HOSPITAL GENERAL DE VALÈNCIA

Carmen Escobedo: "Hay que estabilizar a los investigadores, aunque no a cualquier precio"

20/02/2023 - 

VALÈNCIA. "Hay que estabilizar a los investigadores, aunque no a cualquier precio". Así lo cree la nueva gerente de la Fundación de Investigación del Hospital General de Valencia (FiHGUV), Carmen Escobedo (Palomar de Arroyos, Teruel, 1975), quien apunta a que los investigadores tengan que cumplir unos estándares de producción científica y de innovación y conseguir transferir más resultados al tejido empresarial.

Licenciada en Biología por la Universitat de València (UV) y Premio Extraordinario de Doctorado por la misma universidad, es investigadora de excelencia del "Programa para el apoyo a personas investigadoras con talento - Plan GenT", impulsado por la Conselleria de Sanidad. Actualmente, dirige el Laboratorio de Ingeniería Biomédica y Tisular (BTELab) y, desde 2017, es investigadora visitante en el Wyss Institute de la Harvard Medical School (HMS).

- Diría que la Fundación de Investigación del Hospital General de València no es tan conocida como otros institutos de investigación. ¿Hacia dónde se dirigen sus líneas de investigación?

- Es cierto que nuestra Fundación es la menos conocida de todas las de los grandes  hospitales valencianos, supongo que porque tiene un tamaño menor que otros institutos sanitarios como Incliva o el IIS La Fe. En nuestro caso, tenemos distintas líneas de investigación, muchas de ellas, están impulsadas desde  los distintos servicios médicos del Hospital. Se centran en la realización de estudios epidemiológicos empleando la información asistencial. 

"Es cierto que nuestra Fundación es la menos conocida de todas las de los grandes  hospitales valencianos"

Por otro lado, en los laboratorios ubicados en nuestras instalaciones, hay también algunos grupos de investigación con líneas orientadas al diagnostico clínico y otras más traslacionales. Estos grupos, abarcan diferentes campos de la salud. El Grupo de Investigación en Oncología Molecular liderado por el Dr. Carlos Camps, jefe de Servicio de Oncología,; el Grupo de Investigación en Obesidad Infantil liderado por la Dra. Empar Lurbe, jefa del Servicio de Pediatría y el Grupo de Investigación en Ginecología liderado por el Dr. Juan Gilabert, jefe de Servicio de Ginecología. 

También el Grupo de Investigación en Farmacología, liderado por el Dr. Javier Milara; el Grupo de Investigación en Urología, liderado por el Dr. Emilio Lopez Alcina, Jefe de Servicio de Urología,el Grupo de Investigación Traslacional en Cirugía Robótica y Avanzada, liderado por cuatro jefes de servicio de diferentes especialidades, Dr. Emilio López de Urología, Dr. Cristóbal Zaragoza de Cirugía General y Aparato Digestivo, Dr.  Ricardo Guijarro de Cirugía Torácica y Dr.  Juan Gilabert de Ginecología; por último, el Grupo de Ingeniería Biomédica y Tisular (BTELab), que es el que yo lidero.

- ¿Destacaría alguna de las investigaciones?

- Todos ellos están llevando a cabo trabajos  muy punteros. Por citar un ejemplo, hace cinco años, nuestro grupo de Investigación en Cirugía Robótica, consiguió una línea nominativa de la AVI para innovación en cirugía robótica y avanzada, convirtiéndose pionero en el desarrollo y la innovación en el campo de la robotización aplicada a la cirugía en nuestro país. Gracias a este logro, nuestro Hospital fué el primero de la sanidad pública valenciana en ofrecer este tipo de cirugía a sus pacientes. 

Además, durante los cuatro años de duración de dicha línea, los investigadores, en colaboración con distintos institutos tecnológicos valencianos, han conseguido mejorar la calidad de la asistencia a los pacientes, y han dado lugar a la obtención de diversos prototipos y patentes que están en vías de ser trasladados al tejido productivo de la Comunidad Valenciana.

Este proyecto, también ha servido como marco para la creación de la primera Cátedra Institucional de Cirugía Robótica y Avanzada en España,  auspiciada por el Hospital General a través de esta Fundación y la UV. Además, dentro de nuestra fundación, también contamos con servicios de apoyo a la investigación tan fundamentales como el biobanco o ensayos clínicos.

-El perfil de gerencia de la fundación ha pasado de financiero a investigador. ¿Cree que será positivo?

-Creo que son simplemente perfiles de formación diferentes, pero al final  la idea en ambos casos siempre es mejorar nuestra fundación. Obviamente, estas diferencias  pueden llevar a promover iniciativas distintas para lograr ser más visibles, conseguir  financiación pública y privada y en def initiva, ayudar a que esta fundación crezca, evolucione y siga siendo sostenible.

- ¿No le da miedo entrar en el bucle de burocracia que supone una gerencia?

- La verdad es que es todo un reto personal. La suerte que tengo es que hay un equipo de administración detrás que lleva aquí muchos años y conoce perfectamente el funcionamiento de la fundación. Esta fué una de las razones que me animaron a presentarme a la convocatoria. Si queremos que la fundación continue avanzando, creciendo y convertirla en referente, los que estamos trabajando aquí somos los más interesados en remar junto al Consorcio y a la dirección de docencia e investigación para conseguirlo.

- Usted ha investigado prácticamente en todos los continentes. ¿Hay muchos cambios en los modelos de investigación?

- Por suerte, he estado expuesta a lo largo de mi carrera a unos ambientes muy diferentes. He trabajado durante diez años para la Universidad de Helsinki. Allí, pasé de ser investigador senior a crear mi propio laboratorio como Investigadora Principal (IP) en prácticamente un año y medio, al conseguir una ayuda súper competitiva de la Academia de Finlandia. He estado trabajando también en Japón y en Estados Unidos.

En mi opinión,  el modelo de investigación finlandés se caracteriza sobre todo por su flexibilidad, el enfoque hacia la innovación y la gran inversión tanto pública como privada en investigación. Por ejemplo, una vez consigues el dinero para realizar tus proyectos, como IP puedes cambiar el uso de partidas de dinero y realizar modificaciones con burocracia cero si consideras que es necesario para lograr llevar a cabo con más éxito el proyecto. El teletrabajo está muy integrado en el sistema de investigación desde hace muchísimo tiempo, supongo que debido a la dureza del invierno. En cuanto a la conciliación familiar, el sistema finlandés es uno de los más avanzados del mundo.

- ¿Cómo fue su estancia en Japón?

- He tenido la suerte de trabajar y vivir en Japón durante tres años. El japonés es un sistema muy piramidal, estructurado y con mucha menos presencia de la mujer,  aunque he de decir que allí estuve muy a gusto y aprendí mucho. En el instituto de Ingeniería Biomédica en el que trabajé, a pesar de que era muy internacional, yo era la única IP y a los investigadores japoneses esto les resultaba interesante y curioso. Fue una experiencia enriquecedora porque los compañeros contaban mucho conmigo y siempre les interesaba conocer mi punto de vista como extranjera y como mujer.

Lo más dificultoso en el día a día del laboratorio era la jerarquía y burocracia a la hora de hacer cosas tan simples como un pedido, porque tenías que pasar por cuatro o cinco personas. Se hacía mucho más tedioso sacar adelante tus proyectos porque retrasaba la llegada de reactivos y consecuentemente, los experimentos, especialmente si los productos venían de fuera de Japón. 

En Estados Unidos mi experiencia es totalmente diferente, es un sistema de trabajo muy dinámico, al menos en el centro de Harvard en el que soy investigador visitante.A nivel del ambiente y la mentalidad de trabajo, me resulta muy enriquecedor porque te encuentras en la cresta de la ola en términos de investigación y estás rodeado de gente brillante. Además, el equipamiento, los recursos en innovación, facilidades a la hora de transferencia de conocimiento o emprendimiento y financiación son también enormes. Desde el punto de vista de la conciliación familiar, USA es muchísimo más complicado que Finlandia.

 - ¿Deben cambiar las condiciones de los investigadores? ¿Cuál debe ser el modelo?

-  Por supuesto, terminar con la precariedad económica y conseguir la estabilización de la carrera profesional de investigación es fundamental, pero no a cualquier precio. Que para ello los investigadores tengamos que cumplir unos estándares de producción científica y de innovación y conseguir transferir más resultados al tejido empresarial. En mi opinión, un posible modelo sería una combinación de nuestro modelo del profesorado universitario y el modelo finlandés.

"Terminar con la precariedad económica y conseguir la estabilización de la carrera profesional de investigación es fundamental"


Básicamente, favorecer que una vez conseguidos los méritos necesarios para cada etapa, podamos tener contratos estables como un funcionariado, pero teniendo cada cierto tiempo evaluaciones que no te permitan saltar al siguiente nivel, hasta no alcanzar los estándares de calidad adecuados. En el sistema finlandés de investigación, existían hasta ocho niveles dentro de la misma categoría profesional tanto para los investigadores como para el personal de apoyo. 

Al final de cada año, en el momento de revisar tu salario, recibías más complementos o incentivos de acuerdo a lo que habías producido o conseguido. Para pasar a la siguiente categoría profesional, había que cumplir una serie de hitos, previamente establecidos y conocidos. Por ejemplo a los investigadores se les exigía dependiendo del estadio profesional un número determinado de artículos científicos de calidad  en posiciones destacadas y/o patentes, atraer proyectos competitivos… La evaluación era personalizada, por lo que si tenías un mal año, normalmente no recibias los incentivos pero no se te penalizaba, pero existian una serie de directrices que te permitían ir consiguiendo mayor estabilidad y mejores retribuciones,mientras siguieras produciendo, algo parecido al sistema que se pretende implantar aqui con la Ley de Ciencia.

La falta de estabilidad en la investigación supone un estrés añadido a lo sacrificado que resulta este trabajo tan vocacional. Además, esta sensación va en aumento a medida que te haces mayor, resultando cada vez más duro y difícil. Por eso hay tantos investigadores que deciden abandonar antes de llegar a posiciones senior y prefieren trabajar en empresas privadas. Así pueden tener mejores salarios, o dedicarse a la docencia ganando en estabilidad laboral. Si conseguimos mejorar el modelo y crear  de la carrera investigadora, estoy segura de que podríamos atraer a muchos más jovenes, e incluso, captar talento internacional o favorecer el retorno de más investigadores españoles que continuan trabajando en el extranjero.

 - ¿Cree que en la Comunitat Valenciana hay una buena traslación de la investigación al área clínica?

- Creo que en líneas generales sí. Primero, para contestar a esta pregunta me gustaría  distinguir entre la investigación básica dirigida a generar conocimiento y la investigación clínica o traslacional. La primera suele estar más localizada en Universidades y determinados centros de investigación y es fundamental para entender por ejemplo que es lo que ocurre dentro de una célula para que aparezca un cáncer o una enfermedad degenerativa. 

En cuanto a la investigación clínica que estamos realizando en nuestra fundación que es la que mejor conozco, está prácticamente  dirigida en su totalidad a diagnosticar, tratar o mejorar la calidad de vida de los pacientes, de forma directa. Probablemente, mi grupo de investigación sea el más outsider, dado que yo soy bióloga, no tengo carga asistencial, y tampoco pertenecemos ni hemos surgido a partir de ningún servicio médico hospitalario.

-Dirige el grupo de investigación BTELab. ¿A qué se dedican?

- Somos un laboratorio de investigación traslacional. La mayoría de nuestros proyectos están dirigidos a dar soporte a los  servicios clínicos mediante impresión y bioimpresión 3D con células madre y a avanzar en el diagnóstico empleando plataformas y biomodelos 3D para análisis de fármacos.

"Nuestros proyectos están dirigidos a dar soporte a los  servicios clínicos mediante impresión y bioimpresión 3D con células madre"

Tenemos proyectos de bio-impresión 3D aplicados sobre todo a hacer plataformas y biomodelos con células madre para reducir el uso de modelos animales antes de llevar los fármacos a clínica y, sobre todo, para hacer medicina y farmacología más personalizada para lo pacientes. Otra de las líneas en marcha es el llamado “órgano en chip”. Son unos dispositivos de microfluidos que consiguen reproducir ciertas partes de la fisiología de un órgano o un tejido en un dispositivo tan pequeño como un USB.

Estos 'órganos en chip' permiten estudiar como se comportan las células de pacientes con enfermedades concretas, testar ciertos fármacos e incluso hacer diagnósticos. A pesar de que los modelos animales son muy útiles en muchos casos, pero la fisiología de un ratón o una rata es distinta a la de los humanos, y esto hace que a veces, los resultados obtenidos en el laboratorio no funcionen igual de bien cuando se trasladan a pacientes.

- También tienen en marcha el proyecto Realistic, financiado por la AVI. ¿En qué consiste?

- Es un proyecto  estratégico de cooperación, en el que participan Aimplas y la empresa valenciana IT3D. Consiste en innovar en la fabricación de modelos anatómicos personalizados y realistas para facilitar la planificación de cirugías complejas.Además de mi laboratorio y  17 servicios médicos de nuestro hospital, participan algunos de otros hospitales como el de Ontinyent, La Fe, el Clínico, el IVO o el Centro de Transfusión. 

Este proyecto nos ha permitido crear  la primera unidad piloto de la Comunidad Valenciana, situada aquí en la Fundación. La creación de una unidad de este tipo es novedosa en la Comunitat Valenciana, aunque no en España. El Hospital Gregorio Marañón de Madrid fue pionero en la puesta en marcha de una en 2013. Existe  una también  Sant Joan de Deu en Barcelona y otra en Andalucía.

Una particularidad de la nuestra, es que hacemos modelos para servicios muy diversos, mientras que otras dan soporte mayoritariamente a los servicios de Traumatología y Cirugía Maxilofacial. Nosotros no utilizamos impresoras 3D comerciales, sino que hemos diseñado nuestro propio equipo de impresión 3D usando tecnologías más modernas que nos permiten imprimir con formato pellet, consiguiendo emplear al mismo tiempo muchos más tipos de materiales con distintas densidades, durezas y creando modelos más realistas. Esta impresora 3D la hemos diseñado y construido en nuestro laboratorio, con la colaboración del FabLab de la Universidad de Salamanca.

La selección de materiales la lleva a cabo Aimplas, y tras su validación, estamos creando un catálogo para que los cirujanos puedan configurar el modelo, eligiendo aquellos materiales que más se asemejen al los órganos o tejidos que necesitan operar. Con estos modelos se consigue disminuir el tiempo que el paciente pasa en quirófano.También se pueden emplear en docencia, además de para explicar a los pacientes y familiares la cirugía a la que se van a enfrentar.

Otra parte del proyecto se basa en el uso de distintas tecnologías de escaneres 3D proporcionados por la empresa IT3D para su empleo en diversas aplicaciones médicas, como por ejemplo el seguimiento del proceso de cicatrización de úlceras profundas en colaboración con el servicio de Dermatología del Hospital.

- Es  investigadora de excelencia del "Programa para el apoyo a personas investigadoras con talento - Plan GenT", impulsado por la Conselleria de Sanidad. ¿Por qué se van los investigadores fuera?

-Creo que la mayoría lo hacemos para mejorar nuestra formación. Es una parte muy importante para nuestro desarrollo como investigadores, especialmente si los líderes de nuestro campo están en el extranjero. También nos vamos porque somos conscientes de la precariedad e inestabilidad que hay en este mundo de la investigación en nuestro país. La mayoría de los españoles con los que me he cruzado fuera, salimos con la esperanza de que cuanto más puntera y exitosa sea esta formación que vamos a conseguir fuera, nos resultará mucho más fácil volver a casa  con más y mejores opciones. 

A medida que van pasando los años, lo que ocurre muchas veces, es que cuando comparas los salarios y las condiciones, no estás dispuesto a volver a cualquier precio, especialmente cuando ya te has adaptado a estar fuera o tienes una familia que mantener.Por eso es tan importante que esto cambie cuanto antes si queremos recuperar todo el talento que ha emigrado y aplicar en nuestro país todo lo aprendido. 

En mi caso me fuí al inicio de la  anterior crisis económica porque intuía que uno de los sectores más afectados sería el de investigación. Quería investigar el uso de nuevos materiales naturales para  bioimpresión 3D y decidí hacer una estancia en la Universidad de Helsinki. A los tres meses, me ofrecieron un contrato como investigador senior allí. Tenían muchísimo interés en que me quedase por mi experiencia con distintos tipos de células madre humanas.Decidí quedarme, a pesar de que en aquel momento yo tenía un contrato postdoctoral del Instituto de Salud Carlos III y estaba muy contenta en el laboratorio aqúi en Valencia.

Luego ya se fue dando todo. La Academia de Finlandia saca unas ayudas muy competitivas cada año. Da diez de ellas  para seleccionar a los investigadores jóvenes más pioneros y prometedores el país. Yo llevaba en Helsinki año y medio, y decidí pedirlas porque estaba preparando una Marie Cuire Europea y pensé que era una buena manera de conseguir feedback de los evaluadores para mejorar mi proyecto. Para mi sorpresa fui uno de los diez candidatos seleccionados. Me dieron una ayuda de casi dos millones de euros y cinco años de duración para crear propio laboratorio de Ingeniería de Tejidos.Así me convertí en investigador principal y me independicé. Fue una sorpresa porque fui uno de los primeros extranjeros en conseguirla y ni siquiera hablaba finés. Eso me estimuló a continuar esforzándome hasta el día de hoy.

Mi proyecto del  Plan GenT de la Generalitat es para hacer una plataforma 3D de piel artificial humana vascularizada con idea de emplearla  a corto-medio plazo para diagnóstico y medicina, sin perder de vista en emplearla a largo plazo para regenerar piel de quemados.

- ¿Por qué decide volver?

- Las razones fueron fundamentalmente personales. Estuve un año seguido en Japón y cuando volví  a casa de vacaciones vi que mi la salud de mi padre estaba empezando a decaer. Luego, me quedé embarazada estando en USA, y ahí mi cabeza tuvo un segundo click. Mi marido también es español  y decidimos  queríamos que nuestro hijo pasara su infancia disfrutando de los abuelos y el resto de la familia.

Empezamos a pensar en opciones de vuelta con antelación. Cuando me enteré de esta convocatoria competitiva del Plan GenT, me puse en contacto con la antigua gerente, para ver si podía pedirla en la Fundación. Sabía que era un buen sitio para trabajar porque había colaborado con investigadores de allí muchos años antes y tenía salas blancas adecuadas para las investigaciones que yo realizo. Estar en el hospital me permitía tener contacto con los servicios médicos y conocer las necesidades de los pacientes. Pedí el proyecto, me dieron la ayuda y comencé a trabajar en la Fundación en Marzo de 2020.

- ¿Cómo es el nivel de investigación en España comparado con otros países?

- El nivel es muy bueno. Se están haciendo investigaciones muy punteras. Hay españoles en el top fuera pero aquí también. Para el dinero que hay disponible, la gente lo aprovecha muy bien, y de hecho, fuera estamos muy bien valorados. Se nos considera gente muy trabajadora y muy creativa porque, con cualquier cosa, sacábamos adelante algo que se había bloqueado. Si hacía falta solucionar algo nos buscábamos la vida con lo que había en el laboratorio. Sin embargo, como ellos están acostumbrados a contar con más medios, les costaba más reaccionar en estas situaciones.

- ¿Hasta que punto se debería aumentar la inversión en investigación?

- Es fundamental continuar incrementando el porcentaje del Producto Interior Bruto que se destina a I+D. La media en los países europeos está en torno al 2.3%, mientras  que en España es alrededor del 1.43%.También se necesitan inversiones del sector privado. Nuestras empresas invierten en I+D menos de la mitad que en otros países europeos. Por ejemplo, en Finlandia existía mucha cultura de invertir tanto en educación como investigación porque piensan que todo lo que invirtieses te revierte y además las empresas consiguen muchos beneficios del estado por hacerlo. La relación entre los agentes de investigación y el sector empresarial  es mucho más fluida. Puede ser que por la dureza del clima, la industria depende mucho más de los desarrollos tecnológicos, la investigación y la  innovación.

"Me gustaría hacer autocrítica, ya que muchas veces, el lenguaje y las prioridades de los investigadores, es extremadamente distinto del de los empresarios"

Me gustaría hacer autocrítica, ya que muchas veces, el lenguaje y las prioridades de los investigadores, es extremadamente distinto del de los empresarios, por lo que nos cuesta mucho conectar o transmitirles la utilidad  de nuestros hallazgos para sus empresas.Supongo que como tradicionalmente la investigación se dá en centros de generación de conocimiento como Universidades o Institutos de investigación, estamos acostumbrados a que para conseguir nuestros salarios o proyectos, se nos evalue por los articulos publicados, aunque cada vez, las patentes desarrolladas y su transferencia van ganando más importancia.Por eso,  el hecho de que existan los institutos tecnológicos es de mucha ayuda para nosotros, ya que  pueden facilitar enormemente este diálogo.

- ¿Cuáles son los retos que se marcan en la fundación?

- Primero me gustaría conseguir ser capaces de dar más apoyo al hospital, al consorcio, y facilitar o ayudar a mejorar con proyectos innovadores la calidad del servicio que se da y del tratamiento de los pacientes. Por otro lado y volviendo a su primera pregunta, ser más visibles, interaccionar con más hospitales y centros de investigación regionales, nacionales e internacionales. Ser más competitivos a la hora de captar financiación de Europa y de transferir nuestros desarrollos. Tenemos que aprovechar el empuje en innovación de las empresas y de los centros tecnológicos de la Comunitat para seguir creciendo, intentando que todo lo que hagamos dé más soporte a los clínicos del hospital y repercuta en una mejora del servicio a los pacientes.

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