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entrevista al secretario autonómico de turismo

Colomer: "Soy partidario del certificado verde, pero el precio no debería expulsar a potenciales turistas"

Foto: ÁLVARO MINGUITO
22/05/2021 - 

MADRID. El verano de 2021 se aproxima con la incertidumbre de no saber cómo abordarlo. Los 'semáforos covid', los turistas de Reino Unido inexistentes por el momento, el certificado verde digital, el toque de queda en constante aplazamiento o el 'sí o no' a la mascarilla en exteriores. Un combo que antoja una temporada estival mejor que la de 2020, aunque por el momento no se puede decir con la boca muy grande.

Ahora, un descafeinado Fitur con más tinte nacional que internacional ha querido manifestar un cambio de tendencia en la que, tras llegar al agujero más profundo hacer escasos meses, se empiezan a ver visos de recuperación. Sin embargo, una de las cuestiones que puede acabar en problema es la del certificado digital verde si se convierte en una barrera económica para una parte de los potenciales turistas.

Tal y como aprobaba esta semana el Parlamento Europeo, para viajar entre países de la Unión se debe tener administrada la vacuna, haber pasado la enfermedad o realizarse una PCR. Sin embargo, esta última opción puede suponer un coste "prohibitivo" dependiendo de la capacidad adquisitiva o la unidad familiar. Así lo cree el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, quien afirma que estas pruebas deberían ser subvencionadas. 

- ¿Va a marcar la covid un antes y un después en el turismo?

- Yo creo que será una transición o una aceleración de unos guiones que estaban cursados: la sostenibilidad; la transformación digital; el culto al cliente y la hospitalidad; la ética o la responsabilidad. Una arquitectura de valores que veníamos trabajando. No sé si como una mirada premonitoria porque nadie esperaba una tragedia de estas características, pero es evidente que por ahí va el futuro de cualquier reinvención correcta del sector turístico.

Quiero desear que el turismo y la economía del ocio; de la felicidad , del cuidado y bienestar; si no se tuercen las cosas tienen que experimentar un subidón. Un avance en la jerarquía de la valoración de las personas y de la sociedad. Si en algo apreciamos la vida, ha llegado la hora del turismo. 

- ¿Cómo espera que sea esta temporada estival? ¿Algo similar a 2020?

- Tratamos de ser prudentes siempre, pero todo parece indicar que va a ser mejor. El levantamiento de cierres perimetrales ya nos marca un termómetro de reserva, de reapertura de establecimientos que aguardaban una coyuntura para tomar la decisión de volver. Hoy hay noticias positivas. Hay un pequeño punto de inflexión, de un mayor optimismo en los mercados internacionales y esto sí va a terminar de dinamizar en algún momento del verano. Además, se notará en lo que más nos interesa, en la reapertura de los establecimientos que todavía no han vuelto.

- ¿Cree que la puesta de las vacunas puede interferir en el turismo este verano?

- Es una cuestión logística que, de alguna manera, las autoridades podrían estudiar para no romper la planificación de las familias y de las personas. No es un tema menor, porque condiciona tu decisión. En la vida, ahora mismo lo más importante es que la gente se vacune y es la mejor política turística. Pero si somos capaces de compatibilizar y ser flexibles, no tiene el porqué interferir demasiado.

- ¿Cómo ha sido este Fitur? ¿Descafeinado?

- Lo hemos definido como un Fitur tecnológico y empresarial porque 120 empresas de la Comunitat Valenciana han venido. Es un mensaje que lanzamos a los mercados públicos como país. La primera gran feria presencial de la pandemia es ésta después de caer Berlín o Londres. Venir era más un mensaje de regreso que de negocio. Lo importante era estar y dar a entender que la remontada comienza.

- ¿Cree que el concepto de feria turística presencial va a cambiar?¿Seguirán teniendo la misma importancia?

- En este acelerón de la tecnología que vamos a ver, en la cultura de la webinar, ya me vale todo menos que el viaje sea virtual. Necesitamos que la gente venga. La condición humana, lo físico, no hay realidades virtuales ni inmersiones tecnológicas. 'Quien lo ha vivido lo sabe' o 'No me enseñes más postales'. Eso sí que es insustituible, la vivencia humana. 

¿Las ferias? ¿La promoción? Sin duda el auge online es muy potente. Personalizar o individualizar los terminales va a ser la clave para persuadir. Lo presencial cada vez menos y hay que estar preparados para eso. Conceptualmente, estamos preparados para reconducir la operativa al online. Y para jugarnos los cuartos y librar las batallas profesionales, allí dónde más eficientes seamos. Así que veremos lo que nos depara el futuro.


- ¿Tiene sentido que Reino Unido tenga a España en el color ámbar en el semáforo covid? ¿Qué sensación tienen? 

- Los acontecimientos van corriendo. España va a permitir el acceso de los británicos y esto ya es un mensaje muy contundente al Gobierno de Reino Unido. Nosotros hemos discrepado de la mirada inadecuada, que era el Estado Nación en lugar de la regionalización de los datos. Este es un argumentario sólido e incuestionable que hemos mantenido durante muchos meses. 

Ahora, no sé si la Unión Europea lo van a concertar así o si países terceros lo harán. Pero por el momento nuestra suerte está ligada a la media española y lo que tenemos es que seguir defendiendo esta mirada, pero también prepararnos para que dentro de poco el Gobierno británico pues verdaderamente abra la puerta.

- ¿Cómo puede afectar que no vengan turistas británicos a la temporada estival?

- El otro día escuché al embajador decir que iba a haber británicos, lo que no sabía era precisar cuándo. Yo creo que en el curso del verano, tal vez más temprano que tarde y si no se tuercen las cosas empezará a percibirse un paisaje turístico humano. Allá por el mes de julio.

- La Unión Europea ha puesto en marcha el certificado verde covid. Personas que hayan pasado la covid, que tengan la vacuna administrada o prueba PCR podrán viajar entre países europeos. ¿Es discriminatorio el pasaporte covid en cuanto a cuestiones económicas?

- Lo que debemos hacer es gestionarlo con equidad, que no sea una barrera para nadie. Al final, el precio para una familia es prohibitivo, disuasorio y una auténtica barrera y un hándicap. Dicho esto, el pasaporte es una herramienta fantástica para que viajemos seguros, transmitamos seguridad, viajemos con la información de que no estamos enfermos,... 

El problema no es viajar, sino hacerlo si podemos contagiar a alguien. Soy partidario del certificado verde, pero es verdad que el precio no debería expulsar a potenciales turistas. Por eso hemos pedido que la Unión Europea sufrague las PCR.

- ¿Podríamos decir que la PCR es la nueva tasa turística?

- Sí, esta asimilación de conceptos, con la carga y las connotaciones que tiene, es un efecto secundario perverso de esta tragedia que hemos vivido, en este 'mientrastantismo' en el que vivimos instalados. 

-Con la incidencia por debajo de 30, una de las más bajas de Europa, somos casi la única comunidad autónoma que mantiene el toque de queda. ¿Hasta cuándo?

- La apuesta que ha hecho la Comunitat Valenciana es una desescalada prudente, lo sabemos todos. Y creo que ya estamos en condiciones de programar la cuestión. Creo que no tardaremos mucho, pero todo parece indicar que encaramos el final de los toques de queda.

- ¿Cómo es el pulso actual del sector? 

- A nivel económico es un año de transición, de comenzar a remontar. El sector se ha dejado muchísimos pelos en la gatera. Ha sufrido mucho y tenemos que darle un sentido a tanto dolor y a sufrimiento. El ser el turismo el activo más grande y ser la región más segura tiene que significar resarcimiento.

La reapertura de establecimientos de todo tipo es un buen síntoma. La actitud colectiva, las ganas de volver, el haber reformado establecimientos, el haber redireccionado estrategias, cosechado premios, avanzar en la transformación digital con proyectos como Biotrend, con los que se buscar dejar de depender de los touroperadores. Hay pulso, hay vida y una actitud colectiva de regreso y confianza.

- ¿Cree que las ayudas han sido suficientes para el ocio nocturno? 

- No se han dado suficientes ayudas y no hay que sobreactuar como poderes públicos. Tantos meses cerrados, el tamaño de las pérdidas es tal, que todas las ayudas complementarias, aunque juntes de varios planes, no alivia el dolor de las pérdidas.

El ocio nocturno, cuando la autoridad sanitaria lo determine, es parte de la respuesta ante la socialización más nociva que hay: el botellón y el descontrol. Con una regulación y protocolos de seguridad, son respuesta a una pulsión social que se ha demostrado que no era para nadie. El ocio nocturno no es el problema, sino la respuesta, y pronto lo vamos a ver.

- ¿Y  el sector hotelero?

- Hay gente que ha hecho reformas, que ha aprovechado para hacer reformas estructurales de gran recorrido y otros que lo han pasado muy mal y todavía no han abierto. Hay hoteles rurales que han experimentado un tirón y aceptación por la descongestión y no masificación. Y este momento es el regreso. Muchos ya han abierto con el mercado nacional y, con el mercado internacional, acabarán las cosas en su lugar.

- ¿Cuándo se prevé un regreso consolidado del turismo internacional?

- Es un año de transición. Y, además, más allá del verano hay vida. La temporada estival nunca ha sido nuestra obsesión. Ahora, hay una prisa histórica, económica y por salir de la nada y la miseria, pero yo quiero ver lo que queda teniendo en cuenta la perspectiva de todo el año.

- Los promotores de festivales han sido unos de los más perjudicados por la pandemia. Además del progresivo aumento de aforo y vuelta a la normalidad, ¿hay algún plan de ayudas, de promoción o publicitario extra?

- Nosotros tenemos la campaña por productos de Mediterranew Musix. Hemos sido la Comunitat Valenciana que hemos dispuesto ayudas para profesionales del sector que, en este caso, son 94 en tres categorías. Hemos dado las ayudas que hemos podido y también tenemos acuerdos y convenios de marketing. A nuestra manera, que es con todo lo que podemos, estaremos ahí.

Ahora vamos a ver con los aforos cómo evoluciona el verano. Hay que intentar que Sanidad, con todas sus cautelas y exigencias, nos permita más aforo porque estamos en 2000 y 4.000 es poco. No obstante, ellos han hecho una capacidad de adaptación y diversificación.

- Han presentado una nueva campaña, ¿en qué países van a incidir?

- En los mercados tradicionales como Gran Bretaña, Países Bajos, Italia, Francia, Países Nórdicos y Estados Unidos, China y Rusia. En estos dos últimos tenemos una estrategia online específica.

- ¿Cómo están las ayudas al Imserso?

- Estamos trabajando una hipótesis de bono senior teniendo en cuenta la experiencia del Bono Viatge, que va francamente bien. Nos preocupa mucho la lentitud del Gobierno de España y la falta de visión para reformular la cuestión y que no sea tan poco rentable. El Imserso sigue siendo un mal negocio y no se une a la voluntad de cualificar o aumentar el nivel. Si trabajas con un precio muy ajustado, no puedes exigir y los hoteles pierden. Está devaluando la propuesta turística, cuando debería mirar hacia arriba y no hacia abajo.

- ¿Cómo se encuentra la estructura de Turisme CV para la avalancha de ayudas que se han de tramitar?

- Nuestra estructura se ha quedado pequeña, pero es que llevamos mucho tiempo así, incluso antes de la pandemia también. Yo sé la plantilla que había en 2015 y la que hay ahora, y no hemos dejado de perder aunque cada vez hay más programas. Tenemos muchas vacantes por cubrir.

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