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ENTREVISTA A FRANCINA ARMENGOL, PRESIDENTA DE BALEARES

"El reto demográfico no es solo la España que se vacía, también lo es la que se llena"

Foto: MATTHEW PETER
28/03/2022 - 

PALMA. Baleares y la Comunitat Valenciana ya piensan en la segunda edición de la gran cumbre bilateral del pasado verano para reforzar su vinculación en diversos ámbitos y diseñar proyectos conjuntos ante el despliegue del plan de recuperación europeo. Más allá de escenificar la sintonía personal que mantienen la presidenta balear, Francina Armengol , y su homólogo valenciano, Ximo Puig, el encuentro sirvió para reivindicar un espacio propio entre el centralismo y el independentismo y su deseo compartido de avanzar hacia un estado más federal.

Uno de los ámbitos de colaboración más claro es el de la financiación autonómica. Ambas regiones coinciden en las grandes líneas sobre las que debería asentarse el nuevo modelo, sobre todo en la necesidad de primar los aspectos demográficos sobre los geográficos o en la petición de un fondo transitorio para compensar a las regiones peor financiadas hasta que se apruebe el nuevo sistema.

Para Francina Armengol, nada debería detener la negociación iniciada, aunque admite que será complicado aprobar el nuevo modelo esta legislatura. Además, la presidenta de Baleares también aboga por mantener suspendidas las reglas fiscales a las CCAA mientras se prolongue una crisis que, a su juicio, no debería combatirse con una bajada generalizada de impuestos.  

– Dos meses después de presentar alegaciones a la propuesta del Ministerio de Hacienda para reformar la financiación autonómica, ¿ha respondido el Gobierno a las suyas?

– Ponemos en valor que la ministra Montero haya hecho un primer documento con la propuesta de población ajustada, que es solo uno de los parámetros, pero hasta que no veamos el global de la negociación es muy difícil posicionarse. Hemos hecho alegaciones concretas y pedimos que el sistema de financiación, que está absolutamente caduco y se tiene que renovar, sirva para pagar educación, sanidad y servicios sociales. Ello son personas y las personas están en según qué territorios y eso hay que tenerlo muy en cuenta en este momento donde el debate es la despoblación. Los servicios públicos se dan donde habitan las personas.

Dicho esto, agradezco que haya movimiento y, aunque entiendo que el momento es complicado, siempre he pedido al Gobierno agilidad para trabajar e intentar llegar a un acuerdo porque si no lo intentamos es imposible. Es lógico que ahora la ministra Montero esté en la prioridad urgente de buscar las medidas para hacer frente a la situación tan dramática que es la guerra en Ucrania.

– ¿Han mantenido algún contacto con el Ministerio desde entonces sobre sus peticiones para que se tenga en cuenta la insularidad, la población flotante o el coste de los servicios públicos?

– Estamos en permanente contacto con la ministra como supongo que todos los gobiernos autonómicos. Ella conoce bien la realidad de nuestras islas y de hecho con ella hemos podido aprobar por primera vez en los PGE de 2022 una partida presupuestaria específica para compensar el factor de insularidad de 183 millones de euros que han venido este año íntegramente a nuestra comunidad autónoma. Sabe que tenemos pendiente la parte del régimen fiscal que nos queda por desarrollar y de las posiciones que tenemos en el sistema de financiación de las CCAA y le vamos pidiendo que acelere.

"No tiene que haber ninguna excusa para parar la negociación de la financiación autonómica"

– ¿Qué opina de las alegaciones que han presentado los expertos de la Comunitat Valenciana, que consideran que la propuesta del Ministerio de Hacienda tiene poco rigor técnico en asuntos como la compensación de los costes fijos?

– Mi consejera Rosario Sánchez trabaja de forma muy coordinada con el conseller Vicent Soler y yo también con el president Ximo Puig. Tenemos una visión muy semejante de hacia dónde tendría que ir el sistema. Luego, obviamente, la Comunitat Valenciana tiene unas singularidades diferentes de las que tiene Baleares y por lo tanto discrepamos en algunas cuestiones y cada uno defiende más sus posiciones. Sé que hacen un trabajo muy serio y riguroso y nuestros expertos están muy en contacto con los suyos y también con los del Gobierno catalán porque tenemos muchas similitudes también con Cataluña en financiación. Creo que el planteamiento que ha hecho la Comunitat Valenciana es muy riguroso y justo para defender sus intereses.

– Visto el panorama electoral que viene ¿Cree que habrá reforma de la financiación autonómica esta legislatura?

– Se complica. Ya estaba complicado por la pandemia y por elecciones que vinieron de forma tan poco entendible como las de Castilla y León. Ahora vienen las de Andalucía y entonces el momento es complejo. La guerra de Ucrania ha puesto la guinda al pastel de la dificultad de la negociación, pero el menos en el ámbito técnico en el que estamos trabajando hay que seguir porque, si paramos en la negociación, nunca alcanzaremos un acuerdo. No tiene que haber ninguna excusa, sin restar importancia a esos temas, para que se pare el ritmo de negociación.

Foto: MATTHEW PETER

– ¿Cómo cree que influirá el cambio de liderazgo en el PP y la llegada de Alberto Núñez Feijóo en este asunto?

– Lo desearía y tenía esperanzas en que sí porque Feijóo ha defendido propuestas en las conferencias de presidentes durante que yo había defendido también y creo que tenía esa visión de la España autonómica. Ahora me preocupa que su primera declaración ya no como presidente de Galicia sino como futuro presidente del PP se aparte totalmente del discurso que había mantenido hasta ahora y es el planteamiento del 'cuanto peor mejor' e ir contra el Gobierno de España sí o sí cuando creo que esa no es la actitud. Un planteamiento de España que ya no es el que venía manteniendo como presidente de la Xunta. Espero que eso cambie porque sería un error y por mi parte sería una oportunidad para que el PP de una vez por todas dejara de ponerse de perfil ante las complicaciones de España y la ciudadanía y se pusiera a trabajar en positivo. Con lo que está cayendo los ciudadanos necesitan altura de miras y esperaba que Feijóo la pudiera tener.

– Usted ha propuesto un frente común con la Comunitat Valenciana y Cataluña en financiación, ¿cree que el Gobierno de Cataluña mantiene una actitud favorable a formalizar ese frente?

– Le he dicho muchas veces al presidente Pere Aragonés que, no compartiendo pero respetando el planteamiento independentista porque no lo soy, lo respeto, pero lo lógico políticamente es que, mientras no se esté en ese escenario, luchar por defender en este caso los intereses de Cataluña que es lo que debe hacer el presidente Aragonés. Si hay un debate sobre qué sistema de financiación y, por lo tanto, sobre qué educación, sanidad y servicios sociales se puede dar a los catalanes, creo que debe estar en esa negociación.

Dicho eso, nosotros intentamos seguir colaborando como podemos con el Gobierno catalán porque tenemos muchas cuestiones que nos ayudan a unos y a otros y hemos trabajado conjuntamente en el planteamiento de alegaciones porque nuestras economías tienen muchísimas similitudes. Pero es cierto que ellos tienen que decidirse a trabajar ya por el interés de los catalanes y catalanas y sentarse en las mesas de negociación.

"Cataluña y nosotros tenemos tasa turística, pero entiendo que a lo mejor en Valencia no es la opción adecuada"

– ¿En qué les beneficia a la Comunitat Valenciana y a Baleares que Cataluña se siente en esa mesa?

– Significa que una comunidad autónoma con mucha población plantee cuestiones que son similares a las nuestras en asuntos como la despoblación. Nosotros somos comunidades pobladas y nuestros criterios sobre el sistema de financiación son diferentes de los de Cantabria o Extremadura. Somos comunidades con un modelo económico de muchísimo crecimiento. Cuando te sientas en una mesa de diecisiete a negociar y hay siete, ocho o nueve que tiran por un modelo directo a las personas y basado en nuestro sistema económico, eso ayuda muchísimo en la negociación que no si somos menos. Es de sentido común. Tiene interés para toda España que Cataluña esté en esta negociación. 

– ¿Le preocupa el surgimiento del movimiento de la España vaciada en esta negociación?

– Respeto mucho esos problemas y entiendo que hay que atajarlos. Estoy absolutamente a favor de políticas específicas para que esa España más vaciada pueda llenarse de personas, empresas y proyectos vitales que enriquezcan esos territorios. Pero no hay que olvidar que una parte importante del reto demográfico de España somos los territorios que tenemos el problema de superpoblación. Nosotros en Baleares tenemos las dos realidades. Por un lado, la dispersión territorial de cuatro islas. Formentera, con poca población, necesita servicios públicos y supone una realidad diferente a la de Palma, donde vive la mitad de la población de Mallorca. Baleares ha crecido a un ritmo tres veces superior al de la media de España en residentes. En el caso de Ibiza, a un 40% las dos últimas décadas. Eso tiene enormes consecuencias sobre los servicios públicos y, cuando estamos hablando de cómo financiar los servicios básicos, eso tiene que ir a las personas, no al territorio. A las personas y donde viven. El reto demográfico no es solo la España que se vacía, también lo es la que se llena. 

– En la coyuntura actual, ¿cree que debería mantenerse la suspensión de las reglas fiscales para las CCAA?

– Yo la veo clara en esta situación de la guerra de Ucrania. El Gobierno de España ha sido muy sensible al poner a disposición de las comunidades el mayor escudo social de la historia en una crisis y lo agradezco. El fondo covid supuso una aportación económica necesaria en ese momento pero que también nos ayudó a apaciguar el debate sobre la financiación autonómica. Pero es una realidad que a comunidades como la nuestra o la Comunitat Valenciana lo que recibimos para sanidad y educación no nos cubre las necesidades. Si no hay un acuerdo muy rápido sobre la reforma del modelo de financiación, nosotros hemos pedido al Gobierno un fondo transitorio similar al que tuvimos con la covid hasta que tengamos sistema de financiación autonómica. Necesitamos sí o sí ese fondo extraordinario.

– La reforma fiscal que han propuesto los expertos aboga por una mayor armonización a costa de recortar autonomía de las CCAA, ¿entiende ese recorte de competencias?

– Nosotros pedimos más corresponsabilidad fiscal porque las CCAA necesitamos esa facilidad para poder decidir sobre nuestra política fiscal, pero es cierto que la Comunidad de Madrid está haciendo dumping fiscal con una competencia absolutamente desleal a territorios, empresas y ciudadanos. Eso se tiene que atajar y es un tema a debatir en el debate de la reforma fiscal. Por lo tanto, en el debate de política fiscal creo que hay que plantear mínimos, no máximos. En Baleares hemos sido muy corresponsables fiscalmente. Nosotros hemos creado un impuesto de turismo sostenible porque somos un territorio que, teniendo 1.100.000 habitantes, tuvimos en 2019, que fue nuestro récord, 16 millones de turistas. Eso implica tener una infraestructura para 16 millones y ésta no nos la sufraga el Gobierno de España. Por tanto, hemos planteado también ese impuesto de turismo sostenible para eliminar la huella que te deja un turismo tan intensivo. Hemos decidido poner un impuesto para poder sufragárnoslo. Lo que no se puede permitir es que una comunidad como la de Madrid, que tiene unas ventajas enormes por tener la capitalidad, todos los centros de gobierno de España, por todos los beneficios que tiene el hecho de ser capital... Que luego te plantee un dumping fiscal tan descarado como está haciendo y que por tanto sea atractor de muchas industrias que podrían estar en la Comunitat Valenciana o en otros sitios. Bueno, pues eso hay que corregirlo con mínimos, pero yo reclamo también esa capacidad de mayor cesta de impuestos para las comunidades autónomas.

"Sería un inmenso error una bajada generalizada de impuestos como la que pide el PP"

– Corresponsabilidad que Baleares ha ejercido con una tasa turística a la que el PSOE se opone en la Comunitat Valenciana...

– Bueno, creo que cada territorio es diferente. Cada uno sabe perfectamente cuáles son sus necesidades y cuáles son sus propuestas. Cataluña la tiene, nosotros la tenemos, pero yo entiendo perfectamente que a lo mejor en Valencia no es la opción adecuada. Eso depende de lo que se plantee ahí. Desde el respeto a cada territorio, cada uno tiene que poder elegir en ese sentido.

– Baleares ha sido una de las primeras comunidades en aprobar una batería de medidas para empresas y familias contra el impacto de la crisis de la energía y las materias primas y ha conseguido desactivar la huelga del transporte con una batería de medidas de ayudas a empresas y familias...

– Hemos trabajado tal y como lo hicimos con la covid, desde el diálogo social; todas las medidas que se tomaron surgieron del pacto entre las instituciones baleares, en este caso los consejos insulares y los ayuntamientos, y los cuatro agentes sociales más representativos. Una vez celebrada la conferencia de Presidentes de La Palma, en la que se acordó un plan estatal de medidas para hacer frente a la crisis por la guerra de Ucrania, hemos pactado aquí las medidas que entendíamos oportunas para Baleares. Impulsamos un pacto de reactivación, este espacio de acuerdo y de diálogo entre las instituciones, los agentes sociales y los partidos que se han querido sumar. PP y Vox no han querido entrar nunca en este pacto de reactivación.

Por un lado hemos planteado las medidas que pedimos al Gobierno de España y de Bruselas porque entendemos que son necesarias y por otro lado hemos impulsado medidas autonómicas que hemos puesto en marcha como plan de choque inminente, con el compromiso de los consejos insulares y los ayuntamientos de mover sus remanentes para ponerlos a disposición de las empresas y familias que lo necesiten. Hay una parte de ayudas humanitarias directas como deducciones fiscales para las familias de acogida a refugiados o por donaciones al pueblo de Ucrania, medidas sociales para las familias más vulnerables que padecen esta situación en forma de pobreza energética o mediante ayudas al transporte. Por otro lado hemos aprobado ayudas directas a los sectores más afectados por el combustible, tanto al sector primario como a los transportistas, a quienes daremos 5,5 millones de euros en ayudas directas. También hemos puesto en marcha medidas para dar liquidez a los sectores más afectados mediante nuestra sociedad de garantía recíproca (Isba).

Foto: MATTHEW PETER

– ¿Baleares es partidaria, como la Comunitat Valenciana, de una bajada quirúrgica de impuestos para hacer frente a la crisis o de ir por el camino de las ayudas y las subvenciones?

– Apoyamos totalmente al Gobierno en la negociación en Europa para conseguir la bajada de la energía y los combustibles y la necesidad de dos cuestiones. Hemos pedido, a nivel más general, una bajada de según que impuestos a sectores profesionales muy afectados y de forma acotada. La otra medida que hemos pedido son ayudas directas para compensar lo que ya han perdido.

– La Comunitat Valenciana rechaza alternativas como la bajada del IVA porque mermaría la recaudación de las CCAA, ¿cuál es su postura en este sentido?

– Efectivamente. Nosotros lo hemos acordado con los agentes sociales y económicos. No somos partidarios y creemos que sería un inmenso error una bajada generalizada de impuestos porque se necesita más que nunca tener instituciones técnicas robustas para poder ayudar a aquellos que lo necesiten. Pedimos bajadas muy coyunturales a según qué sectores y muy concretas, pero no una bajada de impuestos generalizada como la que pide el PP.  No tendría sentido en este momento que la gente que más puede deje de contribuir al conjunto. Por ejemplo, vamos a necesitar más transporte público para quien no pueda seguir usando el privado, y tenemos que garantizar la educación, la sanidad y los servicios sociales como ya se ha visto en la Covid. En Baleares, las ayudas directas del Estado para las empresas que más cayeron en facturación fueron de 855 millones de euros que se quedaron en Baleares porque fuimos la primera comunicad en pagar. Eso salió de los PGE y es un ejemplo de que se necesitan recursos para garantizar el reequilibrio desde la equidad.

"Necesitamos sí o sí un fondo transitorio hasta que tengamos sistema de financiación"

– Ocho meses después de la primera cumbre conjunta entre la Comunitat Valenciana y Baleares, ¿qué avances se han producido en las áreas de trabajo que se marcaron?

– Esa primera cumbre fue muy importante, porque como dos gobiernos ya llevamos casi siete años trabajando juntos y hemos hecho muchas cumbres de los dos gobiernos y, por tanto, ya hay muchas alianzas de trabajo conjunto. Pero en esa también incorporamos la representación social, empresarios, sindicatos, universidades, prensa... Y ahí han surgido también vinculaciones de la Universidad de Baleares con algunas de Valencia que han incrementado su colaboración, empresas de un sitio y de otro. Creo que eso nos vincula y permite trabajar juntos de otra manera. Es positivo. Luego los gobiernos hemos ido trabajando más intensamente, sobre todo en cuestiones de proyectos europeos, referentes a la economía azul y al Mediterráneo.

– Pronto tienen previsto celebrar un nuevo encuentro...

– Estaba previsto hacerla antes de verano, en este caso en la Comunitat Valenciana y queremos que uno de los temas fuertes sea la innovación. Pero esa era la previsión antes de la guerra y no he vuelto a hablarlo con el presidente Ximo Puig.

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