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entrevista javier moliner, presidente de la diputación de castellón

"Castellón es víctima de una errónea concepción radial del Estado hecha desde Madrid"

El presidente de la Diputación de Castellón y líder provincial del PP lamenta la "falta de voluntad de vertebración del Eje Valencia-Barcelona" y se compromete a reivindicar al Estado inversiones "gobierne quien gobierne"

28/02/2016 - 

CASTELLÓN. Tras las elecciones locales y autonómicas de 2015, el PP solo logró retener con mayoría absoluta una única institución: la Diputación de Castellón. Javier Moliner (Castellón, 1975), quien había sustituido en la corporación a Carlos Fabra en 2011, pese a acusar el castigo a la marca perdiendo cuatro diputados, prolongó el dominio popular en la provincia al conseguir 14 escaños de los 28 en juego. 

El presidente de la Diputación, en su encuentro con Valencia Plaza, se mostró fuertemente reivindicativo respecto al trato que recibe Castellón: "Es la hermana pobre de una comunidad infrafinanciada".

En esta línea, Moliner mantiene un discurso notablemente independiente de la habitual línea del PP respecto a su visión de Estado. "Hemos sido víctimas de una concepción radial del Estado desde Madrid y una falta de voluntad de vertebración del Eje Valencia-Barcelona", comenta.

Por otro lado, Moliner lamenta la maniobra del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, respecto a las diputaciones. "Intenta burlar la legislación con sus decretos de coordinación", afirma, pero al mismo tiempo tiende la mano a acuerdos que se aborden mejor que el XarxaLlibres, una "chapuza bienintencionada" en su opinión por la que "muchos alcaldes pueden tener problemas legales".

-¿Ha variado la crispación en esta nueva legislatura que se venía arrastrando en los últimos años en la Diputación de Castellón?

-Es cierto que aquí hubo momentos de crispación en años anteriores. Ya en mi mandato a partir de 2011 intenté que el estilo del debate parlamentario fuera respetuoso y que se establecieran puentes con la oposición. La verdad es que en la pasada legislatura hubo muchos consensos pese a que en el PP teníamos mayoría absoluta y esa línea es la que estamos manteniendo en esta nueva etapa. Este el estilo que quiero prolongar: el diálogo y el respeto con el adversario político.

-¿Cuál es su hoja de ruta para la Diputación de Castellón en este mandato?
-Estamos trabajando con intensidad en el liderazgo del crecimiento económico de la provincia igualando oportunidades en todo el territorio y apostando claramente por las empresas como vehículo de creación de empleo y riqueza. Paralelamente, intentamos generar un orgullo de pertenencia a la provincia para que cualquier castellonense se sienta embajador de todas las cosas buenas que pasan en nuestra tierra. Para ello, impulsamos múltiples actividades en toda la provincia que contribuyan a ese valor. Y como línea transversal, afrontar todo ello con una acción de buen gobierno que refleje la máxima transparencia

-Anunció recientemente en Cevisama un convenio de rehabilitación de viviendas con el sector cerámico. ¿Cómo ve esta industria, que es la más importante de la provincia?
-Estamos trabajando con mucha intensidad con el sector cerámico: actualmente, es un sector que es el segundo que mejor resultado tiene en balanza comercial internacional en todo el país y el 95% está concentrado en la provincia de Castellón. Es un campo de colaboración en el que tenemos que poner las herramientas para que ellos les saquen partido. No es que nosotros creemos empleo en el sector cerámico pero lo que podemos hacer es poner en marcha acciones que estuvieran paralizadas porque faltaba un empujón como puede ser el caso de la rehabilitación. Esto puede incrementar el mercado interior que, unido a las exportaciones, contribuirá a mantener el número de empleos y por qué no ir creciendo.

 -En su día, en los años buenos, esta provincia tenía un paro meramente técnico  y una buena salud económica. ¿Cómo está ahora la economía de Castellón?

-Tenemos un reto delante importante pero hemos mejorado mucho. Se ha conseguido incrementar las exportaciones y lograr cada vez un mayor número turistas y esto es positivo. Si logras que entre más capital de fuera de lo que sale de aquí, la economía crece. E insisto, creo que el sector cerámico está muy fuerte, con ganas de crecer y potencia para hacerlo, el sector turismo está arrancando con fuerza y tenemos esperanzas depositadas en ello, aunque nos queda mucho camino por recorrer.

-En cuanto al sector inmobiliario, aquí hubo proyectos importantes que quedaron detenidos por la crisis. ¿Cree que se va a retomar alguno o va vivirse una recuperación ahí?
-Sigue existiendo el problema de stock de viviendas. En estos momentos es difícil hablar del sector inmobiliario porque en cada municipio la casuística es distinta. Le está costando un poco más arrancar pero por eso mismo hemos impulsado ayudas para la rehabilitación y que así los promotores y constructores también puedan aguantar estos años de crisis y superar este valle.

-Uno de los debates en los últimos años es la falta de inversiones estatales y, también, el trato que se recibe en Castellón por parte de la Generalitat. ¿Cuál cree usted que es el trato que recibe la provincia?
-Castellón ha sido siempre la hermana pobre de una comunidad infrafinanciada. Una situación que hace que, siendo la periferia de la periferia, siga teniendo carencias en infraestructuras, sobre todo en el ámbito estratégico. Tenemos una posición geopolítica envidiable pero hemos sido víctimas de una concepción radial del Estado desde Madrid y una falta de voluntad de vertebración del Eje Valencia-Barcelona precisamente desde Valencia. Creo que esas dos situaciones han provocado que Castellón, ubicándose en un espacio estratégico dentro del Eje Mediterráneo que es el que aporta el 50% del PIB de España, hoy se encuentre con una carencia de infraestructuras que conlleva que no pueda recorrerse la provincia de norte a sur por una autovía gratuita, que no pueda conectarse ferroviariamente en Alta Velocidad... unas carencias que, en definitiva, debemos superar yendo todos de la mano.

-Políticamente es más sencillo y rentable orgánicamente reivindicar cuando el gobierno del que dependen las decisiones es de los rivales... 
-No entiendo los discursos de pancarta reversible en los que uno reivindica una cosa o la contraria en función si los de arriba son de un signo político u otro. Yo al presidente Ximo Puig no le he pedido nada que no le haya pedido nada al presidente Alberto Fabra. Las mismas necesidades tenía la provincia de Castellón en el mes de junio de 2015 que en el mes de julio cuando cambió el gobierno. Lo que hay que hacer es trabajar conjuntamente y entre todos lanzar un mensaje contundente al Gobierno central de Madrid lo ocupe quien lo ocupe de necesidades respecto a infraestructuras estratégicas que son las que hacen competitivo a un territorio. No te lanzas al mundo en igualdad de condiciones cuando tus puertos pueden sacar por ferrocarril las mercancías que cuando no las pueden sacar. Nadie va a encontrar en el discurso de la Diputación de Castellón un componente partidista a la hora de exigir infraestructuras.

-¿Le satisface la solución que se ha dado para el AVE?
-Desde luego prefiero esta solución que un AVE dentro de 30 años. Ese era el debate que había entonces encima de la mesa.

-El puerto ha iniciado una reestructuración de la deuda para invertir en infraestructuras, ¿qué empujón necesita el ente?
-Estuve en ese consejo y voté a favor de la propuesta. El puerto de Castellón ha crecido mucho y tiene hechas las infraestructuras básicas pero hay que ayudarle a conectar con esas infraestructuras de red general del Estado que ahora se van a poner y trabajaré con la Autoridad Portuaria para ayudarle a captar esas inversiones que permitan que el puerto no solo sea una puerta de entrada y salida de productos sino que sea en sí mismo una plataforma capaz de generar negocio en torno a la actividad logística que es uno de los puntales de la economía de futuro de la provincia.

-¿Considera que los gobiernos que ha habido en España han visto el potencial e importancia del Corredor Mediterráneo y la han tratado como tal?
-El problema de concepción equivocada de la capacidad de España de crecer como país viene desde la dictadura franquista. Ni se resolvió entonces, ni lo hicieron los gobiernos de UCD, PSOE ni los del PP. Esa concepción de la España radial es falsa: no genera actividad en torno a los radios. Es una rueda de bicicleta que le pusieron ejes y radios pero no le pusieron cubierta y así la rueda no gira. Entonces en la cubierta está la capacidad de generación de riqueza de este país. Hay que suplir esa concepción y me da igual quien esté al mando del gobierno: eso hay que resolverlo. Si en el Corredor la solución que se pone sobre la mesa en estos momentos es la del tercer raíl porque es la única que es factible, yo soy pragmático: en economía el coste de oportunidad es una variable determinante y una solución tardía puede ser una mala solución si hoy podemos tener una opción para dar salida a nuestros productos.

-¿Cómo ve la maniobra en el ámbito político de Ximo Puig respecto a las diputaciones?
-Detrás del decreto de competencias hay una voluntad no de acabar con las diputaciones, sino de acabar con las provincias. El discurso de la izquierda valenciana pivota el poder desde la Generalitat en entidades más pequeñas que las provincias. Mancomunidades, comarcas, consorcios...etc. porque entienden que para el poder centralista de Valencia las provincias son un punto de incomodidad que no lo serían otras estructuras más reducidas sin capacidad para alzar la voz ante cualquier discriminación. Entendiendo eso, empiezan esta acción con un error de forma y es pensar que las diputaciones dependen de la Generalitat. La Constitución establece una delegación de competencias y cada uno de nosotros tenemos nuestro marco propio. Pensar que el dinero que gestionan las diputaciones pueda llegar al destinatario de la red capilar de una provincia como la nuestra gestionado desde Valencia es no conocer la realidad municipal. Ese afán de querer fagocitar y concentrar el poder centralista daría como consecuencia una peor prestación de servicios en el territorio y que el mundo rural saliera desfavorecido.

-¿Ha hablado con los servicios jurídicos para tomar medidas sobre esta iniciativa de Ximo Puig?
-Puig llegó a las elecciones anunciando que iba a impulsar la Ley de Coordinación de diputaciones. No se ha atrevido porque sabe que es inconstitucional, entonces encargó que le desarrollaran el reglamento de la ley. Tampoco se ha atrevido a aprobarlo y ha decidido buscar el subterfugio de los decretos. Y no son solo los dos anunciados, sino que hay otros cinco o seis más que ya están redactados en Presidencia para intentar burlar la legislación. Si estamos hablando de coordinarnos, nadie tiene más interés que nosotros porque tenemos un presupuesto muy ajustado y no puedo atender todas las necesidades que nos pide la gente por lo que no me interesa que dupliquemos competencias. Pero coordinarnos no puede ser que tu invites y yo pague, eso es imponer.

-¿En qué consisten sus alegaciones?
-Hemos presentado un texto alternativo para intentar que nos coordinemos: que haya una mesa que fije unas prioridades y que cada entidad tenga su sitio en el marco de sus competencias. Y pediremos que ahí también estén los ayuntamientos.

-Recuerdo que usted ya utilizó estos términos para referirse al acuerdo de XarxaLlibres que impulsó Ximo Puig. ¿Cómo ha funcionado la iniciativa?
-XarxaLlibres ha sido una chapuza bienintencionada. Desde el primer momento nos pareció fantástico ayudar a las familias en los gastos escolares pero no se ha hecho bien: improvisación, no avisar a las diputaciones, obligar a los ayuntamientos a emitir decretos con informes negativos de los técnicos porque no se ajusta a la legislación... Al final, siendo una idea buena, el querer utilizarla a golpe de titular ha llevado a que se haga una cosa chapucera. Se podía haber hecho bien y ahora, en cambio, muchos alcaldes pueden tener problemas legales. Es bastante desleal de todas maneras que uno decida algo que se va a pagar entre tres sin avisar al resto. Especialmente en mi caso, que yo estuve la tarde antes con el presidente Puig y con el conseller de Educación, Vicent Marzá, a solas y no me comentaron nada.

-El Patronato de Turismo de la Diputación sacó recientemente una licitación para hacer una campaña en Londres y en Bristol. ¿Es parte del acuerdo con Lavalin?
-No. Es parte del acuerdo con la Agencia Valenciana de Turismo. En estos momentos hay una situación de líneas que están operando con el Aeropuerto de Castellón y entendemos que el mercado británico es estratégico así que se coordinó que hubiera una presencia en la Feria de Londres y que por parte del patronato -que es quien la paga- se hiciera una campaña de promoción allí donde hay una importante capacidad de retorno en un mercado que nos está dando buen resultado.

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